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Transformación Digital, un enfoque mental hacia el éxito personal y profesional

Transformación Digital, un enfoque mental hacia el éxito personal y profesional
abril 17
09:09 2018

INTRODUCCIÓN

“El mundo ha entrado en una nueva era de relaciones entre los líderes y los seguidores que claramente demanda nuevos líderes y nuevos tipos de liderazgo en los negocios y en la industria. Aquellos que pertenecen a la vieja escuela de liderazgo por la fuerza deben de entender que el nuevo tipo de liderazgo se basa en la cooperación, de lo contrario, se verán relegados a convertirse en seguidores. No hay otro camino”.

La cita anterior proviene del libro Think and Grow Rich de Napoleon Hill, aclamado en 1937, el cual inclusive se comenzó a escribir en la década de 1910. Desde entonces, el mundo empresarial y la forma de crear nuevas industrias ha cambiado varias veces, han pasado dos guerras mundiales y sin embargo, pareciera que la cita referida tiene el mismo valor en la actual era digital que hace 90 o 100 años.

No cabe la menor duda de que vivimos en una nueva era empresarial e industrial que muchos líderes y académicos han dado en llamar la Cuarta Revolución Industrial, término y expresión que ha sido empleado desde hace unos tres años en los Foros Económicos Mundiales celebrados en Davos, Suiza.

Mucho se ha escrito acerca de la era digital, tributación de operaciones digitales, transformación digital, innovación, disrupción, y de otros tantos temas relacionados con la época. El  propósito  del  presente artículo  es presentar un enfoque que muy pocos —incluidos los asesores de las grandes firmas que promueven los servicios de transformación digital— han puesto en la práctica, el único que verdaderamente importa y que produce un cambio, es al enfoque mental aplicado a la mente de los ejecutivos o líderes que toman las decisiones de transformarse a las circunstancias y condiciones que la nueva era digital demanda.

Es tan cierto lo que dice la cita del libro en la actualidad, que muchas empresas e industrias que habiendo sido líderes en su industria, han desaparecido o si aún sobreviven se han convertido en seguidores de última fila. ¿Qué es lo que ha fallado y que seguirá fallando en el proceso de transformación? ¿Qué es lo que no han entendido los líderes empresariales y sus asesores?

Muy sencillo, no han captado el mensaje del mercado, lo que se necesita en un proceso de transformación digital es cambiar primero la mentalidad en el liderazgo de la empresa y en la industria para luego hablar de cómo transformar un negocio.

TRANSFORMACIÓN DIGITAL

Un proceso de transformación digital requiere primero del cambio mental del líder de la empresa. Sin la transformación mental del líder, no hay estrategia que funcione, no importa quién sea su asesor y si no me lo cree, solo voltee a ver lo que ha pasado en los últimos 10 a 12 años en la industria de la telefonía, del entretenimiento, del consumo de todo tipo de bienes, de la publicidad, etc. ¿Usted cree que no se haya invertido en estrategias de transformación digital? Por supuesto que sí, sin embargo, no se invirtió lo suficiente en la transformación mental de los líderes de todas las empresas que desaparecieron y las que de ser líderes se convirtieron simplemente en seguidores, si es que aún viven.

El líder, tradicionalmente en empresas familiares es, en muchos casos, el accionista principal o alguno de sus herederos. En empresas más institucionales, el Presidente del Consejo de Administración (PCA) puede detentar el rol de liderazgo; en la industria de la política, lo es normalmente el líder de un partido político; en la industria de la fe, el líder es el más alto representante; y así podríamos seguir identificando las diferentes industrias que regulan el sistema económico, político y religioso del mundo. Todas, sin excepción, viven en la nueva era digital. Por lo tanto, todas tarde o temprano tendrán que transformarse a la era digital o morir, independientemente de cuánto hayan vivido.

TRANSFORMACIÓN DE UNA EMPRESA FAMILIAR

Uno de los grandes problemas de toda empresa familiar lo constituye la sucesión a la siguiente generación. Normalmente el fundador de un negocio, quien con gran pasión y determinación de hierro fundó su empresa para expresar sus más grandes deseos, a base de trabajo arduo y bien planificado tuvo un éxito extraordinario. Dicho visionario a lo largo de los años pudo lograr grandes avances en su negocio, fue ambicioso y dio a sus hijos todo tipo de educación, algunos de sus hijos inclusive tienen maestrías y doctorados en universidades nacionales o extranjeras, así que la preparación académica no es un tema.

Llegado el momento de la sucesión, el fundador decide que uno de esos hijos debe de continuar con la dirección del negocio. No obstante, el heredero seleccionado no tiene el mismo poder y el mismo nivel de éxito que lo tuvo el fundador, quien en algunas ocasiones ni la universidad había terminado. ¿Qué es lo que falla en la mayoría de los casos? La respuesta en muchas ocasiones es que al heredero no le gusta el negocio, desea expresarse a sí mismo en otro tipo de actividad, no tiene la pasión ni la determinación del fundador para continuar con el negocio ni tampoco el deseo dominante de tener éxito en esa industria.

El resultado inevitable de esta empresa será altamente costoso: la desaparición o la transformación. Un ejemplo de una gran empresa que desapareció por las malas decisiones tomadas por el PCA fue la mítica Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey, quien su verdadera pasión y deseo de expresarse radicaba en la música, no en la empresa. Se tomaron decisiones equivocadas buscando la transformación y el resultado terminó siendo el que ya se conoce: la desaparición.

Hay muchos otros ejemplos de empresas familiares que han desaparecido en la segunda o tercera generación. No es obra de la casualidad, ya que los herederos no tenían en su mente el mismo nivel de energía mental expresada en el deseo de crecer y expandirse a nuevos mercados. No son los grados académicos de los sucesores lo que lleva al éxito, sino los grados mentales.

Por lo tanto, el consejo al empresario que se encuentre en la disyuntiva de nombrar a su sucesor sería que evalúe muy bien la mente del o de los candidatos a heredar las riendas de un negocio, que el heredero tenga el mismo nivel de pasión y deseo en la mente de crecer y expandir que el fundador y que lo rodee de personas que piensen como el sucesor, con los mismos objetivos e ímpetus y siempre trabajando con la mente bien enfocada en el negocio.

Ahora bien, el consejo para el heredero es rodearse de personas que piensen como usted, con la misma pasión de crecer, con los mismos planes e instintos mentales. No necesariamente son los miembros del consejo de administración existente, los amigos personales o los amigos del fundador. Su grupo cercano tiene que ser formado por personas que usted elija, no por personas que elijan por usted. Esto se le denomina en la ciencia de la mente a la “mente maestra”. No se quede solo, cuatro mentes sincronizadas piensan mejor que una sola.

Una vez que haya formado a su “mente maestra”, que en muchos de los casos es el consejo de administración, ahora sí, dedíquese a la transformación digital de la empresa si es que lo requiere o no lo ha hecho ya. Lo que invariablemente tiene que asegurarse es que el negocio que hereda sea una expresión mental de usted y no del fundador. Atrévase a pensar en grande. En el mundo de la economía digital, cualquier negocio se puede convertir en una empresa multinacional en cuestión de muy poco tiempo. Si no lo cree solo vea las empresas de la tecnología de la información que se dedican a la publicidad en redes sociales, a las empresas de transporte personal con base en aplicaciones o a las empresas de entretenimiento vía internet. Todas tienen una vida de 10 años.

Ahora bien, si usted es el heredero de un negocio familiar altamente exitoso, pero su mente, intereses y deseos de expresarse radican en otro lugar, se aconseja altamente que mejor venda el negocio maximizando los beneficios para todos los involucrados. No habrá asesores suficientes que le ayuden a mantener vivo el negocio por una generación más. No mal gaste el dinero de la empresa. En poco tiempo desaparecerá. Recuerde que en el mundo de la economía digital, grandes imperios nacen y desaparecen rápidamente. Solo recuerde qué teléfono usaba hace 12 años y vea qué teléfono usa ahora, recuerde cómo compraba antes y cómo compra ahora sus boletos de avión o reservaba sus hoteles.

CONSEJOS DE ADMINISTRACIÓN

El consejo de administración es un órgano directivo en muchos casos necesario bajo las reglas institucionales y de gobierno corporativo. Los consejos de administración normalmente se encuentran compuestos por su presidente, miembros independientes y altos ejecutivos de la empresa, incluyendo al director general, director de finanzas, etc.

En opinión, solo hay dos clases de consejos de administración: 1) los que son altamente eficientes y exitosos, y 2) los que no lo son. Los primeros se distinguen claramente por el liderazgo de todos sus integrantes, no solamente de uno o dos de ellos. Además todos tienen su energía mental sincronizada en los objetivos y planes de la institución. Los segundos, solo tienen miembros designados por compromisos, compadrazgos, o en el peor de los casos, por miembros que solo levantan la mano aprobando las propuestas del presidente.

Los orígenes de los consejos de administración provienen del principio “mente maestra”, arriba aludido. El empleo de este principio mental tiene muchos años y ha sido empleado por los grandes titanes de la industria en los últimos 150 años. No es obra de la casualidad que se hayan construido grandes imperios industriales empleando este principio y que muchas multinacionales hayan desaparecido recientemente.

Un consejo de administración donde todos sus miembros se encuentran sincronizados en la mente puede lograr todo lo que se proponga. Las ideas de crecimiento y expansión nacerán naturalmente, se implementarán con alta eficiencia y reflejarán el éxito mental de todos y cada uno ellos.

Un consejo de administración donde sus integrantes no se encuentran sincronizados mentalmente, sin importar los grados académicos de sus miembros, títulos honorarios o nobiliarios, tarde o temprano repercutirá en la empresa y desaparecerá. Todas las empresas multinacionales que han desaparecido han tenido un consejo de administración, todas sin excepción con miembros altamente calificados en el diploma universitario y muchos de ellos muy brillantes. ¿Qué ha sucedido?, no están sincronizados.

Recientemente un matemático muy prestigiado a nivel internacional, con diplomas y títulos de doctorado y posdoctorado, en un evento empresarial le nació del alma decir que los matemáticos como él no se preocupan por el dinero, lo de ellos son las matemáticas. No hace falta decir que ese individuo no es un miembro ideal de un consejo de administración.

Por lo tanto, un consejo de administración debe de estar conformado por un presidente que esté enamorado de su negocio, de su empresa, cuya pasión por ella exprese sus más ardientes deseos de prosperidad para él y todo aquél que le brinde un gran servicio y apoyo a desempeñar sus funciones y sobre todo aquél que le traiga ideas productivas o de transformación. Además, dicho presidente necesita tener un grupo íntimo en el consejo que funcionen bajo el principio de la “mente maestra”, todos sincronizados en el fin común de prosperidad de la empresa, con objetivos y planes de acción bien definidos.

Este consejo de administración será altamente eficiente, tomará las decisiones más acertadas para la institución y podrá lograr todo tipo de transformación incluyendo la digital si es que se requiere.

CONCLUSIÓN

Toda transformación digital o de cualquier tipo de una empresa requiere que primero se analice y sincronice la mente de los líderes de dicha institución. De lo contrario, cualquier esfuerzo de transformación que no atienda los principios mentales irremediablemente fracasará.

La sucesión empresarial es un paso muy difícil y las estadísticas del fracaso en las empresas familiares son indicativos de que se han desatendido los principios mentales y se han seleccionado a los líderes equivocados. Si usted es el fundador de un gran negocio, herédelo a alguien que sea como usted, que piense como usted, que le apasione el negocio aunque no sea de su familia. Si no encuentra un sucesor apropiado, mejor venda el negocio y maximice los beneficios de todo su trabajo. Si encuentra al sucesor, asegúrese de que dicho sucesor cuente con individuos que piensen como él y usted, forme la “mente maestra” del sucesor con individuos que pueden o no ser allegados, dependientes o independientes y tenga la certeza de que dichos individuos trabajen bajo el principio de la “mente maestra” y estén muy bien motivados o incentivados para que todos trabajen en sincronía. No existe mejor motor mental que sincronizar la mente de un grupo de individuos en el mundo empresarial que la retribución económica.

Hay muchos que hablan de transformación digital, pero la mayoría ha olvidado los principios mentales del éxito. Antes de iniciar cualquier tipo de transformación, garantice de que los líderes trabajen bajo los principios mentales que le ayudarán a transformar exitosamente su empresa, incluidos los asesores… si es que los necesita. Un asesor que no esté en sincronía con la mente de los líderes de una empresa no dará buenos resultados.

C.P.C., P.C.FI., Adv. LLM, MI. Juan Ángel Becerra Cantú
Integrante de la Comisión Fiscal Internacional
juan.becerra@cgctax.com

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