Veritas Online

Ejercicio Profesional

Sociedad del conocimiento. La trayectoria de China

Sociedad del conocimiento. La trayectoria de China
mayo 01
07:00 2017

El desarrollo de este país en las últimas décadas está estrechamente vinculado a su gasto en educación y su inversión de I+D. Ha reformado todos los niveles educativos con énfasis en ciencia, tecnología y matemáticas, así como la atracción de talento extranjero.

Los avances científicos y tecnológicos de las últimas décadas han demostrado que el conocimiento es una fuente sustancial de riqueza en las economías más dinámicas y competitivas del mundo. En potencias tradicionales como Estados Unidos de América (EUA) Alemania y Japón, y en potencias emergentes como China, hay una constante motivación por invertir en investigación e innovación. La innovación es clave para alcanzar mayores niveles de desarrollo, y es relevante estudiar la inversión en Investigación y Desarrollo (I+D) como motores que impulsan la innovación en los países. Pero, ¿cómo hacer posible la innovación con un énfasis sostenido en el fomento de la educación? En la guerra competitiva por el conocimiento a nivel mundial, el vínculo entre economía y educación es fuerte. En este contexto cobra relevancia el triángulo: innovación, educación y calificación, del que China se ha propuesto formar parte, transitando paulatinamente a la sociedad del conocimiento.

¿Qué significa la sociedad del conocimiento?, este concepto fue utilizado por primera vez a fines de la década de los 60 por Peter Drucker (1969), y en la década de los 90 fue profundizado por una serie de estudios publicados por Nico Stehr (1994) y Robin Mansell (1998). La noción de sociedad del conocimiento, está relacionada con los estudios sobre la sociedad de la información, basado en el desarrollo de nuevas tecnologías. Desde los años 60, hasta la trilogía en los años 90 de Manuel Castells (1996), la noción de sociedad de la información sintetizaba las transformaciones vislumbradas por los primeros investigadores sobre el tema.

Pero la diferencia entre sociedad de la información y sociedad del conocimiento radica en que la primera se basa específicamente en los progresos tecnológicos, en cambio la segunda, comprende dimensiones sociales y políticas mucho más amplias. Actualmente, la noción de sociedad del conocimiento se ha convertido en un marco de reflexión necesario en la mayoría de los países desarrollados de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), y también en economías emergentes como China, Brasil, Rusia e India. La relevancia de la educación pone de manifiesto que en la tarea de edificar sociedades del conocimiento, el focus en los medios tecnológicos no debe dejar en segundo plano el rol clave de las escuelas, los institutos de formación técnica y las universidades.

LA TRANSICIÓN DE CHINA

Posterior a la fundación de la República Popular China, el gobierno fue promoviendo la educación como un objetivo fundamental. En 1949, el índice de analfabetismo de la población china era de 80%, por lo tanto, se comenzó un proceso de profunda reforma al sistema educacional, logrando incrementar el volumen total del sector estudiantil. A partir de 1978 con el proceso de reforma y apertura, la educación experimentó un rápido desarrollo, siendo uno de los puntos centrales del éxito en su desarrollo socioeconómico en las últimas décadas.

En 1995 China anunció que aplicaría la estrategia de “hacer florecer al país mediante el impulso de las ciencias y la educación” con el objetivo de lograr un crecimiento económico más equilibrado, y en el Plan para el Desarrollo Científico 2 y Tecnológico a Mediano y Largo Plazo (2006–2020) estableció los siguientes objetivos (UNESCO 2015: 36; UNESCO. 2010: 27):

  • Incitar a las empresas a invertir más en innovación.
  • Invitar a los investigadores chinos en el exterior a repatriarse (de los 1.4 millones de estudiantes que han regresado al país desde principios de la década de los años 90, casi la mitad lo ha hecho después de 2010).
  • Integrar a 2 mil expertos extranjeros en los próximos años para trabajar en laboratorios, empresas líderes e institutos de investigación, así como en diferentes universidades chinas.
  • Elevar la relación GBID/PIB (Gasto Interior Bruto en Investigación y Desarrollo Experimental y Producto Interno Bruto) de 1.5 a 3% para 2020.

De esta forma, el gobierno chino ha ido aumentando de forma progresiva su inversión en el sector de educación, comprendido por la educación preescolar, enseñanza primaria, secundaria, técnica profesional y universitaria. Paulatinamente las universidades chinas se han estado preparando para competir con las mejores universidades a nivel mundial, doblando el número de universidades en casi una década (de 1.071 en 1999 a 2.263 en 2008), por lo que China está construyendo el sector de educación superior más grande del mundo. En este escenario, se proyecta que con la rapidez que avanzan las universidades chinas podrían formar parte de las principales universidades a nivel mundial en los próximos 25 años, de acuerdo con Morgan, W. J & Wu, B., en Higher Education Reform in China.

EL PANORAMA DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR

El Ranking Académico de las Universidades del Mundo (ARWU) o Ranking Shanghai Jiao Tong, realizado por la Universidad de Shanghái desde 2003, nace como una herramienta para medir el grado de avance de las universidades chinas frente a las principales universidades del mundo. Se destaca que en sus datos del año 2008 ninguna de las universidades chinas estaba entre las 100 mejores del mundo, pero tenía 18 entre las 500 mejores. Sin embargo, 2016 marca un punto de inflexión, cuando por primera vez, dos universidades chinas se posicionaron entre las 100 mejores del mundo: la Universidad de Tsinghua (lugar 58) y la Universidad de Pekín (lugar 71).

El interés de estudiantes extranjeros en China está en su peso en la economía y el comercio internacional, el avance tecnológico y la cultura”.

Tanto el Ranking Shanghai Jiao Tong como el QS World University Rankings, revelan un ascenso importante de las universidades chinas, ello se explica por el éxito de la iniciativa C9 League, establecida el 4 de mayo de 1998 por el gobierno chino. Se trata de una alianza de nueve universidades de élite en China (similar a la Ivy League en EUA, que agrupa a ocho universidades de élite; o su símil en Reino Unido, el Russell Group; o el Go8 en Australia).

En China la C9 League está conformada por la Universidad de Fudan, el Instituto de tecnología de Harbin, la Universidad de Nanjing, la Universidad de Pekín, la Universidad de Shanghái Jiao Tong, la Universidad de Tsinghua, la Universidad de Ciencias y Tecnología de China, la Universidad de Xi`an Jiao Tong y la Universidad de Zhejiang. Su objetivo es el de avanzar en el sistema de educación superior e impulsar a las universidades chinas, canalizando una fuerte inversión en nueve universidades chinas de élite, en una apuesta por alcanzar y mantener un estatus a nivel mundial (Ministry of Education of People’s Republic of China, 2013).

Lo relevante desde una perspectiva de largo plazo, es que paulatinamente los c olegios y u niversidades h an c omenzado un proceso de reforma en sus sistemas de enseñanza con el objetivo de orientar a los estudiantes al mercado y a la competitividad emprendida por China. Las reformas tienden a que desde el colegio los estudiantes se concentren en ciencia, tecnología y matemáticas. Por otra parte, dado el aumento en la inversión en educación superior, la reforma en el sistema educacional superior ha generado mejores condiciones para el cuerpo docente de las universidades. El gobierno también se ha propuesto impulsar actividades para atraer talentos extranjeros al país, para que trabajen en institutos y universidades chinas.

El panorama de la educación superior en China ha cambiado radicalmente en las últimas décadas. En 2008 más de 220 mil extranjeros estudiaron en China y el 2014 había unos 377 mil 54 alumnos procedentes de 203 países y regiones, los cuales llevaban cursos en 775 universidades, academias y otras instituciones educativas chinas (China Hoy, 2015). En 1950 la cifra era de 33 extranjeros estudiando en China, pero ¿cuáles son las razones del creciente interés de los estudiantes extranjeros por estudiar en China?, principalmente se debe a tres razones: al mayor peso de China en la economía y e l comercio internacional, a su avance tecnológico, y al interés por el estudio de la cultura y la civilización china.

En perspectiva, el avance de China en su desarrollo económico en las últimas décadas está estrechamente vinculado a su desarrollo en educación. A su vez, al interior del país se está generando un creciente debate sobre la calidad y el enfoque de la educación, en especial porque un número creciente de estudiantes desea ingresar a la escuela secundaria y a la universidad.

Los desafíos en la próxima década para China son mejorar la colaboración con los c ientíficos occidentales, incrementar la innovación e influencia en publicaciones internacionales y proveer una mejor educación a los estudiantes en las zonas rurales.

LA INVERSIÓN

China ha experimentado un aumento sustantivo de su gasto en I+D, 2015 fue de 2% como porcentaje del PIB; se encuentra en segundo lugar entre los cinco primeros países en la clasificación, en términos de gasto absoluto en I+D: EUA, Japón, Alemania y Corea. Pero al medir el gasto en I+D como porcentaje del PIB, Corea ocupa entonces el primer lugar, seguida de Israel, Japón, Finlandia y Suecia (UNESCO, 2016).

Con base en los datos del Instituto de Estadística de la UNESCO, China alcanza un promedio de 18.3% de crecimiento anual del gasto en I+D, en comparación con la media de 1.4% de los demás países de ingresos medios altos.

El gasto que China focaliza en I+D representa 2% de su PIB; esto significa que inyecta cada año en el sector alrededor de 369 mil millones de dólares, en términos de paridad de poder adquisitivo. A medida que la proporción del gasto mundial en I+D disminuyó entre 1996 y 2013, pasando de 88 a 69.3%, China aumentó su gasto de 2.5 a 19.6% en el mismo periodo.

China va alcanzando a EUA en términos de gasto absoluto en I+D y en publicaciones científicas (OCDE, 2014); sin embargo, es necesario analizar los datos en perspectiva, dado que China invierte relativamente poco en investigación básica en comparación con la mayoría de las economías de la OCDE (4 y 17%, respectivamente, en 2013). China invierte especialmente en áreas relacionadas con la ingeniería, y EUA continúa ostentando el mayor número de los artículos científicos de mayor impacto en todas las disciplinas.

China ha visto la necesidad de transformar su modelo de desarrollo económico a uno basado en tecnología y la innovación”.

Finalmente, de acuerdo con estudios de la OCDE, se proyecta que hacia 2019, China superará a EUA y a la Unión Europea en sus niveles de inversión en I+D.

CONCLUSIONES 

La reflexión sobre la Sociedad de conocimiento permite replantearse el concepto de desarrollo. La nueva valorización del capital humano induce a pensar que los modelos de desarrollo tradicionales son sustituidos por otros basados en el conocimiento, la cooperación mutua y el fortalecimiento de los servicios públicos. La mayor valorización del conocimiento conduciría a proveer un nuevo modelo de desarrollo cooperativo, basado en las políticas vinculadas al impulso de la ciencia y la tecnología, las que cumplirían un papel relevante en la reducción de las desigualdades.

El camino que inició China en 1978 en búsqueda del crecimiento es un proceso que ha tenido características particulares, que evidencia que no hay un camino único hacia el desarrollo. Si bien China experimenta una desaceleración en su crecimiento económico, ha puesto de manifiesto la necesidad de transformar su modelo de desarrollo económico, basado en el uso intensivo de mano de obra, inversión, energía y recursos, hacia uno que dependa de la tecnología y la innovación.

El éxito experimentado por China en el pasado reciente, se encuentran estrechamente vinculados a su avance en el impulso de la ciencia y la educación. En la actualidad ha conseguido alcanzar varios de los objetivos fijados en su Plan para el desarrollo científico y tecnológico a mediano y largo plazo (2006–2020), y su meta es lograr una relación entre Gasto Bruto en Investigación y Desarrollo (GBID) y Producto Interno Bruto de 3% en 2020.

Aunque la trayectoria trazada por China ha sido un camino propio, es posible extraer algunas enseñanzas para América Latina, por ejemplo, el énfasis de su gasto en educación y su inversión en I+D. Aumento que revela una ruptura estructural inminente en la pauta de la contribución del conocimiento a nivel internacional.

Pamela Aróstica Fernández
Directora de la Red China y América Latina:
Enfoques Multidisciplinarios (REDCAEM)
china.americalatina@gmail.com

Facebook Comments

Related Articles

0 Comments

No Comments Yet!

There are no comments at the moment, do you want to add one?

Write a comment

Write a Comment

Twitter

Para la titular de la BIVA, @maria_ariza existe una gran opción, y por ello están trabajando en incorporar liquidez, visibilidad y nuevos emisores. Comenta que, después de tres meses de operación, lo están haciendo bien.
Entrevista completa >>> https://t.co/cBVGuHVNBA

La Iniciativa de eliminación de la compensación universal generará una seria afectación en su capital de trabajo, en sus proyectos de inversión. Nota completa >>> https://t.co/Krya1CvvLZ

Hoy Martes 18 de Diciembre de 2018 el tipo de cambio promedio del dólar en México es de 19.90 Pesos vía https://t.co/kv4nrLn5uY

#FelizMartes no olvides que la escucha activa es tan importante como expresar tus ideas.

Cuando se habla de corrupción, la atención se centra en la corrupción gubernamental, desvíos de recursos y malversación de fondos por parte de los funcionarios públicos; sin embargo, se dejan de lado los efectos colaterales que este gran problema presenta.
https://t.co/hFzZrla84H

Load More...
A %d blogueros les gusta esto: