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Retos y oportunidades en precios de transferencia ante el COVID-19

Retos y oportunidades en precios de transferencia ante el COVID-19
junio 01
2020

Debido a la crisis económica derivada de la pandemia, se vuelve fundamental entender los desafíos y las opciones que tienen las empresas en sus operaciones entre partes relacionadas para enfrentar la crisis y emprender la recuperación.

Para entender las implicaciones de la crisis económica en las operaciones intercompañía de los grupos empresariales, conviene iniciar el análisis a partir del concepto básico de los precios de transferencia: las empresas que celebren transacciones con partes relacionadas deberán determinar sus ingresos acumulables y deducciones autorizadas, considerando para esto los precios que hubieran utilizado partes independientes en movimientos comparables.

Bajo la premisa anterior, el concepto de “comparabilidad” resalta como el factor de guía central para la posterior aplicación del principio de plena competencia (arm’s length).

Al respecto, las guías de precios de transferencia de la OCDE en su capítulo I asientan dos conceptos básicos que ayudan a establecer una correcta comparabilidad en los análisis:

  1. El entendimiento de las relaciones comerciales y financieras entre las partes relacionadas.
  2. La consideración de las circunstancias económicas relevantes alrededor de la transacción.

Analizando a más detalle estas circunstancias económicas relevantes, surgen los denominados factores de comparabilidad, los cuales también son retomados por la Ley del Impuesto Sobre la Renta (LISR) en México en su artículo 179; siendo los más importantes los siguientes:

  • Términos contractuales.
  • Funciones desarrolladas, activos utilizados y riesgos asumidos.
  • Características de la propiedad transferida o delos servicios prestados.
  • Circunstancias económicas de las partes relacionadas, así como del mercado en el cual las empresas operan.
  • Las estrategias de negocio.

La LISR también establece que cuando exista un ciclo económico relacionado con la empresa o el producto, se podrán considerar operaciones correspondientes de dos o más ejercicios, anteriores o posteriores.

Entre mejor sea el análisis de los factores de comparabilidad, más consistentes serán los resultados obtenidos y se podrá demostrar de manera fehaciente que una operación relacionada se pactó como lo harían terceros en una comparable. Los conceptos anteriores retoman su importancia ante una crisis sanitaria y económica como la que se vive, donde hay una caída, tanto del lado de la oferta como de la demanda, y donde la mayoría de los gobiernos flexibilizan la política monetaria y fiscal, al inyectar grandes cantidades de dinero a la economía.

En un entorno donde se espera que la economía global decrezca más de 3% y donde países como Estados Unidos de América han perdido más de 16 millones de empleos, no se podría esperar que empresas con operaciones entre partes relacionadas mantengan utilidades rutinarias y estén aisladas de la crisis.

En este sentido, si se retoma el principio de comparabilidad, se debería esperar que las empresas con transacciones entre partes relacionadas, estén afectadas de la misma manera que las independientes, y puedan implementar soluciones similares a las establecidas entre terceros. Algunas de las estrategias y medidas implementadas por estas empresas ante la crisis y que también pudieran ser consideradas por organizaciones con movimientos entre partes relacionadas, podrían ser:

a) Mantenimiento de resultados operativos negativos inclusive para empresas de riesgo limitado.
b) Políticas de cero márgenes de utilidad en operaciones intercompañía.
c) Restructuración de pasivos sin castigo y reducción de tasas de interés.
d) Otorgamiento de periodos de gracia o anticipos sin intereses.
e) Reembolso de pérdidas cambiarias.
f) La aplicación de metodologías de partición de utilidades (loss split), etc., se vuelve estrategia válida entre partes relacionadas, sólo por el hecho de que terceros en operaciones comparables también lo hacen.

Con lo anterior, durante un periodo de crisis económica, se vuelve fundamental que los grupos empresariales revisen sus contratos y, de ser necesario, modifiquen sus políticas de precios de transferencia.

Adicional a las acciones a corto plazo para enfrentar la crisis económica, existen otras recomendaciones que las empresas con operaciones entre partes relacionadas debieran considerar para documentar sus operaciones al final del ejercicio, como:

  1. Poner especial atención en la selección de empresas comparables, buscando un alto grado de comparabilidad, tanto en tipo de industria como en sus características funcionales.
  2. Analizar si los resultados e implicaciones de la crisis económica pudieran tener efectos cíclicos o en más de un ejercicio. Lo anterior permitirá decidir si se debe utilizar información financiera de empresas independientes de uno o varios ejercicios.
  3. En caso necesario, aplicar ajustes de comparabilidad que permitan alcanzar un mayor grado de comparabilidad. Ejemplo: identificar empresas comparables que durante el periodo tuvieron reducciones significativas en ventas, asumieron pérdidas cambiarias, etc.

Entre mejor sea el análisis de los factores de comparabilidad, más consistentes serán los resultados en el análisis de precios de transferencia y se podrá demostrar de manera fehaciente que una operación entre partes relacionadas se pactó como lo harían terceros en una comparable.

Bajo esta premisa, un elemento clave para la determinación de los precios de transferencia en esta época es la renegociación de los términos contractuales entre partes independientes, ya que este es el parámetro que servirá para determinar si, en condiciones similares, las relacionadas se hubieran obligado de la misma forma.

Dada la contracción económica generada por la pandemia, es común observar que empresas de todos los sectores buscan la forma de redefinir las obligaciones a su cargo en contratos celebrados con partes independientes. Esto, con el objetivo de alinear los límites y alcances de su obligación contractual a todas las restricciones que genera la desaceleración provocada por la contingencia.

El argumento jurídico que da soporte técnico para que esa renegociación se lleve a cabo entre partes independientes se basa en la actualización del caso fortuito o fuerza mayor, salvo que en el contrato respectivo se hubiera estipulado a la renuncia dichos hechos o actos como excluyentes de responsabilidad.

Aun cuando legalmente ambos conceptos tienen las mismas implicaciones y efectos, la doctrina ha conceptualizado estas figuras de la siguiente manera:

  • Caso fortuito (evento de la naturaleza que es impredecible).
  • Fuerza mayor (situación inevitable causada por el hombre).

A pesar de esta distinción teórica, el común denominador es que no son predecibles o, en caso de serlo, son inevitables y por ende están fuera del control de las partes. De ahí que, de actualizarse, imposibilitan o hacen mucho más oneroso el cumplimiento de obligaciones contractuales para la parte obligada.

Los efectos pueden ser diversos según la naturaleza de cada contrato. Por ejemplo, si como pasa en México a raíz del COVID-19, el gobierno federal y los gobiernos locales toman medidas para restringir la operación de ciertas actividades comerciales, éstas pueden tener efectos negativos relacionados con contratos que estipulen obligaciones asociadas con las actividades que por disposición oficial fueron suspendidas o restringidas. De ahí la relevancia y relación entre:

a) La pandemia como hecho público y notorio.
b) Las restricciones oficiales sobre ciertas actividades comerciales.
c) La imposibilidad en el cumplimiento de obligaciones contractuales derivado de dichas restricciones.
d) La posibilidad de renegociar los términos contractuales con base en el caso fortuito o de fuerza mayor.
e) La definición de nuevas obligaciones contractuales atendiendo a la realidad de las condiciones económicas del mercado entre partes independientes.
f) Lo válido que es tomar en cuenta estas nuevas condiciones contractuales para la comparabilidad en operaciones entre partes relacionadas.

Conclusiones

Si bien la búsqueda y análisis de comparables al realizar el análisis de los precios de transferencia de un grupo empresarial, se encuentra información confiable sobre una operación en la que partes independientes renegociaron y modificaron las bases contractuales para reconocer algún elemento que altere a la baja la contraprestación, margen o utilidad esperada de la transacción analizada, bien valdría la pena tomarla en cuenta ya que sería un reflejo de las condiciones económicas del mercado.

No obstante, debe tenerse en mente el reto que significará tener acceso a esta información producida por terceros, así como su confiabilidad y consistencia, ya que estos factores son cruciales para documentar el análisis de la transacción que se analice en una operación controlada.

En fin, no hay duda que el COVID-19, sus repercusiones económicas y la consecuente modificación de las condiciones en el mercado harán más convulso el mundo de los precios de transferencia, sobre todo si son perfectamente válidos los estándares contractuales que sigan partes relacionadas cuando los mismos se reconozcan por terceros independientes, en operaciones comparables.

C.P. Adolfo Calatayud V.
De la comisión de Precios de Transferencia del Colegio
Socio Precios de Transferencia y líder de Resolución de Controversias Fiscales para LATAM-PwC
adolfo.calatayud@mx.pwc.com

Lic. Edson Uribe G.
De la comisión de Precios de Transferencia del Colegio
Del subcomité de Resolución de Disputas del Comité de Expertos Fiscales de la ONU
Socio de la Práctica Fiscal de Galicia Abogados
euribe@galicia.com.mx

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