Veritas Online

Auditoría

Retos empresariales: Antisoborno y corrupción

Retos empresariales: Antisoborno y corrupción
octubre 01
07:00 2016

La más reciente encuesta de KPMG a 659 compañías revela que la globalización y las
transnacionales que buscan ser cada vez más competitivas se enfrentan al gran reto de no incurrir
en sobornos, mientras que los gobiernos de no corromperse y reforzar sus regulaciones.

En México, generalmente asociamos la corrupción con las entidades gubernamentales y sus funcionarios. El hecho de que tengamos grandes compañías paraestatales, que tienen altos consumos de bienes y servicios, permite que se exacerbe la percepción de que este fenómeno está exclusivamente en el gobierno. Sin embargo, tenemos que asumir la responsabilidad del otro lado: el que paga un soborno es tan responsable como quien lo pide o lo recibe.

Las organizaciones privadas también enfrentan retos en estos asuntos que provocan consecuencias tanto empresariales como legales. De acuerdo con la encuesta Antisoborno y Corrupción: enfrentando el desafío en la era de la globalización, realizada por KPMG International en 2015, hubo un importante incremento en la proporción de personas preocupadas por este tema en comparación con la encuesta de hace cuatro años.

Con la globalización han aparecido nuevos retos en el cumplimiento de programas antisoborno y corrupción. Hay dos tendencias que son la base de estos nuevos retos. Primero, los gobiernos alrededor del mundo están reforzando las regulaciones en esta materia o creando nuevas. Segundo, mientras las compañías globalizan sus operaciones, tienen que depositar cada vez más confianza en los terceros para hacer negocios en todas partes del mundo, lo que abre una ventana a este tipo de irregularidades.

La encuesta se realizó en 659 compañías, cubriendo 64 países; 31 de esos encuestados fueron de compañías mexicanas, en una muestra que abarcó todas las industrias.

Tres de los principales hallazgos de esta encuesta revelan la debilidad que enfrentan las organizaciones para luchar en contra de este flagelo.

[1] Más de un tercio de los encuestados no tienen un proceso formal de identificación de terceros (proveedores, socios de negocios, comisionistas, agentes y gestores, entre otros) de alto riesgo.

[2] Las condiciones antisoborno y corrupción son el asunto menos prioritario cuando las compañías buscan adquirir o fusionarse con otras organizaciones.

[3] Los encuestados aseguran no contar con los recursos apropiados para administrar el riesgo de corrupción y soborno. De hecho, 23% respondió que no sabe quiénes son los responsables de administrar estos riesgos dentro de su organización.

depositphotos_35625811_m-2015

FISCALIZACIÓN GLOBAL

El marco legal de las organizaciones, tanto a nivel nacional como internacional, ejerce presión sobre estos temas de control.

Por una parte, en México existen algunas instancias de regulaciones en la materia que toman en cuenta “el otro lado”, como el artículo 222 bis del Código Penal Federal (CPF), que criminaliza los actos de corrupción o la Ley Federal Anticorrupción en Contrataciones Públicas, emitida en 2012, que introduce las sanciones administrativas (monetarias) y a los intermediarios; es decir, esta ley aplica responsabilidad a las entidades que buscan obtener contrataciones públicas federales.

Sin embargo, las leyes locales imponen obligaciones de “no hacer”, lo cual es un paso en la dirección correcta, aunque todavía no estamos al nivel de otras leyes antisoborno y corrupción internacionales, en las que también se imponen obligaciones de “hacer”. Estas últimas requieren que las organizaciones tomen medidas preventivas, de detección y de respuesta, lo que les permite también protegerse y tener “defensas afirmativas”, es decir, la forma de cumplir las obligaciones de “hacer” y, en el caso de que exista un soborno, la compañía puede fincar más responsabilidad al perpetrador, ya que infringió las medidas razonablemente implementadas por la organización.

En los últimos años, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos de América (EUA) ha cobrado multas cuantiosas a las organizaciones, obedeciendo a la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (FCPA, por sus siglas en inglés). El común denominador de estas compañías es que cotizan en la bolsa de valores de los EUA, ya sea por sí mismas o a través de sus casas matrices.

La naturaleza de la FCPA es extraterritorial, por lo que las compañías estadounidenses que lleven a cabo actos de corrupción en el extranjero por medio de sus subsidiarias o representaciones, así como las empresas mexicanas que cotizan en la bolsa estadounidense, están sujetas a ella.

Pero ya no solo son las leyes estadounidenses las que ejercen presión. Otros países europeos con grandes inversiones en México también están aprobando leyes muy similares con efectos extraterritoriales, como el Reino Unido (UK Antiterrorism, Crime and Security Act of 2001), Francia (The Criminal Code), Alemania (EUBestG and IntBestG), Italia (Criminal Code, aunque el alcance extraterritorial no es tan claro), España (Código Penal), e incluso hay países asiáticos que ya están tipificando estos delitos. La Convención para combatir el cohecho en servidores públicos extranjeros en transacciones comerciales internacionales de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) declaró, en 1997, que el pago de sobornos para la obtención de negocios debe ser ilegal; por lo tanto, es aplicable para México, que es miembro de la OCDE.

POR UN FUTURO MÁS COMPETITIVO

Sin duda, en un ambiente en el que parece que el cumplimiento se contrapone con el crecimiento del negocio, el reto de combatir la corrupción y los sobornos es cuesta arriba. En el mundo de los negocios existen cada vez mayores expectativas de los reguladores extranjeros, compañías matrices y de la opinión pública, de implementar mejores programas y controles para monitorear la corrupción y los sobornos, forzando, a su vez, a las compañías y cadenas de suministro a seguir los mismos pasos.

Sin embargo, en el futuro, el ambiente de negocios ganará competitividad, lo que generará beneficios para las compañías y para los países donde operan. Si no hay empresas que paguen sobornos, el número de funcionarios públicos que incurran en estas prácticas, eventualmente, también disminuirá.

RANKING DE LOS PRINCIPALES RETOS EN MATERIA ABC

(Anti-Bribery Corruption, Antisoborno y Corrupción)

  1. Auditoría de cumplimiento a terceros.
  2. Variaciones en los requerimientos de los países-privacidad de datos, etc.
  3. Dificultad para realizar due diligence en agentes extranjeros o terceros.
  4. Falta de recursos internos.
  5. Dificultad para identificar y evaluar riesgos.
  6. Asuntos culturales y lingüísticos.

(Fuente: Encuesta Global sobre Antisoborno y Corrupción, KPMG International, 2015.

C.P. Judith Galván
Socia de Servicios de Asesoría Financiera-Forensic de KPMG en México
asesoria@kpmg.com.mx

Facebook Comments

Related Articles

0 Comments

No Comments Yet!

There are no comments at the moment, do you want to add one?

Write a comment

Write a Comment

A %d blogueros les gusta esto: