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A considerar, retos de la auditoría externa al sector público

A considerar, retos de la auditoría externa al sector público
agosto 01
08:00 2018

Este sector necesita el dictamen de estados financieros cada vez más, y la motivación para hacerlo surge de cumplir con obligaciones legales para dar confianza en la información financiera.

En alguna medida, los usuarios del dictamen sobre los estados financieros de entes públicos han enfrentado cuando menos una de las siguientes interrogantes: ¿Qué es el dictamen de estados financieros, su utilidad y aplicación? ¿Qué son las bases de registro contable? ¿Y las bases de dictaminación? ¿Qué requiere el sector público? ¿El dictamen presupuestal es la solución? ¿Es económicamente viable?

Para ordenar este análisis, es necesario remontarse un poco al objetivo y enfoque del dictamen sobre estados financieros; en su origen, este servicio estuvo dirigido básicamente al sector empresarial, por lo que su objetivo es emitir una opinión profesional sobre si los estados financieros de un ente económico presentan en todos los aspectos materiales la situación financiera, los resultados, los flujos de efectivo y los movimientos del capital contable, pues hasta hace pocos años, en lugar del término Aspectos Materiales, todavía se utilizaba Razonabilidad.

Es evidente que la opinión profesional se refiere a los cuatro estados financieros básicos que fundamentalmente preparan integrantes del sector empresarial. Partiendo de la lógica de que mediante la auditoria se examinan los estados financieros, dicho de otra manera, mediante la auditoria se revisarla contabilidad, surge la necesidad de contar con reglas claras para ambas disciplinas.

LAS BASES DE REGISTRO CONTABLE

Estas bases están sentadas en la contabilidad y, en este sentido, la condición fundamental para examinar unos estados financieros es que estén preparados para atender una infraestructura formal de normas contables que propicie el registro ordenado y uniforme de las operaciones; es decir, que el auditor identifique las bases de contabilización para definir sus bases de dictaminación. Aquí radica uno de los aspectos de fondo que dan utilidad al dictamen de estados financieros. Tratar de ampliar el espectro de las bases de registro contable y abarcar las bases de registro presupuestal, para entonces enfocarse en un término más preciso para efectos de este análisis, al que se le denominará bases de registro contable presupuestal. Se destaca la esencia de las normas contables presupuestales, ya que son el núcleo del registro de operaciones y se puede afirmar que en esto radica el principal reto de la dictaminación al sector público; a continuación, se mencionará las que se pueden tomar como características particulares del registro de operaciones en el sector público.

La razón de ser del sector público es llevar a cabo una función de gobierno, en consecuencia, está sujeto a disposiciones legales que por su naturaleza son de aplicación estricta. Por esa misma naturaleza, los entes públicos están sujetos al ejercicio de un presupuesto sobre el que los servidores públicos tienen obligación de rendir cuentas, convirtiéndose en la herramienta por excelencia para medir la gestión y la evaluación de sus resultados.

El registro de todas las operaciones, por la ejecución de un presupuesto público, tiene características muy particulares, entre las que destaca su temporalidad, es decir, suele ser por periodos anuales, y se basa en el registro de flujos de efectivo desde la vigencia de la Ley General de Contabilidad Gubernamental en 2009, al devengo contable y al reconocimiento patrimonial.

Entonces, el eje rector del registro de operaciones en un ente público, como consecuencia del mandato legal que implica su actividad, lo constituye el propio presupuesto público. La información presupuestal de los entes públicos es compilada en estados presupuestales, cuya finalidad es informar, por una parte, de los ingresos y egresos del ente (información cuantitativa) y por otra del cumplimiento de metas y objetivos (información cualitativa).

La contabilidad tradicional se identifica principalmente en el sector empresarial y su enfoque tiene diferencias evidentes respecto al enfoque presupuestal descrito en los párrafos anteriores. A continuación, se mencionarán las principales características de la contabilidad patrimonial, empezando por el registro de operaciones que se realiza con base en lo devengado, es decir, cuando nace la obligación de pago, la cual normalmente es previa a la fecha de pago. Otra de sus premisas es el reconocimiento patrimonial, en el que destaca que los bienes muebles e inmuebles no se afectan directamente como un gasto, sino como una inversión, cuya afectación a los ingresos y gastos se hace paulatinamente a través de la depreciación. Desde luego existen más características del reconocimiento patrimonial y, para efectos de este análisis, se dejará de manera enunciativa lo descrito en el párrafo anterior.

La información financiera se compila en los estados financieros que se conocen desde siempre, entre los que destacan el balance general y el estado de resultados, y se emite también el estado de flujo de efectivo y el de variaciones en el capital contable. En este apartado se puede identificar claras diferencias en el enfoque del registro presupuestal con el enfoque del registro contable tradicional, y es este último, por cierto, con el que la profesión contable está más identificado y familiarizado.

Para cerrar este apartado, es justo mencionar que existen avances en la resolución de las diferencias descritas, pues esto ha sucedido a partir de la promulgación de la Ley General de Contabilidad Gubernamental en diciembre de 2008, en la que se reconocieron estas diferencias y se agregó al enfoque presupuestal de la contabilidad gubernamental, el enfoque del devengo contable y del reconocimiento patrimonial; si bien, el llamado proceso de armonización que se inició con esa ley sigue su curso, se puede considerar que es la ruta correcta para dar a la contabilidad gubernamental una infraestructura formal de normas contables que sea la referencia para la dictaminación de los estados financieros del sector público.

No es lo mismo un dictamen que está dirigido a una autoridad para uso restringido, que un dictamen sin restricciones en su utilización, por ejemplo, para inversionistas.”

LAS BASES DE DICTAMINACIÓN

Una vez definidas las bases contables, el profesional de la auditoría (auditor externo) estaría en condiciones de determinar las bases de dictaminación, cuyo propósito fundamental es que, de acuerdo con la identificación de las reglas contables con que se preparan los estados financieros, así como su propósito, el auditor externo emita un dictamen sobre bases especificas distintas de las Normas de Información Financiera.

Esto que parece un acertijo técnico, tiene gran trascendencia, ya que, una vez que el auditor externo determina las bases de dictaminación que conforme a sus normas profesionales deberá aplicar, se tendrá definido el alcance de la responsabilidad profesional que se asume en la opinión contenida en el dictamen y en función del destinatario; además, se especificará el uso que podrá dársele al dictamen sobre los estados financieros. En concreto, no es lo mismo un dictamen dirigido a una autoridad gubernamental para un uso restringido, que un dictamen sin restricciones en su utilización, por ejemplo, para el público inversionista. Se debe destacar que lo anterior no va en detrimento de la profundidad del examen del auditor externo.

En ese sentido, se puede decir que este es uno de los aspectos de fondo que debe tener una mayor difusión en la dictaminacion de estados financieros de entes públicos para que las autoridades que contratan estos servicios tengan la expectativa correcta sobre el dictamen.

LO QUE REQUIERE EL SECTOR PÚBLICO

Con el transcurrir de los años, el sector público ha utilizado en mayor medida el dictamen de estados financieros, y es justo decir que la motivación inicial surge para cumplir con algunas de las obligaciones legales de los entes auditados y, de manera complementaria, por el valor intrínseco del dictamen para agregar confianza en la información financiera de forma que los interesados basen en ella sus análisis y decisiones.

La motivación del cumplimento de una obligación legal para dictaminar estados financieros de entes públicos es una razón que el auditor externo debe entender con toda claridad para, como es nuestra obligación profesional, tomar con una responsabilidad aumentada el encargo de auditoría y dar un servicio de alta calidad mediante un examen minucioso; este debe tener los alcances necesarios y la aplicación oportuna de procedimientos de auditoría, desarrollados por personal debidamente preparado, con experiencia y conocimiento de la amplia regulación que caracteriza al sector público, el cual es dirigido y supervisado por gerentes y socios que, además de dar toda la importancia al cliente gubernamental, tengan la sensibilidad y visión de las expectativas de las autoridades que contratan la auditoría.

Se puede decir que es fundamental informar, incluso sensibilizar al cliente gubernamental, con todo el detalle necesario y en términos precisos, sobre la naturaleza de la auditoría, las normas profesionales a que está sujeto el trabajo, el enfoque y el alcance que se dará y, sobre todo, la utilización del dictamen e informes, para que el cliente esté consciente de que sus requerimientos y expectativas del dictamen serán cumplidos. Un dictaminador de estados financieros de entes públicos ha llegado a escuchar comentarios de autoridades en el sentido de que el dictamen no les sirve, aunque cuente con dictámenes sin salvedades, pues las fallas de control interno y riesgo, incluso de corrupción, continúan en los entes públicos; este es el ejemplo más claro de la obligación que se tiene de informar y orientar debidamente al cliente gubernamental de la naturaleza, alcance y ámbito del dictamen. En este caso, se debe explicar al cliente que el trabajo de auditor externo puede incidir realmente o coadyuvar en la solución de fallas o carencias de controles internos, sistematización y otras necesidades típicas del sector público, pero que, por su naturaleza, el dictamen de estados financieros no va a resolver. Las normas de auditoría incluyen trabajos de atestiguamiento y otras revisiones que son la solución a los requerimientos del sector.

Este terreno es sensible, ya que, como en muchos ámbitos de nuestra profesión, el recurso económico es escaso y los entes públicos escatiman al máximo el gasto en este tipo de servicios externos. Esto se debe, por una parte, a la obligación que tienen de hacerlo con sus propios recursos y, por la otra, de escatimar al máximo el recurso económico con el riesgo de caer en la trampa de contratar barato y obtener mala calidad.

La práctica de la auditoría externa al sector público se ha convertido en un área de especialidad, a la cual las firmas independientes poco a poco le han dado la importancia que esta práctica reviste. Este servicio debe concebirse como una auditoría con enfoque ampliado, en vista del amplio marco legal y normativo a que están sujetos los entes públicos, que inciden directamente en el registro de sus operaciones y explica las decisiones que afectan a la información financiera. En este sentido las firmas independientes deben atender de fondo las exigencias de experiencia, conocimiento del ámbito gubernamental y sensibilidad a las necesidades del cliente del sector público, para contar con personal que con ese bagaje cumpla con amplios estándares de calidad el encargo de auditoría al sector público.

Para cerrar este punto, no se puede dejar de señalar el efecto económico de este tipo de auditorías, ya que es una realidad que la parte contratante ha caído en la trampa de escatimar y, por qué no decirlo, abaratar el honorario para la auditoría externa, con los efectos indeseables de baja en la calidad de los servicios, la aparición de firmas sin experiencia ni infraestructura que han creado un círculo vicioso, incluso perverso, en el que los señalamientos negativos a la utilidad del dictamen de estados financieros al sector público han crecido.

¿ES VIABLE ECONÓMICAMENTE?

Aunque actualmente firmas independientes emiten dictámenes sobre estados presupuestales, básicamente al sector paraestatal federal y a algunas entidades federativas, en el transcurso de los años, la base de dictaminación y, sobre todo el alcance, no han podido satisfacer las necesidades del sector público. También el costo de una revisión de este tipo con el enfoque y alcance adecuado para que el auditor externo esté en condiciones de emitir un dictamen conforme a normas de auditoría, es un factor a considerar, ya que rebasaría por mucho el costo actual que se eroga en el dictamen de estados financieros. Los estados financieros patrimoniales del sector público son consecuencia del presupuesto, por lo tanto, si el auditor no revisa el presupuesto no puede tener seguridad de la razonabilidad de su repercusión en el patrimonio y no debería dictaminar sin estos elementos.

 

C.P.C. José Alfredo Monterrubio Jiménez
Presidente de la Comisión de Investigación en Contabilidad y Auditoría Gubernamental del Colegio
amonterrubio@prodigy.net.mx

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