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Renminbi, nueva moneda digital en China

Renminbi, nueva moneda digital en China
septiembre 01
2020

El país ha dado un paso adelante al emitir la primera moneda virtual respaldada por su banco central. ¿Cuáles son las implicaciones financieras globales?

La humanidad enfrenta una crisis sanitaria de gran tamaño que ha contagiado a cada sector económico y a la sociedad entera. En todos los países, la medida sanitaria ha sido el confinamiento, provocando graves daños a las economías. Esta situación se ubica en una coyuntura política particular: Estados Unidos de América (EUA), el país más poderoso del mundo, se tambalea, se aleja del liderazgo, renuncia a servir como referente económico, político y social en manos de su presidente, quien anunció desde su campaña que la prioridad serían sus habitantes y en ese tenor ha organizado sus estrategias, decisiones y presupuesto.

Esta postura ha generado conflictos con muchos países. Algunos como México han intentado acomodarse lo mejor posible para no ser blanco de sus ataques, pero China ha emprendido una estrategia defensiva, ofreciendo medidas espejo durante 2019, cuando le subieron los aranceles de innumerables productos. La lógica del comercio mundial es que todos se benefician de la expansión de los mercados y, por lo tanto, se ven afectados cuando esto se reduce, más aún cuando se trata de socios tan importantes.

Otra de las medidas de respuesta en China es la reciente emisión de una moneda digital llamada e-RMB o renminbi, en modo de prueba aún, que se pretende posicionar como una alternativa al dólar; es decir, como la moneda de referencia en transacciones globales, objeto de reserva de los bancos centrales y bien de resguardo de los inversionistas cuando la incertidumbre incrementa.

Vale la pena considerar que en los últimos años los medios de pago digital han tenido un crecimiento tan importante que muchas empresas incluso han creado sus propias “monedas” como medio de pago para sus transacciones. Los dispositivos móviles han acelerado este tipo de operaciones, reduciendo drásticamente el uso de efectivo; modalidad que ha tenido un alto crecimiento entre los más jóvenes de la sociedad.

En este contexto, la hegemonía económica norteamericana está siendo amenazada en los últimos años por la emergente potencia de China. El país ha desafiado las reglas en los mercados comerciales al imponer medidas de represalia ante el castigo de EUA en 2019. Además, la criptomoneda que ha emitido podría competir con las que ya existen, pero a diferencia de ellas, el respaldo que ofrece el banco central chino le permitiría ganar credibilidad entre inversionistas e intermediarios financieros, así como bancos centrales de otros países.

Cómo es el dinero virtual

Las criptomonedas son diferentes de las monedas tradicionales por tres razones: son electrónicas, no representan un pasivo para ningún agente económico y permiten el intercambio sin una autoridad central que lo regule. Por ello los sistemas financieros formales las identifican como de alto riesgo, pues no tienen un respaldo de alguna autoridad financiera ni una reserva de bienes con la que puedan en algún momento convertirse, como es el caso del oro u otros metales valiosos.

También, vale la pena destacar que las monedas virtuales han confrontado
a los bancos centrales como únicos organismos autorizados para emitir dinero, pues legalmente éstos cuentan con el privilegio para el señoreaje. Sin embargo, han adoptado medidas que les garantizan un manejo transparente de los recursos, pues la tecnología de cadena de bloques (blockchain) les ayuda a reducir la posibilidad de fraudes. Dicho en otras palabras, las criptomonedas son una versión democrática de la banca central, en manos de la sociedad y no de una institución pública.

La moneda digital más conocida es sin duda el bitcoin. Surgió de forma sospechosa, asociada con una figura aún desconocida, pero sentó las bases de este sistema monetario que ha alcanzado gran popularidad, principalmente por los rendimientos tan atractivos que ha tenido a lo largo de su historia. Pero no es la única, también están ethereum, ripple, litecoin; incluso en México se ha escuchado del agavecoin, que se propuso para impulsar a la planta, materia prima del tequila y el mezcal.

Recientemente en México se ha encontrado que para el envío de remesas
se usan las criptomonedas, aunque también se sabe que la delincuencia hace uso de éstas para limpiar los recursos de procedencia dudosa. Incluso, bancos comerciales como BBVA y Banamex han integrado en sus cajeros automáticos la función de adquirir criptomonedas. Esto deja ver que los actores tradicionales las incorporan rápidamente a su portafolio de productos y servicios para los clientes. Sin embargo, la recomendación de funcionarios públicos es no confiar demasiado en estos instrumentos por su naturaleza privada, especulativa en su mayoría, sin respaldo de activos físicos.

Implicaciones de la emisión del e-RMB

¿Qué pasa si el emisor de dinero electrónico es un banco central? Entonces las condiciones son diferentes, porque existe una institución fuerte que respalda dicha moneda y que además facilita las transacciones entre la sociedad por el uso de medios electrónicos, no físicos, con el extra fiscal de que puede llevar un registro estricto del uso de los recursos entre los ciudadanos.

En el caso del renminbi, el emisor es la autoridad monetaria de la que se prospecta como la economía más poderosa. Se puede decir entonces, que la apuesta de China es crear una criptomoneda de referencia internacional, dado el contexto geopolítico en el que está involucrada, que sería de gran impacto en los mercados, comenzando por las propias monedas digitales que no están fuertemente respaldadas. Probablemente las criptomonedas privadas sean las primeras afectadas en caso de concretarse el uso generalizado de la moneda digital china. El dólar podría ser el siguiente perjudicado ante el interés de los usuarios chinos y del resto del mundo (individuales, corporativos y del sector público) por el uso de dicha moneda.

También es importante destacar que no es un proceso que se pueda controlar, pues la evolución de la humanidad avanza en esa dirección y cada país tiene la libertad de utilizar el tipo de moneda que más le convenga, incluso si puede forzar al resto de las naciones a usarla vía el comercio internacional, por ejemplo.

Como ocurre con los aspectos financieros, la confianza y el tiempo serán los mejores aliados para que la nueva moneda pueda tomarse como una referencia en el resto de las economías, en los bancos comerciales y centrales. Es probable que no tarde la respuesta de las otras potencias económicas, entre ellos el dólar y el euro, quizá el yen. No está de más comentar que se ha discutido por varios años la emisión de un fedcoin, es decir, un dólar virtual, sin que a la fecha se logre concretar.

Como en cualquier sociedad, es de suma importancia que no haya una moneda dominante, sino que exista un equilibrio en el peso que tienen las economías más poderosas, y la emisión de dinero es otra expresión adicional. Eso es lo que se está aprendiendo en estos tiempos de economías colaborativas y pandemia. Es fundamental “no poner todos los huevos en una sola canasta” ni tener poderes absolutos económicos tentados a actuar en su propio beneficio, a veces en contra del resto.

M.A. y C.P. Martha Silva Domínguez
Profesora de Contabilidad y consultora independiente
del Tecnológico de Monterrey
marthas@tec.mx

Dr. Pablo Pérez Akaki
Profesor investigador
Integrante del Sistema Nacional de Investigadores
ppakaki@gmail.com

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