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Recursos públicos, ¿es utópica la armonización contable?

Recursos públicos, ¿es utópica la armonización contable?
septiembre 01
08:02 2017

Un primer paso sería tener un mejor control y observancia del ejercicio de los recursos públicos, así la armonización será mucho más sencilla y se contribuiría al Sistema Nacional Anticorrupción.

La armonización contable es el establecimiento de las bases y criterios generales para el desarrollo de un sistema de información del ejercicio y destino de los recursos públicos, que siendo igual para todos los entes ejecutores de gasto en el país, permita responder, en tiempo real, a los requerimientos de información fiscal, financiera y contable de todos los miembros del Sistema Nacional de Coordinación Fiscal.

DESARROLLO

El verdadero reto de la armonización contable es transformar en acciones concretas lo establecido en la ley, y para ello enfrenta al menos tres retos fundamentales:

[1] Construir un modelo de administración pública que utilice los más avanzados sistemas tecnológicos y que implante el llamado Sistema Integral de Administración Financiera (SIAF).

[2] Promover una política de gobiernos abiertos y transparentes, que provean información confiable, suficiente y oportuna sobre el quehacer gubernamental.

[3] Superar las evidentes disparidades existentes en materia de infraestructura
básica y tecnología entre los tres niveles de gobierno. La armonización no puede
lograrse sin eliminar esas desigualdades.

Para materializar una armonización contable funcional se requiere reconocer la enorme disparidad existente entre los sujetos obligados a adoptarla, y también de responder a preguntas básicas: ¿cómo podemos aspirar a generar informes estructurados basados en principios técnicos, si en un enorme número de municipios –el eslabón más débil de la cadena– no se cuenta con la infraestructura suficiente ni el respaldo tecnológico ni el personal capacitado para hacerlo? ¿Cómo armonizar aquellas contabilidades que en muchos casos se siguen llevando a mano con el ideal de contar con reportes generados en tiempo real? ¿De qué nos sirve contar con una computadora si en algunos municipios no contamos siquiera con el suministro de energía y muchísimo menos con el servicio de internet?

Parecerían cuestionamientos muy simples, pero la solución a esa problemática requiere mucho más que de voluntad política. Se necesitan recursos, asignaciones presupuestales
específicas.

Por otra parte, el contenido en el Manual de Contabilidad Gubernamental nos lleva a cuestionarnos: ¿cómo alinear la información presupuestaria y programática con los planes de desarrollo, toda vez que existe un enorme desfase entre la aprobación de los mismos en los tres niveles de gobierno? ¿Cómo incluir, en este modelo, la contabilidad derivada de la operación cotidiana de un programa social diseñado en el municipio y cuyas acciones no se encuentran específicamente alineadas con los planes estatales o nacionales de desarrollo?

Analizando los reportes del grado de avance en la implementación de la armonización contable, parecería que estamos cayendo en un triunfalismo sin sentido. De poco sirve tener un alto porcentaje de cumplimiento en las grandes zonas urbanas, si en los municipios más complicados en infraestructura, se trata de letra muerta. ¿Estamos acaso buscando acciones específicas que permitan que esos municipios cumplan con la armonización en un plazo razonable?

Si los presupuestos para dotar de infraestructura a los municipios son inexistentes, los recursos destinados a la capacitación son sencillamente insuficientes y, por lo tanto, en muchos sentidos, inútiles. Durante 2016, tan solo se destinaron 54 millones de pesos para capacitar a 26 mil 864 personas en 4 mil 194 entes públicos en 28 entidades federativas; es decir, una inversión del Estado mexicano de alrededor de mil 870 pesos por persona capacitada para acceder a la modernidad contable. Si revisamos las cifras para este año, nos daremos cuenta que los recursos destinados para 2017 no reflejan ese nivel de prioridad discursiva, y los $55,865,160 aprobados ni siquiera toman en cuenta el nivel inflacionario registrado en el país (Provisión para la Armonización Contable) publicados en el Diario Oficial de la Federación del 1 de marzo pasado. Así de claras las cifras. ¿Qué acaso las prioridades no deben reflejarse en los presupuestos para dejar de ser discurso?

El verdadero reto de la armonización contable es transformar en acciones concretas lo establecido en la ley”.

PROPUESTAS

La realidad es que resulta urgente tomar medidas para un mejor control y observancia del ejercicio de los recursos públicos. Al hacer mucho más eficaz y transparente el gasto, la armonización será mucho más sencilla y estaríamos contribuyendo, de esa forma, al fortalecimiento del Sistema Nacional Anticorrupción. Para ello proponemos tres acciones concretas:

Elaboración de un Manual de Compra y Abastecimiento. Dado que fenómenos como las compras del gobierno viven siempre bajo la sombra de la corrupción (los llamados “diezmos” y “los moches”), las distintas dependencias deberían publicar un manual con todo aquello que adquieren. Ahí podría establecerse:

1. Tiempo máximo de entrega y pago.

2. Precio máximo según el mercado

3. Garantías requeridas de los productos. Con un manual de estas características, aplicado a los tres niveles de gobierno, podríamos hablar del primer paso para el Sistema Nacional de Adquisiciones.

  • Puesta en marcha del Sistema de Integridad. El fin último del establecimiento de un Sistema Nacional de Integridad es convertir la corrupción en un acto de alto riesgo y de bajos rendimientos. Como tal, el sistema está diseñado, en primer lugar, para evitar que ocurra la corrupción, más que para depender de las penas que se impongan después de que se haya dado el acto corrupto.

Confeccionar una Ley de Fiscalización armonizada. Hace falta para que permita:

1. Usar la misma metodología en los procesos de auditoría.
2. La reducción de tiempo de presentación de la Cuenta Pública (31 de enero)

3. Resultados Oportunos del Proceso de Fiscalización (agosto).
4. Uso de los resultados para decidir en la elaboración del Presupuesto.
5. Consolidar el control en sus dos etapas (preventivo y correctivo).
6. Eficiencia en el uso de recursos públicos.

CONCLUSIONES

Utópicamente, la armonización contable generará beneficios de impacto tangible en los tres niveles de gobierno y su relación con la ciudadanía, destacándose el impulso significativo en la transparencia y rendición de cuentas, así como en la inhibición de prácticas ilícitas y de corrupción. Si en realidad lo que se persigue es la apertura y la transparencia como prácticas de la cotidianidad administrativa, la evaluación lógica de los avances comenzaría por aceptar nuestras condiciones actuales, para que, a partir de ellas, seamos capaces de encontrar soluciones y no pretextos para no cumplir con lo establecido en la ley.

La armonización contable, la transparencia y la rendición de cuentas, así como el manejo y conservación de nuestros acervos documentales, por citar algunos ejemplos, son elementos fundamentales en la construcción de un Sistema Nacional Anticorrupción, que sigue siendo un gran pendiente en nuestra agenda pública nacional.

Dr. Pablo Trejo Pérez
Tesorero de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal
pablotrejoperez@hotmail.com

 

 

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