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Propuestas, andamiaje político-legal para reformas

Propuestas, andamiaje político-legal para reformas
septiembre 01
2019

El presidente ha señalado que el suyo será un gobierno que detone un cambio profundo para marcar un hito en la historia nacional; de ahí la idea de la transformación. ¿Cuáles son los rasgos distintivos de su proyecto político?

Hasta ahora no se ha ofrecido una visión sistemática. Se habla de un nuevo régimen político y un modelo económico que rompe con el neoliberalismo. Por lo que las acciones del gobierno han dejado ver, la idea es rescatar el nacionalismo y el papel rector del Estado en la economía. En el ámbito político, el proyecto apunta hacia un modelo presidencialista que, a través de la concentración del poder, ponga en manos de un Ejecutivo fuerte y con contrapesos débiles los hilos clave de la conducción del país.

Además de evitar a toda costa el estallido de una crisis económica que ponga en entredicho la viabilidad del proyecto, para el presidente resulta fundamental construir un andamiaje político-legal que le permita ir a fondo con la 4T y, sobre todo, asegurar su continuidad después de 2024. A este respecto, la convocatoria a un Congreso Constituyente en la segunda mitad del sexenio es un objetivo central.

La eventual convocatoria a un Congreso Constituyente en los términos que desea Andrés Manuel López Obrador (AMLO) presupone un reforzamiento de Morena en el Congreso de la Unión y en las gubernaturas y congresos locales; este reforzamiento sería el fruto de un amplio triunfo electoral en 2021. En paralelo, es preciso conservar los altos índices de aprobación a la figura presidencial (de ahí la relevancia de una política social asistencialista y clientelar) y consolidar el proceso ya en marcha de concentración del poder.

Es sobre este telón de fondo que deben analizarse las propuestas de reforma política impulsadas por Morena. En particular, destaca la relativa a la revocación de mandato. Este mecanismo de democracia directa posee virtudes, pero, al mismo tiempo, entraña enormes riesgos. Por un lado, ofrece a la ciudadanía la posibilidad de remover a malos gobernantes; por otro, sin reglas estrictas y bien diseñadas, abre la puerta a la inestabilidad, a la subordinación de las decisiones gubernamentales y a la poca o mucha popularidad que puedan implicar y aun a su uso para que líderes con vocación autoritaria busquen eludir los controles legales y democráticos.

La revocación de mandato debe surgir de la ciudadanía y no del Ejecutivo. Si así fuera, sería un evento para ratificar el mando de un presidente popular”.

Hasta ahora, los intentos de Morena por sacar adelante la reforma en materia de revocación de mandato han sido infructuosos. Uno de los puntos que impiden el acuerdo entre las fuerzas políticas es el relativo a la fecha en que se puede convocar una consulta de revocación. Bajo el argumento de la austeridad, la propuesta original era que la consulta se realizara el mismo día que las elecciones federales de medio término. Sin embargo, en días recientes, el propio AMLO planteó como fecha alternativa el 21 de marzo. El hecho es que cualquiera de estas fechas le permitiría al presidente hacer campaña e incidir de manera decisiva sobre el resultado del resto de los comicios (diputados federales, congresos locales y gubernaturas). La idea subyacente consiste en aprovechar los altos niveles de aprobación del Ejecutivo para conformar las mayorías necesarias e impulsar la convocatoria a un Congreso Constituyente.

Otro aspecto digno de ser tomado en cuenta es que la revocación de mandato es una herramienta de control ciudadano sobre sus gobernantes. En dicho sentido, el llamado a una consulta revocatoria debe surgir de la ciudadanía y no del Ejecutivo; en el segundo caso, sería más bien un evento de ratificación y reforzamiento del dominio de un presidente popular que contaría con condiciones idóneas para cambiar la Constitución según las necesidades de su proyecto político.

En adición al tema de la revocación, Morena ha impulsado foros y presentado diversas propuestas referentes a la legislación electoral. Si bien toda normatividad electoral es, en principio, perfectible, hay en las propuestas de Morena algunos puntos que podrían dar lugar a una auténtica contrarreforma. Entre las propuestas más preocupantes vale la pena destacar:

Eliminación del carácter permanente del Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) para integrar uno cada tres años que atienda la organización del proceso electoral. El problema con esta propuesta del diputado Pablo Gómez es que se minan las bases de la profesionalización de la autoridad electoral: el nombramiento de consejeros con funciones temporales impediría su involucramiento a fondo en la problemática estructural del instituto.

Desaparición de los órganos electorales locales o, en su defecto, el traslado de un número importante de sus funciones al INE. El argumento del ahorro de recursos es poco realista, toda vez que el menor gasto en los estados se contrarrestaría con un mayor gasto a nivel federal, pues el INE debería ampliar su estructura para hacer frente a la asunción de mayores obligaciones.

Nombramiento de los consejeros locales para evitar la influencia de los gobernadores. Se ha propuesto que sea la Cámara de Diputados federal la que se encargue, una propuesta peligrosa en tanto que permitiría a un partido mayoritario imponer consejeros locales a modo.

Renovación total del actual Consejo General del INE, subyacente en la idea de reforma electoral. De esta manera, no sólo quedaría sin efecto el mecanismo de relevo escalonado, sino que Morena tendría la posibilidad de nombrar un Consejo acorde con las exigencias políticas de la 4T.

Sin ahondar más en el asunto, podría sostenerse que la propuesta de reforma electoral de Morena es el complemento ideal de las propuestas de revocación de mandato y de consultas populares. En esta misma lógica se inscriben las propuestas hechas por el senador Ricardo Monreal para la reforma a la Suprema Corte de Justicia. Todos sus planteamientos apuntan al objetivo de reforzar el poder político de AMLO y allanarle aún más el camino para la convocatoria del Congreso Constituyente.

Lic. Pedro Javier González G.
Director de Seminario Político
pj1999glez@gmail.com

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