La semilla para un México más próspero se sembró con un programa que busca atraer a la formalidad a 28 millones de mexicanos para que la productividad y competitividad de las empresas, el crecimiento y desarrollo económico del país no se vean mermados.

Hoy en día, es un hecho que México se está moviendo; con la aprobación de las reformas estructurales, se crearon nuevas bases al país para dinamizar la economía, y ahora, al poner en acción esas reformas transformadoras, se está haciendo frente a retos y obstáculos que durante años limitaron el potencial de México.

Consciente de que la informalidad es un freno para el desarrollo económico y social, el Gobierno de la República diseñó la estrategia Crezcamos juntos, que tiene como principal premisa motivar y ayudar a más de 28 millones de mexicanos que se encuentran en la informalidad, a salir de esta situación y mejorar su calidad de vida.

La informalidad, además de reducir la productividad de la economía nacional, limita la expansión de los negocios, es decir, las micro y pequeñas empresas informales (Mipymes), en muchos casos no cuentan con un equipo de trabajo adecuado y se les complica conseguir un crédito para invertir en su negocio, así como capacitarse de manera continua para ser más productivos.

Por otro lado, ser informal lastima el bienestar de los trabajadores y sus familias, al negarles el acceso a derechos fundamentales de todo mexicano, como el acceso a la salud y a la Seguridad Social: desde guardería para sus hijos y servicios médicos para su pareja y sus padres, hasta crédito para muebles o la adquisición de una vivienda.

LA INFORMALIDAD EN MÉXICO

La informalidad económica es un fenómeno presente en todo el mundo; en ocasiones se le ve como una válvula de escape en el corto plazo al problema del empleo, sin embargo, trae consigo implicaciones negativas sobre la productividad y competitividad de las empresas, sobre el crecimiento y desarrollo económico de un país en el mediano y largo plazo, y en el bienestar de las familias.

[blockquote style=”1″]25% del PIB es informal y se genera por 59.8% de la población ocupada en condiciones de informalidad[/blockquote]

En México, de los 53 millones de habitantes que forman parte de la población económicamente activa, más de 28 millones de ellos están en la economía informal, lo cual es sinónimo, en la mayoría de los casos, de bajos salarios, carencia de prestaciones laborales y de Seguridad Social, e inestabilidad en el ingreso, al tiempo que los empleadores no tienen suficientes apoyos a su actividad ni cuentan con protección legal.

De acuerdo con el estudio del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) denominado Medición de la economía informal. Serie 2003-2012, Base 2008, la economía informal en México es un fenómeno que afecta a numerosas actividades productivas, impactando así el crecimiento económico del país.

Dada su importancia, el INEGI, en colaboración con organismos internacionales, como la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), sentaron las bases para un estudio que estima el tamaño, impacto y contribución de la informalidad en la producción nacional.

Entre los principales resultados se dio a conocer que para 2012, 25% del Producto Interno Bruto (PIB) es informal y se genera por 59.8% de la población ocupada en condiciones de informalidad; 75% del PIB lo genera el sector formal con 40.2% de la población ocupada formalmente.

Lo anterior implica que por cada 100 pesos generados de PIB del país, 75 pesos lo generan 40% de ocupados formales, mientras que 25 pesos los generan 60% de ocupados en informalidad.

[blockquote style=”1″]El programa Crezcamos juntos surgió a partir del Régimen de Incorporación Fiscal y busca lograr una integración ágil y sencilla a la formalidad[/blockquote]

De ese 25% de la economía informal, en 2012, 10.8% corresponde a aquellos negocios no registrados de los hogares, dedicados a la producción de bienes o servicios, y 14.2% corresponde a las otras modalidades, que refieren a todo trabajo que aun cuando labora para unidades económicas distintas a las de los micronegocios no registrados, no cuenta con el amparo del marco legal e institucional (Seguridad Social, prestaciones sociales).

Este contexto nos permite dimensionar la magnitud que el sector informal representa para la economía nacional, de manera que el problema no podía pasar inadvertido para el Gobierno que encabeza el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, quien el pasado 8 de septiembre lanzó la estrategia Crezcamos juntos.

LOS BENEFICIOS DE SER FORMAL

La informalidad es un problema complejo, multifactorial, y como tal debía ser abordado, por ello, con Crezcamos juntos, el Gobierno de la República armoniza sus programas para hacer atractiva la transición a la formalidad, a través de grandes beneficios que le dan valor y un nuevo sentido.

Crezcamos juntos tiene como objetivo lograr una inclusión, integración ágil, gradual y sencilla a la formalidad, y surgió a partir del Régimen de Incorporación Fiscal (RIF), aprobado con la reforma hacendaria, y el Régimen de Incorporación a la Seguridad Social (RISS), establecido en abril de este año.

Para el éxito de esta estrategia, se cuenta con el apoyo solidario y decidido no solo de las entidades federativas, sino también de municipios, organizaciones empresariales e instituciones académicas, con quienes se trabaja de manera conjunta en la difusión de Crezcamos juntos.

Las instituciones involucradas son el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), el Instituto Nacional del Emprendedor (Inadem), Nacional Financiera (NAFIN), la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF), el Instituto del Fondo Nacional para el Consumo de los Trabajadores (Infonacot), Financiera Rural y el Servicio de Administración Tributaria (SAT). Los beneficios de sumarse son:

[1] Acceso a los servicios médicos y sociales del IMSS para el dueño del negocio, para sus empleados y sus familias. Descuentos en sus cuotas de Seguridad Social, durante 10 años. En los primeros dos, solo pagarán la mitad de estas cuotas.

[2] Pensión para el retiro, igual a la que hoy tienen los trabajadores afiliados al IMSS, pues al afiliarse a este esquema, los beneficiarios ingresarán automáticamente al Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR), lo cual les dará mayor tranquilidad en el futuro.

[3] Créditos a la vivienda. Con tan solo ocho meses de aportar sus cuotas al Infonavit y con un programa de la Sociedad Hipotecaria Federal, podrán solicitar un crédito hipotecario con tasas de interés bajas. En una primera etapa, se otorgarán cerca de 110 mil créditos para adquirir, construir o remodelar su casa; incluso, para refinanciar un crédito anterior. Tanto patrones como empleados podrán gozar del beneficio.

[4] Descuentos en el pago del Impuesto Sobre la Renta (ISR), durante 10 años. En el primer año, se otorga un descuento de 100% en el pago del ISR. En el segundo año, será de 90% y así sucesivamente hasta llegar a los 10 años.

[5] Apoyos económicos a los contribuyentes del RIF. A través del Instituto Nacional del Emprendedor, más de 120 mil pequeños empresarios y emprendedores recibirán un apoyo directo desde 4 mil pesos para que puedan comprar herramientas, equipo o capital de trabajo para su negocio. En una primera etapa se otorgará un total de 500 millones de pesos para beneficiar a este sector.

[6] Créditos para los negocios y sus empleados. Los negocios que se incorporen a la formalidad, podrán recibir un crédito de la Banca Comercial, por un monto desde 5 mil hasta 300 mil pesos, a tasas preferenciales. Esto, gracias a las garantías que otorgará Nacional Financiera (Nafin); con ello, se alcanzará un financiamiento total, superior a los 2 mil 700 millones de pesos. Los trabajadores de estos negocios, contarán con crédito al consumo, a través del Infonacot.

[7] Acceso a los programas de capacitación en el trabajo. Los trabajadores que decidan incrementar su especialización y productividad, ahora podrán acceder a los programas institucionales de capacitación que ofrece la Secretaría del Trabajo y Previsión Social.

[blockquote style=”1″]53 millones de habitantes forman parte de la población económicamente activa[/blockquote]

Crezcamos juntos es la estrategia planeada para insertar en la formalidad a los actores económicos que en el país, por diversas razones viven en situación de informalidad, y la forma de integrarse es a través del RIF.

EL RIF

La facilidad en el cumplimiento del pago de impuestos representa un factor esencial para que los negocios que se van creando en una economía, particularmente los de menor escala, se incorporen de inmediato a la formalidad en la esfera tributaria.

Una de las principales medidas que presentó la reforma hacendaria presentada el año pasado y que comenzó su vigencia en enero de este año, es la sustitución de diversos regímenes fiscales aplicables a las personas físicas con actividades empresariales por un solo régimen optativo para contribuyentes de poca capacidad económica, denominado Régimen de Incorporación Fiscal (RIF).

[blockquote style=”1″]Hasta el 26 de agosto, los resultados del Régimen de Incorporación Fiscal son alentadores, pues ya suman 4 millones de contribuyentes[/blockquote]

Este nuevo régimen es la llave para que las personas se inserten fácilmente en la formalidad. Es imperioso incorporar el grueso de las actividades comerciales a la formalidad para que los niveles de productividad mejoren en México, porque donde hay formalidad se tiene mayor productividad.

El RIF fue creado para quienes tienen ingresos que no rebasen de dos millones de pesos al año y que para realizar su actividad no requieran de título profesional, por ejemplo, tiendas de abarrotes, misceláneas, talleres mecánicos, fondas, etcétera.

Las personas que estaban en el Régimen de Pequeños Contribuyentes (Repecos) pasaron en forma automática a este régimen.

Una de las ventajas del RIF es que el contribuyente, en caso de que lo requiera, podrá emitir facturas, lo que hará crecer su negocio al:

  • Cobrar con terminales bancarias.
  • Acceder a créditos con mejores condiciones.
  • Ser proveedor de empresas más grandes.
  • Ofrecer servicios adicionales en su negocio.

El SAT les ofrece los siguientes apoyos:

  • Herramienta electrónica Mis cuentas, con la que pueden registrar sus ingresos y deducciones, emitir facturas y presentar sus declaraciones.
  • Asesoría en sus oficinas de atención en toda la República y por teléfono.
  • En el portal de internet del SAT están disponibles videotutoriales y demos que muestran paso a paso cómo presentar la declaración a través del sistema Mis cuentas, disponible en el portal del SAT.

Para ampliar las facilidades y los beneficios del RIF, luego de un diálogo permanente con micro y pequeños empresarios, quienes han manifestado su deseo de cumplir, pero también la necesidad de un sistema más sencillo y con mayores beneficios, el 8 de septiembre también se firmó un decreto que contempla tres medidas:

[1] Los contribuyentes que realicen ventas al público en general, hasta por 100 mil pesos anuales, no pagarán el Impuesto al Valor Agregado (IVA) ni el Impuesto Especial de Producción y Servicios (IEPS), durante los primeros diez años de actividad empresarial.

[2] Los contribuyentes con ventas al público en general, con ingresos entre 100 mil y 2 millones de pesos anuales no pagarán IVA ni IEPS en su primer año de incorporación y se les otorgarán descuentos durante los siguientes nueve años.

[3] Un régimen mucho más sencillo para calcular sus impuestos. Bastará con que especifiquen dos datos: la actividad a la que se dedican y el monto de sus ingresos.

EL RISS

El Régimen de Incorporación a la Seguridad Social (RISS) fue establecido a través de un decreto presidencial, fechado el 8 de abril, y ofrece los siguientes beneficios:

[1] Subsidio, hasta por 10 años, para el pago de las cuotas obrero patronales al Seguro Social y las aportaciones al Infonavit, a las personas físicas que tributan en el RIF previsto en la Ley del Impuesto Sobre la Renta (LISR), así como a sus trabajadores.

[2] Facilidades para el pago de las cuotas de Seguridad Social, modificando los plazos de pago de mensual a bimestral en el régimen obligatorio, y de anual a bimestral en el aseguramiento voluntario al régimen obligatorio.

Pueden ser sujetos del beneficio, como aseguramiento voluntario al régimen obligatorio, aquellos trabajadores en industrias familiares y los independientes, ejidatarios, comuneros, colonos y pequeños propietarios, y patrones personas físicas que tengan trabajadores a su servicio, que tributen en el RIF; y como aseguramiento obligatorio, los trabajadores de los patrones personas físicas que tributan en el RIF.

Los requisitos indispensables para el subsidio son que se tribute dentro del RIF, que no hayan cotizado al IMSS o aportado al Infonavit durante alguno de los 24 meses previos a la fecha de solicitud de aplicación del subsidio, salvo que se trate de contribuyentes del antiguo RIF.

El subsidio consiste en un porcentaje de descuento sobre las cuotas de Seguridad Social y aportaciones al Infonavit hasta por 10 años de la siguiente manera: primero y segundo año 50%; tercer y cuarto año 40%; quinto y sexto año 30%; séptimo y octavo año 20%; y el noveno y décimo año 10 por ciento.

En función de los esquemas de aseguramiento, el subsidio se determina así:

  • Aseguramiento voluntario al régimen obligatorio: El porcentaje de subsidio se determina tomando como base de cálculo de las cuotas de Seguridad Social, un salario mínimo del Distrito Federal.
  • Régimen obligatorio: El porcentaje del subsidio se determinará en función del salario real de los trabajadores, hasta un tope de 3 salarios mínimos para el Distrito Federal.

PRIMEROS RESULTADOS

Las cifras registradas en el RIF son alentadoras y muestran que se avanza en el camino correcto, ya que hasta el 26 de agosto pasado, suman ya más de 4 millones de contribuyentes, quienes hasta el 24 de septiembre han presentado más de 4 millones 300 mil declaraciones, lo que habla de su evidente interés por cumplir, gracias a las bondades que incorporarse a la formalidad les ha traído a ellos y a sus familias. Además, a través de la herramienta Mis cuentas que el SAT les ofrece, han emitido más de 3 millones 800 mil facturas, lo que denota el crecimiento de sus negocios y el dinamismo productivo y económico que ser formales les ha impreso.

Ahora, con Crezcamos juntos, el Gobierno se acerca aún más a las personas, les allega más beneficios y facilidades, les ofrece en mano la oportunidad de mejorar su calidad de vida, poniendo a su disposición no solo la posibilidad de iniciar un negocio o hacer crecer el que ya tienen, sino brindar seguridad a sus familias a través de la tranquilidad de contar con acceso a los servicios médicos y tener una vivienda propia.

SER FORMAL, CONVIENE.

Todas las personas interesadas en incorporarse pueden obtener mayor información en:

  • Número gratuito 01800 Formal1
  • Portal de internet crezcamosjuntos.gob.mx
  • Cuenta de Twitter @crezcamosmx
  • Facebook/CrezcamosJuntosMx
  • Módulos y ventanillas de atención de Crezcamos juntos instalados en oficinas del IMSS, Infonavit, SAT y entidades federativas.

 

Servicio de Administración Tributaria

veritas@colegiocpmexico.org.mx

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