Veritas Online

Auditoría

Plataforma Digital Nacional, innovación tecnológica vs. corrupción

Plataforma Digital Nacional, innovación tecnológica vs. corrupción
mayo 01
2019

Las herramientas tecnológicas pueden mejorar el desempeño de la administración pública en México, pero es indispensable saber de dónde y cómo tomar los datos necesarios.

Desde el llamado gobierno de transición de principios del siglo XXI hasta la coordinación de la Estrategia Digital Nacional (EDN) que se mantiene adscrita a la Oficina de la Presidencia de la Cuarta Transformación (4T), pasando por el propio Sistema Nacional Anticorrupción (SNA), las tecnologías han sido herramientas poderosas para mejorar el desempeño de la administración pública en México. No es casual que el legislativo que dio origen al SNA también creara la Plataforma Digital Nacional (PDN), integrada por los aplicativos establecidos en la Ley General del Sistema Nacional Anticorrupción (LGSNA) (figura 1).

Sin duda, es un importante desafío para la Secretaría Ejecutiva del SNA, que administra la Plataforma, pues si bien se debe “crear un sistema electrónico del Sistema Nacional de Fiscalización (SNF) para ampliar la cobertura e impacto de la fiscalización”, no sólo se trata de recopilar o concentrar un conjunto de sistemas con cierto nivel de operación. La LGSNA establece en el artículo 54 que “el sistema de información y comunicación del SNA y del SNF será la herramienta digital que permita centralizar la información de todos los órganos integrantes de estos mismos, incluidos los órdenes federal, estatal y, eventualmente, municipal”. Más que la sola integración de sistemas en operación, debe buscarse potenciar grandes sumas de información (Big Data), incluyendo las de los sistemas locales.

Para el combate a la corrupción, el universo de información o Big Data, estructurada o no, no es la única fuente de utilidad, también puede incluirse la información que se procesa por diferentes entes públicos, aun cuando no estén integrados al SNA. Por ejemplo, el bagaje de aplicativos que posee el Poder Ejecutivo por conducto del Servicio de Administración Tributaria (SAT), la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), la Administración General de Aduanas y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), a través del Consejo Nacional de Armonización Contable (CONAC); así como la que procesan los organismos reguladores, procuradores y evaluadores con cierta autonomía constitucional y la que generan los Poderes Legislativo y Judicial por conducto de sus propios órganos de vigilancia y de control, interno y externo.

Más que la cantidad de datos que es posible procesar de manera digital gracias al almacenamiento en la nube (Cloud Computing) o al Internet de las Cosas (IoT), lo importante radica en la estandarización de los servidores, dispositivos y aplicativos para su procesamiento y desarrollo (hardware y software), la unidireccionalidad, integridad, integralidad y análisis estadístico, es decir, el qué hacer con ese valioso cúmulo de información para ayudar a materializar la aspiración superior que hoy acerca a la sociedad con el gobierno: abatir a la corrupción y la impunidad. Para lograrlo, todos quienes pretenden contribuir a ese propósito, y en especial los auditores, deben utilizar y promover las mejores prácticas de gestión e innovación de tecnologías aplicadas, tanto en el ámbito del sector público como en el privado, y principalmente en el campo financiero y comercial, donde son notables los márgenes de utilidad por las inversiones en creación, conexión y transformación de tecnologías.

Una tecnología que ya está desarrollando procesos, negocios y organizaciones es Blockchain, una infinita cadena de bloques, pública o privada, pertenecientes a una red de Punto a Punto o P2P (Peer-to-Peer), en el que los registros están enlazados y cifrados para proteger la integridad y seguridad de cualquier cantidad de transacciones, que no tienen por qué ser contables. En efecto, la gestión e innovación de tecnologías en la fiscalización y control de recursos públicos constituye el área de oportunidad más sólida y estructurada para mejorar y potenciar los procesos de “prevención, detección y sanción de responsabilidades administrativas y hechos de corrupción” (figura 2).

Se trata de conectar ciertos procesos o funciones entre sí en un solo flujo de operación, con información distribuida y compartida para registrar, gestionar y sincronizar mensajes o datos cifrados en formato estándar como XML o JSON de un eslabón a otro utilizando APIs, un mecanismo útil para un intercambio de información seguro.

Esta aspiración no es asunto menor, pero tampoco es imposible tratándose del combate a la corrupción y la impunidad, dos desórdenes íntimamente ligados que involucran a la sociedad y al Estado en todo su conjunto. Es así que la EDN-SNA no sólo se delega en la Secretaría Ejecutiva del SNA y en el SNF, sino en todos los órganos integrantes de los mismos, “incluidos los órdenes federal, estatal y, eventualmente, municipal” (artículo 54, LGSNA). Es decir, el espíritu legislativo compromete al SNF para tratar la innovación y buscar en las tecnologías las herramientas de análisis, investigación, acompañamiento consultivo y comprobación que necesita para modernizarse y optimizar, más que fiscalizar, una gobernanza pública que aún se encuentra en proceso de gestación y desarrollo en México.

Más aún cuando, pese al avance evidente e inminente de las tecnologías, muy cerca del bicentenario de nuestro primer constituyente y hacia el cierre del primer cuarto del siglo XXI, es imposible negar que se tiene “un gobierno rico con un pueblo pobre” y una “política económica ineficiente”. Cuando en la banca se procesan millones de cuentas individuales al día, se carece de un sistema de contabilidad gubernamental único y en tiempo real para toda la República en nuestro país. Cuando al amparo de la ley desde hace muchos años se paga un alto e injustificado costo por sistemas administrativos repetitivos (de nómina, control de gestión, almacén, inventarios, activos, servicios…) que, pese a correr bajo un mismo flujo de operación, se contratan individualmente por cientos de entes públicos. Cuando es posible compartir en los tres órdenes y niveles del gobierno una gran cantidad de sistemas de aplicación general. Cuando es un hecho iniciar el gobierno en formato de datos abiertos, brindar servicios públicos y trámites digitalizados y accesibles a la población y, al mismo tiempo, garantizar la estabilidad y seguridad de la información (sensible, personal o reservada) y la simplicidad mediante el uso de dispositivos móviles o portátiles. Cuando en el propio gobierno existe el potencial humano y la capacidad para desarrollar, innovar y gestionar tecnologías propias. Salvo la mal entendida independencia, que se confunde con indiferencia, no hay implicación alguna para comenzar a trabajar e invertir más recursos y esfuerzos en el desarrollo de una verdadera PDN que sin perjuicio de soberanías involucre la conectividad e interoperabilidad del gobierno en todo su conjunto.

Por ello, se insiste, en “el Estado administrativo” (Dwight Waldo, 1948) de nuestro tiempo es necesario comprender que mientras la “planeación, dirección y ejecución”, como procesos estratégicos de las organizaciones, deben ser distribuidos y descentralizados en los respectivos ámbitos geopolíticos, los procesos de “información y control” gubernamental deben ser centralizados para garantizar su efectividad. Muchas tecnologías, como herramientas, ya están aquí, el reto reside en la consolidación de los esfuerzos de la coordinación EDN con los de la EDN-SNA para que la 4T cumpla su cometido.

Dr. Jerónimo Jesús Salinas García
Vicepresidente de Investigación del Observatorio del Sistema
Nacional Anticorrupción y miembro de la Academia Mexicana
de Auditoría al Desempeño
jeronimosalinas@hotmail.com

Facebook Comments

Related Articles

Búsqueda

Twitter

Hoy Lunes 22 de Julio de 2019 el tipo de cambio promedio del dólar en México es de $18.80 Pesos vía https://t.co/FV2iYDjN8l

Encontrar talento que permita a las organizaciones descifrar sus datos y cuyo costo es elevado y los resultados inciertos; sobre todo si se considera que la fuga de talento es un riesgo latente. Un artículo de Jorge Ponga vía @VeritasOnlieMX.

Load More...
A %d blogueros les gusta esto: