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Perspectiva general: ¿La economía en recesión?

Perspectiva general: ¿La economía en recesión?
junio 30
14:26 2014

El análisis de los datos de los primeros meses del año revelan una recesión en México por factores como la debilidad en la actividad económica de EU y la reforma fiscal en nuestro país, que inhibió la inversión y limitó el consumo de los hogares.

Cuando creímos que una vez eliminados los factores que inhibieron el crecimiento de la economía durante 2013 se vería una mejora importante y estaríamos teniendo un boyante dinamismo económico en 2014, ahora nos damos cuenta que dentro de aquellos factores aparecieron otros que siguieron frenando la actividad productiva del país, de tal forma que este retraso en la recuperación económica, según los datos de febrero del indicador coincidente del sistema de indicadores cíclicos, que publica el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), se convirtió en una recesión.

La debilidad de la actividad económica de Estados Unidos (EU) fue una de las que tuvo mayor incidencia en el freno del aparato productivo mexicano durante 2013. Aunque este se comenzó a recuperar a finales del año y la expectativa era que mantendría ese dinamismo, nadie se esperaba que factores climatológicos (crudo invierno) harían que toda la actividad económica en nuestro vecino país se frenara en los primeros meses de 2014, ocasionando un aletargamiento también en la producción de México. Tan solo hay que ver que el dato preliminar del Departamento de Comercio señaló que el Producto Interno Bruto (PIB) del primer trimestre en EU creció a una tasa anualizada de 0.1 por ciento.

Asimismo, las autoridades aseguraron que desde inicios del presente año el gasto público se ejercería en tiempo y forma para incidir en el ritmo de crecimiento. Pero a pesar de que en cierto modo es verdad, incluso con un sobreejercicio de poco más de 11 mil millones de pesos en el primer trimestre del año, tal parece que su destino no ha sido el más efectivo.

Según los datos acerca de la actividad industrial de marzo, publicados por el INEGI, el rubro de la construcción de obras de ingeniería civil, que es netamente infraestructura, mantuvo un comportamiento negativo, que le restó dos décimas de punto porcentual al avance del indicador general de la actividad industrial en ese mes, igual que uno antes.

Pero además, las autoridades afirmaban que la reforma fiscal aprobada para 2014 sería un detonador del crecimiento, cuando en realidad fue un factor que hasta ahora ha inhibido los incentivos para invertir y además limitó el consumo de los hogares.

El indicador coincidente forma parte del sistema de indicadores cíclicos y se integra por seis variables: el Indicador de la Actividad Económica Mensual, el Indicador de la Actividad Industrial, el Índice de Ventas Netas al por menor en los Establecimientos Comerciales, el Número de Asegurados Permanentes en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), la Tasa de Desocupación Urbana y las Importaciones Totales. De esta manera, “su tendencia de largo plazo representada por una línea horizontal igual a 100, permite identificar cuatro fases del Ciclo Económico”:

[1] Expansión: Cuando el indicador está creciendo y se ubica por arriba de su tendencia de largo plazo.

[2] Desaceleración: Cuando el componente cíclico del indicador está decreciendo y se ubica por arriba de su tendencia de largo plazo.

[3] Recesión: Cuando el componente cíclico del indicador está decreciendo y se ubica por debajo de su tendencia de largo plazo.

[4] Recuperación: Cuando el componente cíclico del indicador está creciendo y se ubica por debajo de su tendencia de largo plazo.

Cabe destacar que con estos elementos es posible distinguir la etapa del ciclo económico en la que se encuentra la economía del país, sin embargo no se establece la magnitud de su crecimiento.

Para determinar en este caso, si la actividad económica entra o se encuentra en recesión, es necesario considerar no solamente si el indicador coincidente se ubica en la etapa recesiva, sino además si ha registrado por lo menos nueve meses desde que inició la desaceleración y se tengan 21 meses mínimo entre el pico actual y el pico anterior.

Bajo estas condiciones, la evolución del indicador coincidente cumple los requisitos para concluir que al menos hasta febrero, la economía estaba en recesión. Sin embargo, es importante resaltar que este concepto de recesión está en línea con la definición que hacen los economistas Wesley Mitchell y Arthur Burns, “una caída significativa de la actividad económica que se extiende por toda la economía en su conjunto y abarca también al estado del empleo”.

Es fundamental elevar el potencial de crecimiento de la economía. Crecer a un ritmo de 3.0% anual no es plausible, cuando en las últimas décadas el PIB era en promedio 2.6 por ciento

Evidentemente esto no tiene nada que ver con la definición que señala que el PIB debe registrar dos trimestres consecutivos con variación negativa para declarar un estado recesivo. Jonathan Heat hace una excelente explicación de esto en su artículo El debate de la Recesión y en su libro Lo que indican los indicadores.

El hecho es que la evolución de los principales indicadores macroeconómicos permitió definir que la economía está en recesión. No obstante, las autoridades hacendarias niegan rotundamente que la economía mexicana se encuentre en esa situación.

Sin embargo, ya mencionamos que el gasto público, hasta ahora no se refleja en un mayor crecimiento económico, y las exportaciones están lejos del ritmo de avance de dos dígitos que mostraba apenas hace dos años. Además, si consideramos las variables que integran el indicador coincidente, observamos que en el primer bimestre del año a excepción de la producción industrial, que tuvo un avance ligeramente mayor al del mismo lapso del año pasado, el resto de variables tuvieron un comportamiento más lento.

Sería mucho más constructivo que, en lugar de cuestionar lo que dicen los indicadores económicos, las autoridades aceptaran la situación y fortalecieran la expectativa de que el entorno económico mejorará notoriamente durante la segunda mitad del año. Si bien no se espera que el repunte de la economía sea suficiente para lograr una tasa de avance superior a 3.5% para 2014, al menos las autoridades deberían trabajar en generar y fortalecer un optimismo que facilite un entorno más atractivo para la inversión.

Los resultados para marzo de algunas variables sugieren que febrero pudo haber sido el punto de inflexión de este periodo recesivo. En este contexto, las autoridades no deben cuestionar los indicadores que después utilizarán para corroborar que la economía crece.

Es fundamental elevar el potencial de crecimiento de la economía. Crecer a un ritmo de 3.0% anual no es nada plausible, cuando en las dos últimas décadas el PIB creció a un promedio anual de 2.6 por ciento.

MÉXICO

El INEGI informó que en marzo la actividad industrial del país tuvo un importante repunte al registrar una tasa de crecimiento anual de 3.4%, su mayor avance desde julio de 2012. Este resultado se atribuye principalmente al dinamismo que mostró la actividad manufacturera al reportar un crecimiento anual de 6.8%. Este resultado respondió principalmente al repunte de 18.2% en la fabricación de equipo de transporte, 15.5% en la fabricación de accesorios, aparatos eléctricos y equipo de generación de energía, y al avance de 11.9% en industrias metálicas básicas, que en conjunto generaron 62.1% del total del sector industrial y 63.7% de la industria manufacturera.

Por su parte, la generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de agua y de gas reportó un crecimiento anual de 4.1%, lo que pudo haber reflejado la mayor actividad del sector manufacturero. La minería solo creció 0.6% y la construcción mantuvo su comportamiento negativo al disminuir 1.9 por ciento. Sin embargo, es importante tener presente que este resultado puede estar influenciado por el efecto de Semana Santa y no refleje realmente un repunte de la actividad productiva del país.

Un resultado que puede generar buenas expectativas es el aumento de 56 mil registros en el total de trabajadores asegurados al IMSS durante abril. Si bien este resultado es menor al del mes previo, es importante considerar que en abril hubo menos días hábiles como consecuencia del periodo vacacional de Semana Santa. A pesar de ello, la suma de los nuevos registros en el periodo enero-abril ascendió a 312 mil 306, cifra que superó en 26 mil 376 la reportada en igual lapso del año pasado. Al excluir los eventuales del campo, el total de trabajadores urbanos tuvo un aumento mensual de 75 mil 365 y uno acumulado de 273 mil 631, superando en 23 mil 319 la cifra del año pasado.

Un resultado que genera buenas expectativas es el aumento de 56 mil registros de asegurados al IMSS

ESTADOS UNIDOS

Después de dos meses consecutivos con avances importantes, ya se anticipaba que durante abril las ventas al menudeo moderarían su dinamismo. De acuerdo con el Departamento de Comercio en el cuarto mes del año, las ventas minoristas crecieron a un ritmo mensual de 0.1%, cuando un mes antes tuviesen un avance de 1.5%, además de que el mercado anticipaba un aumento de 0.3%.

Aunque la mayoría de los segmentos que integran las ventas totales tuvieron ganancias, estas fueron menores a las del mes previo: las ventas de autos y partes aumentaron 0.6%, después de que en el mes de marzo crecieran 3.6 por ciento.

Después de un debilitamiento en los primeros meses del año, debido a factores climatológicos, el sector inmobiliario parece volver a tomar fuerza. El Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano señaló que en abril el número de permisos para construcción sumó un millón 80 mil, lo que significó un avance mensual de 8.0% y uno anual de 3.8%. Por su parte, el inicio de casas nuevas se elevó a un millón 72 mil.

De igual forma, aunque el mercado anticipaba que la producción industrial durante abril se mantendría sin cambio, resultó sorpresivo que finalmente la Reserva Federal informara que en ese mes se contrajo a una mensual de 0.6%, básicamente por la baja de 0.4% en la producción manufacturera. Aunque el peso relativo de los servicios públicos como electricidad, agua y gas, es reducido, el hecho de que en conjunto mostraran una caída mensual de 5.3%, también incidió en la menor actividad industrial. Por el contrario, la minería tuvo un avance de 1.4 por ciento.

Por otro lado, el Departamento del Trabajo señaló que en abril los precios al productor tuvieron una alza de 0.6%, mientras que los del consumidor aumentaron 0.3 por ciento.

Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP)

ctrejo@cce.org.mx

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