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Personas morales: noción de residencia, su importancia en los CEDT

Personas morales: noción de residencia, su importancia en los CEDT
agosto 01
2019

Se destaca la relevancia del concepto en la determinación de potestad tributaria entre los países involucrados. Se expone su uso actual en casos prácticos y se analiza si existe un consenso.

La apertura comercial y la búsqueda de aumentar las utilidades ha llevado a las empresas a expandir sus operaciones a otros países. Esta ampliación de movimientos e ingresos ha generado dificultades fiscales, tanto para las empresas al pagar impuestos como para las autoridades tributarias al recaudarlos. Incluso, algunas se han visto en la necesidad de apoyarse en instrumentos jurídicos internacionales, que les permitan ir más allá de las fronteras con la intención de ejercer un control que derive en posibles actos de fiscalización (Bettinger, 2005).

DESARROLLO

En términos generales, los sistemas fiscales en el mundo se basan en dos principios esenciales:

  • Residencia. Determina que el país en que elcontribuyente tiene su domicilio gravará todo su ingreso mundial.
  • Fuente. El país donde se origine el in­greso será el que grave al contribuyente.

En algunos casos, la aplicación conjunta de ambos principios hace que el ingreso sea objeto de gravamen en dos países distintos y, por lo tanto, que se genere doble tributación internacional, la cual se define como la imposición de gravámenes por dos o más países sobre los mismos ingresos comparables de una misma persona gravable y durante un mismo periodo de tiempo (Arnold & McIntyre, 2002). En otras palabras, la doble tributación ocurre cuando el contribuyente paga el mismo impuesto dos veces en dos países distintos sobre la generación del mismo ingreso.

Puntualmente, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en su Modelo de Convenio Tributario (MCTOCDE) delimita que una situación de doble tributación puede ocurrir en tres casos:

I. Cuando dos países graven a una misma persona sobre su renta y patrimonio total.
II. En caso de que una persona residente de un país obtenga rentas o posea patrimonio en otro y ambas naciones graven esas rentas o patrimonio.
III. Cuando los dos países graven a una misma persona, sin que esta sea residente de ninguno de ellos.

Con base en lo anterior, la OCDE determina que la residencia es un concepto esencial en la doble tributación internacional, pues vincula al contribuyente con el territorio, permite resolver problemas de doble tributación que surgen de una residencia duplicada y permite identificar al lugar físico de residencia y el sitio que es la fuente del ingreso. De contar con un concepto bien definido y de aceptación internacional del término, la distribución de la jurisdicción tributaria entre países sería más sencilla y la problemática de la doble tributación se vería menoscabada. No obstante, registrar el país de residencia para las personas morales conlleva algunas dificultades.

Si bien el MCTOCDE tiene una serie de criterios jerárquicos definidos y establecidos para las personas físicas, la determinación de la residencia de una persona moral recae en un criterio ambiguo que no ha tenido una definición precisa en el artículo 4.º del mismo.

En México, el concepto está materializado en el artículo 1.º de la Ley del Impuesto Sobre la Renta (LISR), que determina a las personas físicas y las morales que están obligadas al pago del mismo concepto. No obstante, el criterio sede de dirección efectiva para identificar la residencia fiscal de las personas morales del que habla el MCTOCDE y el Código Fiscal de la Federación (CFF) de México puede causar la ubicación de residencia de la entidad en distintos lugares. Tal es el caso de las personas morales constituidas en varios países y que cuentan con directivos esparcidos en todo el mundo, lo cual generaría una doble residencia fiscal. De esta forma, el término toma un papel preponderante entre los países para ejercer la potestad tributaria sobre el ingreso de una persona.

De estas diferencias de criterios, nace la necesidad de establecer Convenios para Evitar la Doble Tributación (CEDT), que son instrumentos jurídicos internacionales suscritos entre dos naciones, cuya finalidad es eliminar los conflictos tributarios originados por el ejercicio de la soberanía de ambos y que permiten el reparto de los derechos sobre la operación generadora del impuesto (Uckmar, 2003).

En general, los CEDT incorporan elementos básicos del MCTOCDE y contemplan los siguientes procedimientos para aminorar o eliminar la doble tributación:

I. Se concede la potestad tributaria exclusiva a uno de los países contratantes para gravar la renta o el patrimonio, ya sea al país donde la empresa tiene su domicilio o residencia o el país donde la renta se origina o tiene su fuente.
II. Se concede la potestad tributaria a ambos países contratantes, pero estableciendo una tasa límite con la cual el país de la fuente puede gravar determinadas rentas (intereses y regalías).
III. Se contempla una norma en la que los países contratantes se comprometen a evitar la doble tributación, en los casos en que una renta es gravada en ambos, a través de créditos o exenciones por los impuestos pagados en el otro país contratante.

El apego a estos procedimientos es opcional, ya que el MCTOCDE es de carácter interpretativo y no vinculante; sin embargo, la mayoría de los países deciden aplicarlas en mayor o menor medida debido al peso y prestigio internacional del organismo que lo dicta. En consecuencia, cada país podrá contar con una interpretación distinta para diversos términos del MCTOCDE. Teniendo en cuenta esto, y debido a la inexistencia de una autoridad supranacional que defina términos y establezca directrices vinculantes, la elaboración de los CEDT recaerá en la capacidad interpretativa y el poder de negociación de cada país. Por ello, resulta posible que en las negociaciones no se llegue a un acuerdo sobre los términos, tal como sucede en muchos casos con la noción de residencia, y ello imposibilite la firma del CEDT entre países.

CONCLUSIONES

En la actualidad, México cuenta con 59 CEDT en vigor y participa en Acuerdos de Intercambio de Información con países con los que no se han adoptado dichos convenios. Resultaría un ejercicio interesante especificar la manera en la que se adoptó el término de residencia en cada uno de estos documentos y determinar si existe un consenso medianamente aceptado entre países. En la medida en la que no se cuente con un criterio internacional que permita definir la residencia de las personas morales, la discrepancia en interpretaciones prevalecerá y la problemática de la doble tributación continuará, según sea la capacidad interpretativa y el poder de negociación de los gobiernos.

Alonso Amador
Maestrando en el ITAM
Asesor financiero independiente
alonsoamadorr@hotmail.com

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