Por Act. Jorge Fonseca C.

Director General de Servicios Actuariales y Financieros

jfonseca@turetiro.com.mx

Puede parecer lejano, pero el tiempo pasa rápido. Detenernos a planificar nuestra pensión para la vejez es algo que nos llevará tiempo, pero que nos servirá para vivir decorosamente la última etapa de nuestra vida.

 Muchas veces he escuchado decir a la gente mayor “le doy educación a mis hijos para que me ayuden en mi vejez”, “con la pensión de los viejitos tendré para vivir”, “ya trabajé 500 semanas y con eso me darán mi pensión”, “los trámites para jubilarme son sencillos, y ya sé por cuál ley me voy a jubilar”, “no pude ahorrar debido a los altos costos cotidianos de la vida”. Y muchas versiones de las mismas. La realidad es otra, gran parte de la población de adultos mayores tiene una vida poco decorosa porque nunca supo prevenir, y la realidad es que a veces a los jóvenes se les dificulta conseguir un trabajo y este apenas les alcanza para vivir.

Además, la esperanza de vida, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), se ha incrementado de manera sustancial. En 1930 era de 33.9 años, en 1950 de 46.9 años, en 1970 de 60.9, hasta llegar a 74.5, un total de 40.6 años. Esto significa que si me jubilo a los 65 años necesitaré tener una pensión de por lo menos 10 años.

“Dos padres pudimos mantener a cinco hijos, pero hoy cinco hijos no pueden mantener a dos padres”, decía el papá de un amigo, con gran razón. Es evidente que no podemos depender de nadie en nuestra vejez; por eso es necesario saber con cuánto dinero nos vamos a pensionar. Lo que sí podemos hacer es conocer a cuál pensión voy a tener derecho y para ello debo saber si:

¿Mis derechos están vigentes en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS)? En muchas ocasiones dejamos de trabajar formalmente y no sabemos si nuestros derechos están vigentes. Dependiendo del caso, tendremos que cotizar nuevamente para que se me reconozcan las cotizaciones anteriores. Por tanto se recomienda verificar la vigencia.

¿Mi nombre está duplicado en el IMSS? Basta con que tenga una letra mal mi nombre para que sea otra persona. Hay personas que tienen hasta cuatro o cinco registros diferentes, y esto es muy común. Por ejemplo, a José Guadalupe Iriarte Chevalier. La primera vez omitieron ponerle José y estaba identificado como Guadalupe, además era mujer. Posteriormente lo inscribieron como Yriarte, luego como Chavalier, y finalmente como Pepé. Antes no se tenían los elementos de identificación con los que contamos hoy. Por tanto se sugiere verificar oportunamente el número para su integración a uno solo.

¿Coincide mi nombre, mi acta de nacimiento y la Clave Única de Registro de Población (CURP)? A veces, y sobre todo en provincia, se cometían errores involuntarios y nos dimos cuenta. Por favor, no se deje al final.

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¿Coincide mi nombre con mi reporte de la Afore? Lo mismo, a corregirlo desde hoy. Es muy sencillo darse cuenta.

¿Tengo reconocidas todas las semanas que trabajé? Recomiendo que se haga un historial laboral, sobre todo pensando en que el IMSS digitalizó sus registros entre 1981 y 1982. Aunque no se perdieron los registros se tienen en medios poco accesibles. Me he encontrado con diferencias importantes, que desde luego se pueden rescatar. Pero en otras, los patrones no dieron de alta a sus trabajadores o lo hicieron después de varios meses. Lo que hace fuerte a las pensiones, entre otros factores, es el número de semanas de cotización.

En nuestra vejez no podemos confiarnos en depender de nadie, por eso debemos saber a cuál pensión tenemos derecho.

¿Me dieron de alta con el dinero que me llevo a casa? A veces lo que me llevo a casa difiere con lo que estoy cotizando, que es sobre la base. Es muy importante revisar si realmente voy a pensionarme con el salario al cual estoy acostumbrado. Hay cualquier cantidad de empresas que colocan a sus empleados en salarios muy bajos para evitarse pagar cargas sociales e impuestos, y lo que hacen, sobre todo con las personas que están cerca de la edad de pensionarse, es darles la “ley fuga”.

¿Será suficiente esta pensión? y ¿cómo invertir? Hay muchas calculadoras para conocer cuál pensión tendré y si será suficiente, hagamos algunos ejercicios para prever y en su caso considerar ahorros extra por medio de los productos que hay en el mercado, desde luego con ahorros fiscales importantes. Como los mencionados en los artículos 176 y 218 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta (ISR).

Otros detalles finales son que una vez jubilado hay que rescatar dos cantidades importantes, la primera lo que tengo ahorrado en el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), si es que no hice uso de este sistema, y la segunda mi cuenta de SAR-92. Es importante escoger una buena Afore, ya que parte de los recursos están invertidos ahí. No podemos esperar a hacerlo cuando tengamos 60 o 65 años de edad cuando no haya alternativa para optimizar nuestra pensión.

Es recomendable analizar estas situaciones, invertir tiempo y asesorarse de manera adecuada. Esa reflexión tiene que aterrizar en dejar la situación civil arreglada, por el cónyuge, los dependientes familiares y aterrizar en una planeación patrimonial que defina mis coberturas por fallecimiento y un sencillo testamento. Quizá sea la inversión más redituable de la vida.

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