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Paradigma, Criptoactivos y Blockchain en la economía

Paradigma, Criptoactivos y Blockchain en la economía
noviembre 01
08:00 2018

La aparición de esos nuevos conceptos remite a principios de siglo, a lo sucedido con el surgimiento de las tecnologías de la información e internet. Se presentan similitudes y diferencias.

Con el tiempo, la ciencia y la tecnología han alcanzado niveles que han permitido modificar procesos en los que se desarrolla la industria mundial y que han cambiado la historia. Esos reajustes se han destacado fundamentalmente por la innovación, concepto introducido por el economista Schumpeter (1911) y que se concibe como un mecanismo que impacta en los procesos de decisión de la industria con alcances ulteriores como modificación de políticas, precios y regulaciones.

La innovación en este contexto se basa en la tecnología como elemento característico. Algunos economistas como Julius Wolf, Nikolái Kondrátiev, Richard R. Nelson y Sidney G. Winter propusieron clasificaciones sobre las trayectorias que sigue una novedad con factores como el grado de expansión, el estancamiento, la relación con el entorno, etc. El proceso de una tecnología individual suele ser así:

  • La innovación radical, donde hace su aparición la tecnología.
  • Trayectoria definida, que surge como consecuencia de la exploración de posibles mejoras a la tecnología.
  • Trayectoria restringida, generada por una dirección clara de las mejoras.
  • Alcance de la madurez, donde el despliegue del potencial es menor en comparación con otras etapas.

En cuanto a la tecnología o innovación independiente, se entiende como un elemento exógeno introducido en la sociedad que altera contextos y provoca una revolución tecnológica.

REVOLUCIONES TECNOLÓGICAS

Una revolución tecnológica puede definirse como un conjunto de movimientos tecnológicos relacionados entre sí, que crean un sistema de sistemas, que transforman el orden mundial y generan una onda de desarrollo de largo plazo. Eso ha promovido que la teoría económica plantee los ciclos económicos. Cada uno de estos ciclos se destaca, principalmente, por la transformación de la riqueza económica que permite la apertura de nuevas oportunidades para aumentar la eficiencia de las industrias y sus actividades.

Un aspecto interesante característico de las revoluciones tecnológicas es que esas transiciones han estado representadas por burbujas económicas y han dado pie a recesiones.

Si se revisa el impacto de la tecnología en la economía, es posible establecer una diferenciación con base en ciclos económicos. El economista ruso Nikolái Kondrátiev identifica tres sucesos: expansión, estancamiento y recesión; sin embargo, otros autores como Shumpeter o Daniel Šmihula consideran esencialmente el factor tecnológico. En la Tabla 1 se muestran las revoluciones tecnológicas sucesivas de 1770 a 1900, diferenciadas por el factor tecnológico, que va desde la creación de máquinas textiles hasta la invención de microprocesadores y el control automático de procesos. El horizonte temporal en cada ciclo, como se observa en la Tabla 2, es más corto debido a los avances tecnológicos y a diferencia de las clasificaciones de antes del siglo XXI. En efecto, es posible observar que cada etapa se ha reducido por algunas herramientas tecnológicas importantes como las telecomunicaciones o la informática.

6.ª REVOLUCIÓN TECNOLÓGICA

En general, es difícil determinar el tiempo de duración de una revolución tecnológica, esto se debe en gran medida a los diferentes factores que se consideren; no obstante, cuando se toma en cuenta la tecnología, pueden diferenciarse los ciclos. En este sentido, algunos autores han conceptualizado una 6.ª Revolución Tecnológica, cuyos criterios han sido:

  • Nanociencias y nanotecnología.
  • Biotecnología y biomedicina, con ingeniería genética y ciencias ómicas.
  • Tecnologías de la Información (TIC), que incluyen avances en computación, comunicaciones e internet.
  • Ciencias de la cognición, neurociencias cognitivas e inteligencia artificial.

Tomando como ejemplo internet, su popularización transformó a la industria, puesto que las empresas modificaron sus prácticas y estrategias de venta para tener mayor alcance. Asimismo, la llegada de otras tecnologías como los teléfonos inteligentes y tabletas también modificaron la industria, ya que muchas de las tareas realizadas desde un software en una computadora de escritorio migraron a aplicaciones desarrolladas para tabletas que incluyen sistemas operativos como iOS o Android, lo que varió el mercado de las computadoras personales o laptops, y las estrategias para su comercialización. Además, la creación de medios digitales que proporcionan contenido multimedia, como Netflix, han impactado negativamente en la industria del entretenimiento, por ejemplo a la extinta Blockbuster o a Televisa, que en el segundo trimestre de 2015 reportó a la Bolsa Mexicana de Valores una baja del 16.4% y para 2016 una caída del 8.4% respecto al año anterior; su peor crisis en años.

7.ª REVOLUCIÓN TECNOLÓGICA

Cuando surgió el primer criptoactivo, bitcoin, el mundo lo ignoró, pues su uso se dio en comunidades específicas como desarrolladores y especialistas en ciberseguridad, así como en sitios para venta de productos ilegales como Silk Road. Sin embargo, cuando comenzó a cotizar en casas de intercambio como en la desaparecida Mt. Gox, su precio aumentó y generó mayor expectativa.

Después de 2013, varios proyectos se sumaron a la creación de criptoactivos como NEM o Ether, que se basaron en la tecnología del bitcoin, pero con mejoras; esto representa la trayectoria definida descrita al inicio de este artículo. Para 2015, bitcoin ya tenía un precio alrededor de 400 dólares, que rebasaba el precio de otros activos como el oro. Aquellos que observaron el fenómeno de forma minuciosa consideraron que se trataba de un fenómeno disruptor con capacidades de transformar al sistema financiero y la banca internacional.

Esto tomó por sorpresa a las instituciones financieras más importantes como la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés) o el Banco Central Europeo. La suma de todo esto convergió cuando el precio del bitcoin se disparó y alcanzó los 20 mil dólares, ocasionando la burbuja económica de bitcoin en 2017.

Para 2018, el precio de esta criptomoneda cayó hasta 6 mil dólares para mantenerse así el primer semestre. En la actualidad, las autoridades financieras tienen más herramientas para analizar el fenómeno, por lo que los criptoactivos probablemente se encuentren en la etapa de trayectoria restringida, donde conceptos como criptodivisas, dinero del futuro o criptomonedas resultan inconsistentes y erróneos. Por el contrario, las instituciones emiten regulaciones con una mayor comprensión de lo que se le conoce más como activos virtuales o criptoactivos, que tienen la capacidad de facilitar las transacciones a menor costo.

BLOCKCHAIN

A partir del bitcoin, muchos destacaron el valor de los criptoactivos que basaba en su tecnología la cadena de bloques o blockchain y la Tecnología de Contabilidad Distribuida (DLT, por sus siglas en inglés), puesto que incorpora características innovadoras tales como inmutabilidad, transparencia y confianza. Matemáticamente es imposible que pueda cambiarse la forma en que funcionan las cadenas de bloques, por ejemplo, ajustando sus niveles de seguridad, evitando que tengan contenidos públicos y transparentes para que estén disponibles solo para visualización e interacción privada. Al margen de los criptoactivos, los desarrolladores descubrieron que blockchain contaba con la capacidad de transformar no solo el sector financiero, sino también otras áreas como la logística y la cadena de suministro en la industria alimenticia, la industria de distribución de servicios (como Amazon o Alibaba), el sector inmobiliario, e incluso, procesos electorales y legales.

Esa tecnología brinda soluciones seguras, rápidas, confiables y transparentes que pueden ser públicas o privadas. Los alcances son importantes, pues empoderan a las personas de países en vías de desarrollo con un sistema financiero más incluyente e, incluso, evitaría que se repitieran eventos como el de 2008.

CONCLUSIONES

La llegada de criptoactivos y blockchain sugieren el mismo efecto de las telecomunicaciones e internet dentro de la industria, ya que representan fenómenos disruptores. Además, han presentado una de las características de las revoluciones tecnológicas: burbujas especulativas. No olvidemos que el auge de internet derivó en una burbuja económica llamada puntocom, cuando en el año 2000 se crearon empresas web para aumentar su valor. Es posible que criptoactivos y blockchain sean parte de una nueva etapa, diferente a una sexta revolución que incluiría internet y las TIC, un proceso cataláctico donde convergen tecnología, economía y contexto social, que impactan en la dinámica de los procesos y el paradigma.

M.I. Eloisa Cadenas M.
Integrante de la Comisión de Tecnologías Financieras y Emergentes del Colegio
elocadenas@gmail.com

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