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CEESP: El repunte de la inversión

CEESP: El repunte de la inversión
abril 15
2019

Sorpresivo para muchos resultó el repunte de la inversión fija bruta durante enero, especialmente porque la coyuntura económica en ese mes se complicó severamente con el desabasto de combustibles (que inició en diciembre) como consecuencia del cambio de estrategia para su distribución y combatir el robo de gasolinas, a lo que se sumó el bloqueo de vías férreas en Michoacán por el magisterio. De acuerdo con diversos organismos empresariales, dichos eventos afectaron seriamente la actividad productiva del país, toda vez que propiciaron desabasto de insumos y afectaron la prestación de servicios. Se afirmó que las pérdidas fueron significativas. La Concanaco señaló que a causa de esta situación las ventas cayeron 15% en enero, en tanto que el IMEF calculó que el impacto en el crecimiento del PIB sería de aproximadamente tres décimas de punto porcentual.

En un entorno como este, que indudablemente elevó la incertidumbre, parecía poco probable que la actividad económica, en especial la inversión, tuvieran un comportamiento positivo.
Sin embargo, los resultados del INEGI finalmente mostraron un mejor desempeño en el primer mes del año: la economía medida a través del Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) creció a una tasa mensual de 0.2%, la producción industrial creció 0.7%, las ventas al menudeo aumentaron 1.9%, en tanto que el sector servicios y el indicador de consumo privado crecieron 0.3% cada uno.

Pero el resultado más sorpresivo durante enero, dado el contexto coyuntural, fue el repunte mensual de 8.0% en la inversión fija bruta, que representó su mayor avance en los últimos 23 años. Lo interesante es que este comportamiento puede haber respondido precisamente a la problemática situación al cierre del 2018 y el inicio del presente año.

Al interior del indicador general de inversión fija bruta, la adquisición de maquinaria y equipo creció 9.6% mientras que la construcción lo hizo en 5.3%. En el primer caso, aun cuando no se cuenta con la información necesaria para afirmarlo, es posible que el resultado se relacione con el cambio en la estrategia de cerrar los ductos y usar carros tanque para la distribución de combustibles. Para ello, el Gobierno Federal requirió materiales y adquirió 671 pipas por un total de 92 millones de dólares, lo que representó un gasto superior a 1,700 millones de dólares. El repunte en construcción podría responder, aunque sea parcialmente, al inicio de los trabajos para el Aeropuerto de Santa Lucia.

Sin embargo, es difícil pensar que el debilitamiento de la confianza empresarial por la cancelación del nuevo aeropuerto y después por la preocupación ante un posible cambio de dirección en las políticas en materia de energía y educación haya desaparecido del todo. Es probable que la anticipación de un retroceso del crecimiento del PIB, junto con el entorno de un débil estado de derecho, incidan negativamente en la evolución de la inversión privada a pesar del dato positivo de enero, continuando con la tendencia negativa que al cierre del 2018 ya había acumulado tres trimestres. El indicador de confianza empresarial muestra que los directivos empresariales no consideran que sea buen momento para invertir. En los sectores de construcción y comercio, el indicador que recoge esta percepción se ha mantenido 94 meses consecutivos por debajo del umbral de los 50 puntos, mientras que en el sector manufacturero se acumulan 136 meses.

Adicionalmente, en la Encuesta sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía del Sector Privado que realizó el Banco de México en marzo, casi dos terceras partes de los especialistas participantes consideraron que es un mal momento para invertir.

Los organismos internacionales también han señalado que la incertidumbre sobre las políticas instrumentadas por el nuevo gobierno pueden ser un factor negativo en el comportamiento de la inversión privada y el crecimiento. Con base en esta percepción, recientemente el Banco Mundial corrigió a la baja su pronóstico de crecimiento para México de 2.0% a 1.7% para el 2019 y de 2.4% a 2.0% para el 2020. El Fondo Monetario Internacional (FMI) siguió, reduciendo su estimación de crecimiento para 2019 de 2.1% a 1.6%. Para el 2020 corrigió su expectativa de un avance de 2.2% a 1.9%.

Pese al mejor desempeño que mostró la actividad productiva durante el primer mes del año, es de esperarse que la tendencia descendente se mantenga, lo que fortalece la posibilidad de que siga habiendo correcciones a la baja en los pronósticos de crecimiento lo que es un factor negativo para la inversión.

Es probable pues, que este comportamiento reciente de la inversión no se repita en los siguientes meses. Por ello, es imprescindible fortalecer un entorno que estimule su avance permanente, a fin de lograr tasas de crecimiento mayores, como es el objetivo de la administración.

Asimismo, no obstante los puntos anteriores, los datos más recientes sí muestran rasgos positivos en términos de actividad económica. El resultado más reciente del comportamiento de la producción industrial indica que durante febrero creció 0.2%. Sin embargo, frente al mismo mes del año pasado registró una disminución de 0.9%, con lo que, si bien fue su cuarto mes consecutivo con cifras negativas, el ritmo de caída se ha moderado.

No cabe duda que, ante los signos mezclados que muestran las cifras coyunturales, plantear soluciones proactivas que contribuyan a que el nuevo gobierno logre sus objetivos de crecimiento y bienestar es lo propicio para que los sectores productivos resulten beneficiados de un entorno de negocios amigable para la inversión productiva.

MÉXICO

Durante febrero la inversión fija bruta tuvo un repunte de 8.0% respecto al mes previo, lo que significó su avance más pronunciado en los últimos 23 años. El mayor dinamismo se observó en la inversión en maquinaria y equipo, que reportó un aumento mensual de 9.6% y fue su mayor incremento desde enero del 2008. Este comportamiento se podría relacionar, en parte, con la compra de pipas que hizo el gobierno federal para el transporte de combustibles al cerrar los ductos para combatir el robo de gasolinas. Por su parte, la inversión en construcción creció 5.3% en el mes. Estos resultados contribuyeron para que la comparación anual del indicador de inversión mostrara un avance de 1.1%, después de la caída de 6.3% que tuvo al cierre del 2018.

Durante marzo, los precios al consumidor aumentaron 0.39% impulsados, dada su mayor incidencia, por el incremento de 0.34% en el subíndice de precios subyacente. Al interior de este, los precios del rubro de mercancías tuvieron una alza similar, mientras que los de servicios se elevaron 0.35%. El subíndice de precios no subyacente registró una alza mensual de 0.51%, respondiendo principalmente al aumento de 1.33% en los precios de energéticos y tarifas autorizadas por el Gobierno, en especial por el incremento de 1.78% en los precios de energéticos. De esta manera la inflación anual mostró un ligero repunte que la ubica en 4.0%, dentro de la cual la inflación subyacente se elevó a 3.55% y la no subyacente a 5.47%.

Por su parte, resultados más recientes indican que en febrero la producción industrial tuvo un avance mensual de 0.3%. La industria minera aumentó 0.5% y la manufacturera 0.2%, en ambos casos porcentajes similares a los del mes previo. La generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de agua y de gas por ductos al consumidor final tuvo un incremento de 1.3%, en tanto que la construcción se contrajo 1.0%. No obstante, estos resultados no fueron suficientes para evitar que la variación anual del indicador general de producción industrial se mantuviera en terreno negativo al reportar una disminución de 0.9%.

ESTADOS UNIDOS

El Departamento del Trabajo informó que durante febrero los precios al consumidor reportaron un incremento de 0.4%, porcentaje ligeramente superior al 0.3% pronosticado por el mercado. El mayor impulso de este resultado provino del aumento de 3.5% en los precios de energía, que fue el origen de aproximadamente el 60% del incremento general de precios. A su interior la mayor alza se observó en los precios de las gasolinas (6.5%). Por su parte, los precios de alimentos aumentaron 0.3%. Excluyendo alimentos y energía, la inflación subyacente en marzo fue de 0.1%. En términos anuales, el indicador general de precios al consumidor se incrementó 1.9%, después de que un mes antes fuera de 1.5%. Por su parte, la inflación anual subyacente fue de 2.0%.

Al cierre de la semana que terminó el 6 de abril, el total de solicitudes de desempleo se ubicó en 196 mil, cifra que además de representar una disminución de 8,000 respecto a la semana previa, fue menor en 9,000 a la estimación del mercado. De esta manera, el nivel de solicitudes se ubicó en nivel más bajo desde octubre de 1969. De acuerdo con los especialistas, este comportamiento puede obedecer a dos factores. Por una parte, que los empleadores no quieren hacer despidos debido a que no pueden encontrar trabajadores calificados. Por otra, consideran que la demanda es lo suficientemente fuerte como para justificar el tamaño de su fuerza laboral.

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Centro de Estudios Económicos del Sector Privado A.C.
www.ceesp.org.mx

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