Veritas Online

Entorno

México nuevamente a la baja en competitividad

México nuevamente a la baja en competitividad
septiembre 08
15:35 2014

Desde el año pasado el CEESP había comentado que mientras no se tuvieran cifras duras del beneficio de las reformas estructurales y de los avances en materia del fortalecimiento del estado de derecho, la opinión sobre el nivel competitivo de nuestro país no vería mejoras.

Sin embargo, se insistió en que la sola confianza en materia de análisis y aprobación de las reformas estructurales, sería suficiente para que la precepción de las empresas sobre la situación competitiva de nuestro país fuera mejorando, lo cual por segunda vez consecutiva, no fue el caso.

Incluso en enero pasado, en su participación en el foro Económico Mundial el Presidente Enrique Peña Nieto “destacó que las reformas estructurales aprobadas durante su primer año de gobierno mejorarán 114 de los 144 indicadores que toma en cuente al Foro para elaborar el Índice Competitividad Mundial”.

No obstante, la semana pasada el World Economic Forum (WEF) dio a conocer los resultados de su Reporte de Competitividad Mundial 2014-2015, en el que nuestro país ocupó el lugar 61 en el ranking, lo que además de significar una pérdida de 6 lugares respecto a la evaluación previa, fue el segundo año consecutivo con deterioro en materia de percepción de la competitividad. De los resultados presentados por el WEF resalta que del total de los rubros que evalúa, México registró movimientos negativos en el 65% de ellos.

Evidentemente las propuestas, el análisis y la aprobación de las reformas estructurales no han tenido ese empuje en la confianza de los agentes económicos como tanto se afirma. El deterioro en el ranking mundial, así como el constante ajuste a la baja en las expectativas de crecimiento, son ejemplos claros de la necesidad de mayores esfuerzos para consolidar el entorno de un mayor dinamismo de la actividad productiva del país y del bienestar de la población.

Un aspecto que puede ser preocupante, es que de acuerdo con los resultados del WEF, buena parte de los rubros que mantuvieron un comportamiento negativo, se relacionan con los resultados esperados de las reformas aprobadas.

Contar con un sistema fiscal sencillo y equitativo es fundamental en materia de competitividad. Pero no solo eso, también es de gran importancia lograr la mayor eficiencia posible en la asignación de los recursos públicos. Sin embargo, la reforma fiscal aprobada e instrumentada a partir de este año no muestra indicios de comulgar ni con la sencillez ni con la equidad. Elevar impuestos y crear otros como simple mecanismo recaudatorio, solo refleja la incapacidad de generar un entorno de incentivos a la inversión.

Evidentemente continuamos con un sistema tributario complejo e ineficiente, lo cual se refleja en la percepción de que aspectos como la tasa impositiva en el país como porcentaje de las ganancias, tema en el que México ocupó el escalón 122 al perder tres lugares, así como el efecto de los impuestos como incentivos del trabajo en el que nuestro país bajó 14 lugares para ubicarse en la posición 116, restan competitividad a México.

El ejercicio del gasto es otro factor fundamental en materia de competitividad y seguimos estando considerados entre los países más ineficientes en la asignación de los recursos. El ranking del WEF muestra que México se ubicó en el lugar 119 en materia de desviación de fondos públicos, lo que significó la pérdida de 14 posiciones, después de que el año pasado ya había perdido 17 lugares. Asimismo, en cuanto a calidad de la infraestructura se perdieron tres escaños al ubicarse en el escalón 69.

Por otro lado, las reformas no han podido, hasta ahora, ni revertir la mala calidad que padece el sistema educativo, ni la constante renuencia del magisterio a ser evaluados y poder conformar una plantilla docente mucho más preparada en función de las nuevas necesidades de aprendizaje del país.

La preocupación de que esta situación no se resuelva en el corto plazo, aun con la reforma educativa ya aprobada desde el año pasado, volvió a poner a nuestro país en lugares muy bajos en el tema de educación. En este contexto, el WEF colocó a nuestro país en el lugar 123 en materia de calidad del sistema educativo, cuatro posiciones por debajo de la evaluación del año previo, cuando ya había perdido 19 lugares.

Incluso el entorno macroeconómico, que se ha caracterizado como una de las principales fortalezas del país, también tuvo un comportamiento a la baja en el ranking del WEF, puesto que se ubicó en el lugar 65, un escalón por debajo del sondeo del año pasado. Sin embargo, hay que recordar que en el reporte 2012-2013, México ocupó el lugar 40 en este rubro.

La preocupación es mayor cuando se observa que de acuerdo con la percepción de los encuestados, los principales factores que mayor problema generan para hacer negocios son la corrupción, la regulación tributaria, ineficiencia burocrática y el ambiente de crimen y robo.

En este contexto, no es raro que sigamos observando bajos niveles de confianza. Recientemente el Banco de México dio a conocer los resultados de la Encuesta Sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía del Sector Privado, que elaboró durante agosto, y en la que por octavo mes consecutivo se aprecia una corrección a la baja en el pronóstico de crecimiento del PIB para el presente año al ubicarlo en 2.47%, después del 2.56% del mes previo.

 

 

 

NOTA ACLARATORIA

En la presentación de diez propuestas para mejorar el Presupuesto 2015, que hicimos varios organismos de la sociedad civil, se hizo referencia a la posibilidad de un déficit de 1%. Al respecto, quiero aclarar la posición del CEESP sobre el tema y lamento la expresión que utilicé como respuesta que –fuera de contexto- pudiera generar confusión y opiniones diversas sobre su cálculo.

En este sentido quiero destacar que existen diferentes clasificaciones que se hacen del déficit público y que en su mayoría no representan los compromisos totales que asume el sector público vía el financiamiento que requiere para solventarlo.

Derivado del crecimiento del gasto público por encima de los ingresos, el año próximo podríamos tener un déficit elevado, equivalente al 3.6% del PIB, cifra correspondiente a los llamados “Requerimientos Financieros del Sector Publico”, que es la definición de la necesidad real del financiamiento gubernamental.

Dr. Luis Foncerrada Pascal, Director del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).

MÉXICO

De acuerdo con el Sistema de Indicadores Cíclicos que elabora el INEGI, la situación actual de la economía en su conjunto mantiene una situación favorable y una mejor expectativa para los próximos meses. El Indicador Coincidente, que refleja el estado general de la economía se mantuvo en la zona de recuperación al ubicarse en 99.8 puntos durante junio, 0.01 puntos por arriba de su nivel inmediato anterior. Por su parte, en julio el Indicador Adelantado, que busca anticipar la trayectoria del Indicador Coincidente, superó la línea de tendencia de largo plazo al reportar 100.3 puntos, lo que representó un avance mensual de 0.12 puntos.

Sin embargo, a pesar de este entorno, la percepción sobre el futuro de la economía sigue siendo incierta tanto para los especialistas, empresarios como consumidores.

El Banco de México dio a conocer los resultados de la encuesta de expectativas de los especialistas del sector privado durante agosto, en la cual por octavo mes consecutivo se aprecia una corrección a la baja en el pronóstico del PIB para el presente año, manteniendo sin cambio la perspectiva para el 2015. Además, los problemas de inseguridad pública y la debilidad del mercado interno continuaron siendo los principales factores considerados como obstáculos para el crecimiento.

Por su parte, el INEGI informó que durante agosto el índice de confianza empresarial de la industria manufacturera se ubicó en 53 puntos, lo que significó una baja de dos puntos respecto a su nivel del mismo mes del año pasado. De esta manera acumuló doce meses consecutivos con una precepción negativa.

Asimismo, en agosto el índice de confianza del consumidor reportó una caída anual de 7.9%, manteniendo su tendencia al alza por segundo mes consecutivo. Al interior del indicador, resalta el incremento de 10.3% en el rubro que recoge la opinión acerca de la posibilidad de realizar compras de bienes durables.

ESTADOS UNIDOS

Un resultado que sorprendió al mercado y generó cierta preocupación sobre la evolución dela actividad económica del país, fue el comportamiento del mercado laboral. El Departamento del Trabajo anunció que durante agosto se crearon solamente 122 mil trabajos no agrícolas, lo que significó su primer mes desde enero pasado en que la creación de empleos es inferior a 200 mil. A pesar de ello, la tasa de desocupación se ubicó en 6.1%, una décima por debajo de su registro previo.

Sin embargo, otros indicadores siguen mostrando un buen desempeño de la economía. El Institute for Supply Management informó que el indicador sobre la opinión de los gerentes de compras respecto al sector manufacturero se ubicó en 59 puntos, su nivel más alto desde marzo del 2011. Por su parte, del indicador del sector servicios ascendió a 59.6 puntos, el registró más elevado desde agosto de 2005.

Por su parte, el Census Bureau informó que durante julio el gasto en construcción creció a un ritmo mensual de 1.8%, después de haber tenido una caída de 0.9% el mes previo. Asimismo, superó el pronóstico del mercado que anticipaba un avance de 1.0%. Este mayor avance se observó en el gasto en construcción pública, que aumentó 3.0%, resaltando el alza de 4.2% en el segmento de construcción residencial. La construcción privada aumentó 1.4%, dentro de la cual la más dinámica fue la no residencial al aumentar 2.1%. En términos anuales, el gasto total en construcción creció 8.2%.

 

Por Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP)

www.ceesp.org.mx

Facebook Comments

Related Articles

0 Comments

No Comments Yet!

There are no comments at the moment, do you want to add one?

Write a comment

Write a Comment

A %d blogueros les gusta esto: