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Ética

Más allá del Código de Ética y la Responsabilidad Profesional

Más allá del Código de Ética y la Responsabilidad Profesional
junio 01
2015

Mi más amplio reconocimiento y agradecimiento a nuestro apreciado Colegio, porque por primera vez en la historia de la vida profesional se incorpora el compromiso reglamentado de forma obligatoria para cumplir con la Norma de Educación Profesional Continua de capacitarse, con un mínimo de cinco horas, en temas de consciencia y transparencia ética, tan necesarios que requieren y exigen las organizaciones globales y la ciudadanía en general, y hoy en día más importante al incorporarse sanciones penales tributarias de privación de la libertad, más la creación del Sistema Nacional Anticorrupción.

Enunciar o leer los principios que componen el Código de Ética no basta, es nuestra obligación competitiva y deber social poder vivirlos y comprenderlos como parte integral del servicio que aportemos.

Debemos insistir en la necesidad de mostrar un cambio de paradigma, que marque la diferencia lógica y de sentido común para reconquistar o rescatar en la vida real los principios universales y la inteligencia de cada uno de los valores que aportan un mejor compromiso sustancial para guiarnos en el sendero del bien, de la rectitud, de la integridad y de la honorabilidad de una actitud digna y productiva, mediante una conducta de responsabilidad profesional para lograr elevar los estándares de calidad en la prestación de los diferentes servicios que pueda ofrecer un Contador Público.

Por favor recuerda que el dinero no lo es todo, si te consideras un verdadero profesional, te invito a contribuir para que dejemos la mediocridad vergonzante de algunos seudo profesionales de vender temor fiscal, como si eso fuera una estrategia de venta para atraer clientes, de imponer criterios y criticas como verdaderas y aceptables, de parar el alto a la gente indolente que habla por hablar justificando inconscientemente sus fracasos recordando sus éxitos del pasado.

Evitemos cuando menos que digan tanto disparate atormentante, y seamos  capaces de ser congruentes en distinguir lo ético de lo no ético. Dejemos de menoscabar y denigrar nuestra noble profesión, seamos creativos, demos respeto y valor a nuestra persona y a nuestros servicios. Debemos ser especialistas y asociarnos con verdaderos profesionales responsables.

Hablando de ética, quiero compartir una agradable experiencia, recuerdo que en una conferencia que impartí hace dos años en la universidad EBC hablé sobre el nuevo código de ética y responsabilidad profesional. Me preguntaron: ¿Contador si usted no hace lo que diga su jefe o cliente lo despide y se queda sin dinero para vivir con decoro, no me diga que usted no lo hace?

Solicite a los presentes me prestaran su atención para contestarles con todo respeto y pundonor, dado que casualmente, un día antes tuve que dejar de prestar mis servicios al cliente más importante, que aprecio fraternamente y que conozco de toda la vida, simplemente porque no acepté hacer cosas que sobrepasaban cualquier blindaje de salvaguarda a las que hace referencia nuestro código de ética ante una amenaza a los principios fundamentales (Integridad, Objetividad, Diligencia, Competencia, Confidencialidad y Comportamiento profesional).

Al terminar la conferencia se nos invitó a un convivio y se acerco un amable maestro y me dijo: “le aseguro que pronto le va a llamar su cliente”, ¡Sorpresa! Al poco tiempo me pidió disculpas y comprendió que el verdadero decoro es la ética de poder estar bien consigo mismo y con los demás, la dignidad está en la forma de vida que le quieras dar a tu consciencia, la ética no tiene precio y la responsabilidad profesional no es negociable. Te recuerdo, la ética no es algo subjetivo es real, por ética debemos separar la familia y amistad de los negocios.

“Seamos Transparentes, Ordenados, Éticos, Responsables y Profesionales”.

Dejemos egoísmos y envidias, unámonos para una formación y acenso de nivel intelectual con desarrollo permanente y sentirse útil con satisfacción competitiva.

Apoyémonos con colegas y especialistas verdaderos, que sepan de respeto y dignidad, dejemos atrás a los de carente educación que sólo hablan con muletitas, latinajos, verborrea, criticones y maquilladores tranzas, que se la pasan quejándose y por lo general son parte de esos mañosos, incongruentes y corruptos, que lamentablemente con su falta de temple sólo sirven de anclas para el desarrollo económico y profesional.

Demos, aportemos lucidez, limpieza y honradez en los negocios y transacciones de operaciones comerciales en sus registros y revisiones, así como en su misión y visión integrar para un mejor servicio más profesional, ético, competitivo, íntegro, estético, objetivo, educado, razonado, comparado, diversificado y encaminado a la productividad financiera, humana y sustentable con bases técnicas, tecnológicas, normativas y científicas.

Tenemos la opción de la relación de la simulación ética y del poder del estatus, de la educada fachada, de la sutil doble moral y la del engaño profesional de seguir aparentando una personalidad honorable, inclusive aplicar con el condescendiente cinismo el presumir la inteligencia y habilidades de cómo se han logrado triunfos y riquezas a través de tranzas no previstas por la ley.

De hecho, cuántas veces no hemos oído a un presumido de alguna estrategia para conseguir cosas de forma deshonesta y corrupta, lo increíble es que hay quienes se mofan de la normatividad y las Leyes para lavar dinero, evadir y defraudar al fisco.

Algunos colegas no saben si lamentar o felicitar a la autoridad fiscalizadora, ya que vienen encarcelando a supuestos expertos fiscales, que dieron asesorías para no pagar impuestos y que les redituó en mucho dinero, que también quisieron evadir del pago tributario. Hoy en día la Ley tipifica ese tipo de actos, como la venta de facturas, la defraudación fiscal, delincuencia organizada y lavado de dinero.

Por supuesto que hay que aplaudir a la autoridad, cero tolerancias a la corrupción, hay que erradicar la impunidad que ha venido desarrollando estrategias agresivas que rayan en el fraude global tributario.

Cabe comentar que se acaba de anunciar la creación del nuevo auxiliar del SAT para contribuir a recabar impuestos, es el Sistema Nacional Anticorrupción (SNA), esperemos que sirva para concientizar y castigar tanta infamia, impunidad y robo a la nación.
Debemos crear alianzas con diversos especialistas fiscales, como en los impuestos tradicionales ISR, IVA, Retenciones de ISR, de IMSS, Infonavit, Contribuciones Locales, Informativas, y demás obligaciones que de alguna forma puede intervenir la profesión, en el entendido que existen en la legislación mexicana alrededor de un millón de artículos en las diversas normas y disposiciones laborales, contables, colegiadas, éticas, de información, penales, fiscales, financieras, antilavado de dinero, mercantiles, protección de datos, seguridad sociales, sustentables, civiles, familiares, ecológicas, etc.

Es imposible saberlo o creer poder saberlo todo, de ahí el éxito de los despachos y empresas bien asesoradas que saben que la fórmula de la sobrevivencia y permanencia es contar con el apoyo de diversos especialistas.

De tal suerte que debemos aprender a respetar las diferentes áreas de trabajo y dando ese valor daremos mayores beneficios a los clientes y colegas que se esfuerzan en la honorabilidad de estar certificados por convicción y no sólo por llenar requisitos de auditar alguna obligatoriedad.

Debemos desenmascarar a los intermediarios quienes lucran con la preparación profesional a su beneficio, sin importarles el código de ética ni los valores. Hay quienes sin contar con título profesional son destacados contadores que vienen utilizando la firma de algún CPC por contar con registros de autorización, que éste último no conoce lo que firma, solo les interesa el poder de las influencias, aunque exista conflicto de intereses o compadrazgo.

Es lamentable que como perito haya tenido información insólita, al saber que connotados colegas no solo han faltado a la ética, sino que han cometido fraudes directos, con la pena de atestiguar su horroroso encarcelamiento al reclusorio.

No debemos limitarnos a intentar cumplir con el código de ética y la responsabilidad profesional que conlleva como algo estratégico, debemos ir más allá de toda innovación y cambios que pueda tener o deba tener.

Por supuesto que lo debemos acatar, estudiar y comprender, pero no para suscribirnos a un marco teórico establecido para lavarnos las manos con tanta salvaguarda se nos ocurra por sentirnos amenazados, debemos actuar en consciencia a los valores dignos y legales, aunque estos últimos sabemos por experiencia que a veces carecen de viabilidad ética o congruencia jurídica, de ahí que actualmente se encuentren juicios en contra de la legislación miscelánea de los requerimientos de la contabilidad electrónica y demás ocurrencias tributarias.

No es difícil llegar a pensar que la propia autoridad carece de ética administrativa o jurídica al intentar saltarse los procesos legislativos ante la impotencia de seguir observando tanta evasión y defraudación maquinada, incluso con la delincuencia organizada, como es la venta de facturas o CFDI por miles de millones de pesos que dejan de pagarse en impuestos.

Recuerdo a un querido profesor que lo tachaban de loco, pero quizá tenía mucha razón en la siguiente ecuación:

a) Si somos 100 contribuyentes que aportan y producen actividad económica
b) Si somos 40  que estamos registrados para el pago de impuestos, pero
c) Solo pagan 20 ¿Qué hacer para que paguen los otros 80? Respuestas:
1. Seguir subiendo los impuestos a los mismos.
2. Cambiarles los impuestos a los mismos.
3. Combatir la evasión y meterlos a la cárcel.
4. Innovar más leyes fiscalizadoras, pedirles más información.
5. Dar facilidades, tiempo o borrón y cuenta nueva.
6. Cruzar la información y detectar a los tramposos y mandarlos a la cárcel.
7. Endurecer los castigos por no cumplir y seguir tolerando a los informales. O
8. Concientizar, transparentar, disminuir y distribuir la carga fiscal de forma equitativa para dignificar y valorar el poder productivo de forma sensata.

El problema de que muchos mexicanos no quieran pagar impuestos es porque piensan que hay muchas autoridades corruptas, ineptas, tranzas, sínicas y rateras que abusan del poder que emana de unas supuestas elecciones democráticas, donde se basan en una ley totalmente alejada del sentido común por el bien social, de toda lógica de justicia, artimañas y suspicacias que seguramente los legisladores piensan que no vamos a leer o entender.

Cómo hacen para no dejar el poder pactado y rotado entre una penosa y desgastante despilfarro de miles de millones de pesos que se desperdician en campañas en lugar de crear más escuelas, hospitales y servicios en general. Y muchas personas se preguntan ¿Tanto anuncio falso y repetitivo de ataques y rencores a quién beneficia?

Afortunadamente existimos millones de personas que, aún con tanta delincuencia, creemos en la importancia de los valores, las buenas maneras y la verdadera educación de los abuelos, donde la palabra y el apellido tenían un honor invaluable, donde se respetaba y se confiaba en las personas, vamos, recuerdo que de niño la gente se saludaba y se sonreía de manera cortés, incluso con buen humor de sentido fraterno.

Hoy en día vivimos inmersos en el olvido de la cortesía, vivimos con temores fundados, por llamadas intimidatorias, secuestros, mal encarados, todo mundo estresado por el tránsito abrumador y desgastante, la inseguridad, las constantes manifestaciones con o sin razón de ser, y por qué no decirlo, con los cambios fiscales que incluyen aspectos penales por omisiones involuntarias que rayan en lo absurdo e intolerante, aunque lamentablemente existen casos de sobra razón.

En fin, son tantas cosas que el único camino que tenemos es seguir luchando por concientizarnos del valor y protección patrimonial para seguir dando continuidad y mejoras de calidad de vida, con el desarrollo de nuestros sentidos e inteligencias, con una actitud preponderantemente solidaria en los rumbos del trabajo noble, para impulsar el progreso de forma ética y responsabilidad profesional, social y sustentable.

Aprovechemos en consciencia los valores morales en los diversos servicios que se puedan prestar, respetemos las limitaciones y extensiones de todos los códigos de conducta, lo importante es marcar la diferencia entre un ancla y un motor.

El conjunto de normas colegiadas no están hechas para imponer de forma coercitiva, se crean bajo un estudio minucioso para generar valores, si bien pueden tener cambios, es congruente que tengan que adaptarse, dado la evolución y desarrollo global para lo cual es necesario cuidar los aspectos legales, éticos, normativos, tecnológicos, comerciales y técnicos que engrandezcan los servicios profesionales de los contadores públicos y sus servicios relacionados, derivados de las adaptaciones estratégicas de cubrir diferentes posiciones de nuevas actividades que se van absorbiendo por la profesión derivado de las necesidades y adaptaciones legales, comerciales y corporativas para dar soluciones viables a problemas específicos.

Ir más allá del código de conducta es conocerlo y vivirlo de forma convincente, de poder haber leído los que antecedieron para comprender los cambios y las nuevas formas o normas éticas, para evitar comprometer la capacidad y responsabilidad social de evaluación y pundonor profesional que requiere un nivel de autocritica con el yo interior, a través de la reflexión del comportamiento moral y digno que resulta del Valor e Integridad del Honor, Humildad, Honestidad, Humanidad y Hechos (VIH5), entendiendo y atendiendo a la consciencia que es la cabida de razonar en paz para distinguir la realidad y la verdad entre lo bueno y lo malo, lo ordinario y lo extraordinario, lo material y lo inmaterial, lo impune de lo legal para llegar a mantener la probidad e imagen de la profesión.

Estas normas de ética y responsabilidad profesional no excluyen otras no enunciadas en el código. De manera informativa, sin que suene a jactancia, quiero agradecer la oportunidad de haber tenido el honor de solicitar que se le añadiera “Responsabilidad Profesional” a la Comisión de Ética del CCPM el 11 de diciembre de 2012 en nuestra primera reunión, así como haber propuesto la inclusión de las 5 horas obligatorias a la NEPC como Vicepresidente fundador de la Comisión de Ética y Responsabilidad Profesional.

Hoy por hoy sigo agradecido por este valioso espacio para poder transmitir parte de lo que considero mi responsabilidad profesional, para contribuir en servicios éticos, dignos y correctos para el ejercicio profesional, así como de proponer y dar alternativas.

Me permito recordar lo valioso que es seguir los principios y valores universales (dentro y fuera del Ser) como el Perdón, Amor, Trabajo, Salud, Enseñanza, Concientización, Agradecimiento, Integridad, Imparcialidad, Dignidad, Nobleza, Objetividad, Productividad, Diligencia, Competitividad, Amabilidad, Tolerancia, etc.

Por favor, no se debe interpretar que sí el Código admite lo que no prohíbe expresamente se pueda hacer. Iniciemos una nueva era de cambios internos, reinventemos la actitud y disponibilidad profesional para vivir mejor, mejor y mejor.

Algo de lo que dicen las disposiciones normativas del código de ética van encaminadas a marcar un espacio que limite la imprudencia y la indecencia del actuar en los servicios que pueda prestar un Contador Público, en sus relaciones con el público en general, con su clientela, con sus colegas y demás profesionistas aunque no sean agremiados, tanto en el ejercicio independiente o cuando actúe como funcionario o empleado de instituciones públicas o privadas.

El CP deberá ofrecer a quienes preste sus servicios el concurso de sus conocimientos, actuando con la diligencia, confiabilidad y estricto apego a la ética, también deberá, cuando las circunstancias se lo permitan, prestar su apoyo a las instituciones del Estado para esclarecer asuntos de interés nacional o en juicios como perito, deberá mantener en forma permanente su colaboración para el fortalecimiento de los estudios universitarios de Contaduría y lo que implique el acrecentamiento de la responsabilidad profesional.

Se debe excluir toda actividad incompatible con el ejercicio independiente de la profesión que no sea honorable o digna, se abstendrá de hacer comentarios públicos o privados que lesionen la reputación o prestigio de otra persona, deberá fomentar y estimular el conocimiento mutuo y la amistad entre sus relaciones, para fortalecer el espíritu de la confraternidad y promover la solidaridad gremial.

En estricto sentido, los Contadores deberíamos recordar y prestar juramento solemne de cumplir fielmente con honorabilidad y legalidad del ejercicio de la Contaduría Pública su Reglamento, su Código de Ética, los Estatutos del Colegio y las demás disposiciones normativas aplicables.

Por otro lado también se le debiera recalcar la obligatoriedad de denunciar ante la instancia correspondiente los casos que conozca a las infracciones o irregularidades, claro respetando la confidencialidad, siempre y cuando no afecte a terceros, porque de lo contrario pudiéramos ser vistos como cómplices en algunos de los nuevos casos que están previstos en la ley penal.

El Contador Público al fijar sus honorarios deberá tener presente que la retribución por sus servicios no constituye el objetivo principal del ejercicio, por cierto algunos de mis alumnos me han preguntado porque no existe un “Centro Facultativo de Investigación y Desarrollo Profesional” a fin que se establezcan proyectos, tabuladores, cuotas y estimaciones por el cobro de los servicios que den valor a la profesión y no caigamos en la discriminación y desprecio de los servicios profesionales que se han venido devaluando, ante declaraciones nefastas de que: “ya no se necesitará Contador Público para pagar impuestos”.

Es de observar que en estricto sentido un Contador Público no deberá contratar honorarios que dependan de los resultados de sus servicios, ni convenir estos por montos que desmerezcan el decoro y valor profesional de los servicios prestados, no deberá aceptar comisiones o cualesquiera otras remuneraciones sobre trabajos realizados por otras personas que él recomiende o pagar a quienes le obtengan trabajos profesionales, sin que se establezcan estrategias de colaboración,  asociación y participación de ayuda mutua donde se beneficien las partes, incluyendo el  cliente por un buen servicio recomendado y especializado.

Amables lectores les recuerdo que la normatividad y el código de ética colegiado se encuentra gratuitamente en el portal web del Colegio de Contadores Públicos de México, les invito a que lo estudien y lo revisen para poder otorgar sus servicios de forma más adecuada y profesional, asimismo los invito a que revisen los estudios anteriores de las colaboraciones, esperando que les puedan ser de utilidad para mejorar sus alternativas para una mejor calidad de vida y actividad profesional.

Me permito compartir algunas reflexiones que presente para una nueva asociación de colaboración de especialistas.

1.- El contador público debe asociarse porque, no sólo son impuestos al día, es más, es un conjunto de esfuerzos de diferentes colaboradores con expertis actualizado y valores agregados en su especialización en los servicios prestados dentro de un marco legal, ético y tecnológico que les permiten brindar protección operacional con una sana administración patrimonial sustentable, mediante el fortalecimiento de la correcta aplicación de la técnica contable, normas de auditoría, reglas fiscales, regulaciones financieras, código de ética y conducta, normas de control de calidad, cumplimiento corporativo, institucional, colegial y alianzas en consciencia pro seguridad educativa, así como la incorporación renovada en el cumplimiento de las normas de información financiera para el exacto cálculo y determinación de los impuestos y contribuciones que dan paso a la mejora continua de los procesos de las empresas, para la creación permanente de utilidades económicas, ahorros asociados, aseguramientos provisorios, crecimiento en valores personales, responsabilidad profesional y contribución social con estrategias globalizadas.

2.- El Contador Público no sólo son palabras, son hechos reales dispuestos a incorporarse en una plataforma para evolucionar el proceso y progreso mutuo entre nuestros colegas y sus clientes, que busquen complementar, integrar y asegurar beneficios en la prestación de servicios idóneos, con resultados satisfactorios con la asesoría del expertis de participación activa para fortalecer un sano progreso en las sistematizaciones y direcciones de las organizaciones en sus diferentes actividades para el apropiado seguimiento y destino financiero a favor de los involucrados en el desarrollo social.

Su visión y participación en el mercado laboral es poder dar una alternativa para el perfeccionamiento de servicios otorgados y especializarlos, integrando capacidades probadas para lograr oportunidades de trabajo representativo y subsidiado por un conjunto de conocedores dispuestos a solidarizarse en el camino del éxito nuestro y de clientes, respetando su independencia y acuerdos para asesorar eficientemente.

3.- El Contador no sólo se solidariza en prepararse, asume y comparte su misión como una responsabilidad social, dedicada al estudio y capacidad de ofrecer servicio creativo, útil, ético, integral y oportuno que permita prever y solucionar problemas con actitud e inteligencia competitiva, cuyos resultados estratégicos se enfoquen en la eficiencia y confianza para una eficaz toma de decisiones en los controles, aseguramientos, procesos, resguardos financieros y el debido cumplimiento contable, fiscal, legal, sustentable y corporativo mediante una cultura de capacitación preventiva empresarial y social, de seguridad y protección, de sanidad y sabiduría existencial en el desarrollo de los valores humanos.

Así como el poder desplegar el reconocimiento fiscal y aceptación de calidad ganada en la aplicación consciente de normas financieras y colegiadas, técnicas de registro en la contabilidad electrónica, mentorias a emprendedores,  enseñanza y experiencia compartida en la integración de personas comprometidas en una visión de mejora continua en los negocios y consumidores para la creación legitima de riqueza y fuentes de trabajo digno.

RECUERDA

Los Contadores con ERP (Ética y Responsabilidad Profesional) valoramos la importancia de las personas y sus familias, los asociados, los emprendedores, clientes, la productividad y ganancias transparentes.

Los Contadores con ERP sabemos que el amor y el trabajo son la base del auto respeto, admiración, comprensión y comunicación solidaria para la superación personal, profesional, laboral e integración para reivindicar la calidad social y la responsabilidad financiera sustentable.

Los Contadores con ERP  damos valor agregado a los negocios, conocidos, relaciones, amistad y la legalidad, no la confundimos, la respetamos y consideramos con rectitud y pasión de servicio.

El Colegio te invita y te ofrece una excelente oportunidad para formar parte de una comunidad que se distingue y esfuerza para ser mejor, mejor y mejor.

“Únete a fortalecer la consciencia en Contaduría Ética Financiera Sustentable”.

 

C.P.C. Vicente Robleda Velázquez

Consultor en Ética y Responsabilidad Financiera Sustentable, Socio y columnista del Colegio de Contadores Públicos de México

cpcvicenterobleda@hotmail.com

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