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Los efectos de la inflación, ¿ya no son importantes?

Los efectos de la inflación, ¿ya no son importantes?
agosto 30
05:46 2018

ANTECEDENTES

Durante las décadas de los 70´s, 80s, y 90´s el país padeció niveles de inflación inusitados y poco creíbles para las generaciones actuales. Sólo para ilustrar se puede mencionar que de 1983 a 1988 la inflación acumulada fue del 3,710 %. y que el nivel más alto de inflación se alcanzó en 1987 con una inflación anual del 159.7%.

Gradualmente el entorno económico se fue estabilizando y los niveles de inflación reportaron una la tendencia a la baja, situación que se puede corroborar al revisar el comportamiento de la inflación a partir del año 2000. El promedio anual simple de la inflación de los últimos 18 años es del 4.5%.

Estas situaciones junto con otros factores económicos fueron detonantes para que el Instituto Mexicano de Contadores Públicos, A.C.  y el Consejo Mexicano para la Investigación y Desarrollo de Normas de Información Financiera (CINIF) en su oportunidad y considerando entornos económicos, las tendencias de los niveles de inflación, los requerimientos de organismos regulatorios y empresariales, así como de los usuarios de la información financiera emitieron los Boletines B -7 “Revelación de los efectos de la inflación en la información financiera” y B-10 “Reconocimiento de los Efectos de la Inflación en la Información Financiera” y sus  cinco documentos de adecuaciones, así como,  la Norma de Información NIF B-10 “Efectos de la Inflación”, respectivamente. Es importante destacar que las autoridades fiscales también decidieron que para la determinación de algunos valores y resultados fiscales se incluyeran ciertos aspectos inflacionarios.

En su momento, los boletines establecieron las normas para revelar o incorporar los efectos de la inflación en la información financiera mitigando las severas distorsiones provocadas por los elevados niveles de inflación y facilitar el análisis, interpretación y toma de decisiones. Por otra parte, la NIF B-10 estableció las normas para reconocer los efectos de la inflación en los estados financieros considerando la existencia de un entorno inflacionario o de un entorno no inflacionario.

La NIF B-10 establece que se estará en un entorno inflacionario cuando la inflación acumulada de los tres ejercicios anteriores sea igual o superior al 26%. (promedio 8% anual) y la tendencia sea igual. Se estará en un entorno no inflacionario cuando la inflación acumulada de los tres ejercicios anuales anteriores sea menor al 26% y se esté en un ambiente controlado. Los efectos de la inflación bajo un entorno no inflacionario se consideran no importantes y por lo tanto no se deben incorporar en la información financiera.

Como es de conocimiento general, los últimos estados financieros preparados conforme a las normas para un entorno inflacionario fueron los correspondientes al 2007. De 2008 y hasta la fecha, los estados financieros se han preparado sin actualizar las cifras que provienen de 2007 y todas empresas que se hayan constituido a partir de 2008, han preparado sus estados financieros sobre la base del costo histórico

REFLEXIÓN ACTUAL

¿Es válido continuar afirmando que los efectos de la inflación no son importantes? y, ¿para quién no son importantes?

Cabe destacar que la inflación acumulada de diciembre de 2007 a junio de 2018 asciende al 52.77%.

Bajo los lineamientos de la NIF B-10 y considerando que la inflación acumulada de los tres ejercicios anuales anteriores es menor al 26% y existe un ambiente económico controlado, nuestro país se ubica en un entorno no inflacionario y, por lo tanto, se puede concluir que los efectos de la inflación no deben ser incorporados a la información financiera de una empresa.

No obstante, a continuación, repasemos los siguientes datos generales y que se relacionan con el interés concreto de un accionista para que, entre otros aspectos, le reembolsen las aportaciones de capital que efectuó en diciembre de 2007 mes en que se constituyó la empresa.

En el acta constitutiva y en los libros actas de las asambleas generales de accionistas el capital social asentado es de $100,000.

En los registros contables la cuenta de capital social reporta también un saldo nominal por $ 100,000.

En las cuentas de orden de los mismos registros contables, la empresa conforme a las disposiciones fiscales mantiene un saldo en la Cuenta de Capital de Aportación (CUCA) por $ 152,770.

Contrario a lo dispuesto por la NIF B-10, las autoridades fiscales continúan aceptando que se actualice el valor de las aportaciones de los accionistas a través de la aplicación de factores derivados del INPC.

El manejo de la información asentada en los registros contables, en los libros corporativos de la empresa, la aceptada por las autoridades fiscales y las lecciones que nos dejaron las altas tasa de inflación en años anteriores logra generar confusión entre los usuarios de la información, sin embargo, es importante para el caso que nos ocupa, que los accionistas conozcan cual es valor actualizado de sus aportaciones.

En el caso que nos ocupa, el legítimo interés del accionista de mantener el poder adquisitivo de su aportación de capital se manifiesta al requerir a la Asamblea General de Accionistas el reembolso actualizado desde la fecha de aportación y hasta junio de 2018 equivalente a $ 45,831.

Como respuesta se le indica que la cantidad máxima que puede retirar es por $ 30,000. En caso de reembolsar el importe requerido por el accionista, la empresa reportaría un demerito en perjuicio de los demás accionistas.

Ante este planteamiento es válido preguntar ¿quién pierde? ¿el accionista? ¿todos los accionistas? o ¿la empresa?

Desde el punto de vista corporativo y conforme a lo establecido en la Ley General de Sociedades Mercantiles y previa aprobación de la Asamblea General Extraordinaria de Accionistas, la empresa siempre que cumpla con ciertos aspectos legales y cuente con el flujo de efectivo, puede reembolsar las aportaciones nominales del accionista hasta por $ 30,000.

Si la Asamblea General Extraordinaria de Accionistas, atendiendo el requerimiento del accionista autorizara el pago del valor actualizado de las aportaciones de capital hasta por $ 45,831, la empresa primero deberá disminuir el capital social por $ 30,000 y registrar en otra cuenta del capital contable, el demérito por $ 15,831, por haber pagado una cantidad mayor a la reconocida contablemente.

Desde el punto vista fiscal y conforme a lo establecido en la Ley del Impuesto sobre la Renta vigente, la empresa puede reembolsar al accionista, sin ningún problema de carácter fiscal el monto actualizado del capital social, el cual puede ascender hasta $ 45,831.

REFLEXIONES FINALES

Después del aprendizaje que nos dejaron los altos niveles de inflación en décadas anteriores, no se puede cuestionar la solicitud del accionista y es válido el requerimiento del accionista para que le reembolsen la aportación actualizada del capital social que efectuó en diciembre de 2007, quien de esta forma pretende mantener el poder adquisitivo de su inversión, sobre todo si considera que desde la fecha de aportación se ha generado una inflación acumulada del 52.77%.

Las disposiciones legales y fiscales bajo los supuestos establecidos en las leyes General de Sociedades Mercantiles y del Impuestos sobre la renta permiten reembolsar las aportaciones de capital que en este caso requiere el accionista. Es creíble que las disposiciones fiscales, ahora para los intereses de los accionistas, ¿estén más vigentes que las contables?

Las aportaciones de los accionistas, al estar incluidas en el estado de situación financiera, deben apegarse a las normas relacionadas con el registro, valuación y presentación establecidos en las Normas de Información Financiera y concretamente en la NIF B-10. Bajo las circunstancias planteadas, dichas normas no permiten actualizar solamente al capital social, sino que se deben actualizar los estados financieros en su conjunto.

Si no se conoce cuál es el efecto de la reexpresión integral de los estados financieros, no se puede determinar el monto máximo del reembolso de capital, pues se corre el riesgo de pagar una cantidad mayor a la solicitado por el accionista.

Concretamente puedo concluir qué en el caso expuesto, la Asamblea General de Accionistas considerando los argumentos de la Administración de la empresa y la normatividad contable referida debe autorizar el reembolso de las aportaciones nominales del accionista siempre y cuando cumpla con las disposiciones legales y fiscales y cuente con el flujo de efectivo que le permita hacer frente a dicha decisión.

 

C.P.C. y P.C.C.A. Enrique E. Legorreta Gutiérrez
Integrante de la Comisión de Desarrollo de Contabilidad y Auditoría Gubernamental Bosques
enrique.legorreta@yahoo.com.mx

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