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CEESP: Las expectativas reflejan incertidumbre externa

CEESP: Las expectativas reflejan incertidumbre externa
marzo 06
08:45 2017

Mientras que la mayoría de indicadores sobre la actividad económica mundial y nacional muestran señales de un mejor desempeño, las variables relacionadas con la percepción acerca del comportamiento actual y futuro de la economía mexicana se siguen deteriorando significativamente. Los indicadores de confianza del consumidor y empresarial reportan niveles históricamente bajos, resaltando que por el lado empresarial, permanece la preocupación por la dinámica de la inversión, aun cuando los datos más recientes indican que al cierre del 2016 hubo una ligera mejora en esta variable.

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En el ámbito interno, las ventas al menudeo y el sector servicios mantienen tasas de crecimiento elevadas, en línea también con la evolución que muestra el crédito bancario al consumo. El empleo por su parte, sigue aumentando aunque en este caso, si bien la masa salarial crece por un mayor número de trabajadores, la precarización del entorno laboral sigue siendo un factor que podría estar limitando una mayor dinámica del mercado interno.

En el contexto externo, se aprecia una paulatina recuperación del sector exportador, que estuvo relacionada con el efecto de la depreciación del tipo de cambio, aunque también refleja un mejor desempeño del intercambio comercial, en línea con las expectativas de una mejora de la actividad económica mundial.

Debido a que para nuestro país representa un impulso especial, se debe tomar en cuenta el hecho de que la economía estadounidense muestra signos de una gradual recuperación, como lo anticipan los pronósticos de crecimiento tanto para el presente año, que prevé que la economía de los Estados Unidos tenga un avance cercano a 2.3%, como para el 2018 para cuando se espera un aumento ligeramente mayor, después de que en 2016 reportara su tasa de crecimiento más baja en los últimos cinco año (1.6%).

Dada la elevada integración que existe con el sector productivo estadounidense, un mayor dinamismo de nuestro principal socio comercial significaría un impulso para la actividad económica mexicana, lo que tendría que reflejarse en una mejor perspectiva para el corto y mediano plazo.

A pesar de un entorno como este, en el que la evolución de los mercados internacionales apunta hacia una paulatina recuperación, la continua corrección a la baja en los pronósticos podría estar reflejando, de manera apresurada, efectos que de darse se llevarían tiempo antes de poder evaluar claramente su impacto. Sin embargo, no se puede negar que la incertidumbre y desconfianza que prevalecen entre los analistas tiene sustento, sobre todo cuando las expectativas de crecimiento mundial mejoran, lo cual puede estar minimizando o incluso no considerando un impacto radical de las políticas anunciadas por el nuevo gobierno de los Estados Unidos en temas como intercambio comercial, fiscal y de migración.

El hecho de que hasta el momento no se puede anticipar a ciencia cierta cuál puede ser el impacto real de estas políticas, ocasiona que exista una amplia diferencia entre el pronóstico de crecimiento más bajo y el más alto.

No obstante, aún sin concretarse las políticas anunciadas por los Estados Unidos, comienzan a percibirse efectos negativos en temas como la inversión extranjera directa, como lo reflejan la cancelación o retraso de algunos flujos de capital a nuestro país hasta no tener mayor claridad de las decisiones del congreso estadounidense.

Si bien los flujos de comercio aún no muestran una afectación directa, se tiene la preocupación de que posibles cambios en las reglas comerciales propicien en un inicio, una disminución en el intercambio comercial con los Estados Unidos, aunque se debe tener en cuenta que las autoridades mexicanas y el sector empresarial han diseñado medidas para contrarrestar los efectos negativos.

Aunado a todo esto, se tiene la expectativa de que el ritmo de normalización de la política monetaria estadounidense sea más rápido de lo previsto, lo que junto con la percepción de un mayor riesgo para invertir, pudiese limitar las condiciones financieras globales.

De las actuales condiciones económicas y la más reciente percepción sobre la evolución futura de la economía, se puede inferir la posibilidad de que las expectativas se estabilicen, lo que implica que las correcciones a la baja en los pronósticos de crecimiento se reduzcan o incluso puedan comenzar a revertirse en los próximos meses. Evidentemente esto dependerá en buena medida, de la respuesta que tengan las autoridades a las presiones provenientes del exterior.

La certidumbre que esto pude generar, sin duda es la base de un mejora importante en la confianza de los agentes económicos, lo que a final de cuentas es factor fundamental que funciona como detonador de la inversión.

No se puede negar que haya un impacto negativo originado por la posición del gobierno de los Estados Unidos en contra de México, pero tampoco se puede negar que nuestro país tenga la capacidad de hacer frente de manera exitosa a políticas externas que tiene serios problemas de incoherencia, y que en algún momento deberán ser realmente evaluadas por las autoridades estadounidenses.

MÉXICO

Cifras del Banco de México indican que durante enero, la actividad exportadora del país tuvo un repunte de 11.4% respecto al mismo mes del año pasado, lo que significó su mayor avance desde octubre del 2012. En este resultado, sobresale el incremento de 74.4% en las exportaciones petroleras, el cual tuvo su origen en un aumento de 21.44 dólares en el precio del petróleo respecto al mismo mes del año pasado. La depreciación del tipo de cambio también parece haber tenido un efecto favorable en la venta de bienes al exterior, toda vez que las exportaciones no petroleras crecieron 8.5% anual. Al interior de estas, las ventas agropecuarias se elevaron 20.6%, las extractivas 16.6% y las manufactureras 7.7%. Por su parte, las importaciones aumentaron 10.0% anual durante enero, aún cuando el tipo de cambio pudo ser una limitante. Este avance refleja la necesidad de importar una gran cantidad de bienes para producir exportaciones, como lo muestra el alza de 11.1% en la adquisición de bienes de uso intermedio. La compra de bienes de consumo creció 8.6% y la de bienes de capital 4.4%. De esta manera, el saldo de la balanza comercial en el primer mes del año fue deficitario en 3,294 millones de dólares.Imagen2

La preocupación sobre la política fiscal, comercial y migratoria que intenta instrumentar el nuevo gobierno de los Estados Unidos, ha generando una enorme incertidumbre que continúa deteriorando la confianza empresarial. De acuerdo con los datos del INEGI, en febrero los indicadores de confianza empresarial tuvieron disminuciones mensuales, de tal forma que siguieron registrando niveles históricamente bajos. En febrero el indicador de la construcción se ubicó en 39.4 puntos, mientras que el de la manufacturas fue de 43.2 puntos y el del comercio 40.7 puntos. Esto representó caídas mensuales de 0.6, 0.5 y 1.8 puntos, respectivamente.

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Una buena señal de que la economía puede estar mejorando, es el repunte de 1.1% que tuvo la inversión fija bruta en diciembre pasado, después de dos meses seguidos con cifras negativas. El origen de este resultado fue el aumento mensual de 5.1% en la adquisición de maquinaria y equipo, toda vez que la inversión en construcción se redujo 0.2%. En términos anuales, la inversión creció 1.9%.

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ESTADOS UNIDOS

De acuerdo con la segunda estimación del Departamento de Comercio, durante el cuarto trimestre del 2016 el PIB creció a una tasa anualizada de 1.9%, porcentaje que se mantuvo sin cambio respecto a la cifra preliminar. Sin embargo, esta fue menor al avance de 2.1% que anticipaba el mercado. En esta revisión se observa una corrección al alza de medio punto porcentual en el crecimiento del consumo privado para ubicarse en 3.0%. Si embargo, este ajuste se compensó con disminuciones en los rubros generales de inversión y gasto de gobierno. Aunque la expectativa sigue anticipando avances en la actividad económica, este aún está por debajo de lo que espera el mercado.

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El Departamento de Comercio señaló que durante enero, el ingreso personal aumentó a un ritmo mensual de 0.4%, porcentaje ligeramente por arriba del 0.3% estimado por el mercado. Por su parte, el gasto personal mostró cierta debilidad al crecer 0.2%, cuando la expectativa anticipaba un avance de 0.3%. Un aumento de 0.4% en los sueldo y salarios contribuyó en la ganancia del ingreso personal en el mes. No obstante, el menor gasto personal puede estar reflejando cautela ante las políticas propuestas  por el nuevo gobierno.Imagen6

El Census Bureau informó que en enero el gasto en construcción tuvo una caída mensual de 1.0%, comportamiento que contrasta con el aumento de 0.1% del mes previo y con el incremento de 0.6% que pronosticaba el mercado. El gasto privado en construcción aumentó a un ritmo mensual de 0.2%, impulsado principalmente por el avance de 0.5% en el gasto en construcción residencial, toda vez que el gasto no residencial se mantuvo sin cambio. Por su parte, el gasto público en construcción disminuyó 5.0% en el mes, como consecuencia de una baja de 4.7% en el gasto no residencial.

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AGENDA ECONÓMICA: MARZO

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INDICADORES FINANCIEROS SEMANALES 

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Centro de Estudios Económicos del Sector Privado
www.ceesp.org.mx

 

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