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La no deducción fiscal de intereses

La no deducción fiscal de intereses
mayo 01
2020

Las reformas fiscales a la Ley del Impuesto Sobre la Renta (LISR) aplicables a partir del año 2020, establecen que no serán deducibles los intereses netos de un ejercicio fiscal por el importe que exceda al mayor, entre el monto equivalente a 30% de la utilidad fiscal ajustada (también conocida como UAFIDA o EBITDA fiscal) y veinte millones de pesos. La utilidad fiscal ajustada será la cantidad que resulte de sumar a la utilidad fiscal del ejercicio:

a) El importe total de los intereses devengados derivados de las deudas.
b) El monto de la deducción del ejercicio de inversiones (depreciaciones y amortizaciones).

Los intereses que no sean deducibles en un periodo fiscal podrían serlo en el siguiente, siempre y cuando el importe de los mismos más el de los intereses del nuevo ejercicio esté dentro de 30% de la UAFIDA fiscal del nuevo ejercicio. Si en el segundo periodo tampoco se logra dicha deducción, ya sea en una parte o en su totalidad, ésta se podrá llevar a cabo en el futuro, teniendo un límite de diez años para lograrlo.

Evidentemente, esta regla fiscal generará impactos negativos a los flujos de efectivo de una entidad, debido a que la no deducción de intereses de un ejercicio fiscal generará un incremento del impuesto sobre la renta (ISR) causado, así como de la Participación de los Trabajadores en la Utilidad (PTU) causada; adicionalmente, podría darse la circunstancia de que los intereses que no se hicieron deducibles en el ejercicio en que se devengaron, tampoco lo sean en los siguientes ejercicios.

Efectos contables

Cuando una entidad tiene intereses no deducibles en un ejercicio fiscal, surge para ésta el derecho de deducirlos en periodos posteriores, por lo cual puede reconocer un activo por ISR o PTU diferidos; no obstante, debe hacer proyecciones de sus resultados fiscales y, con base en ello, concluir si es o no probable que ese monto de intereses se deducirá dentro de los próximos diez años.

En caso de que se concluya que cierto monto de intereses no será deducible en el futuro, la entidad debe castigar el activo por ISR o PTU diferidos reconocido previamente o, en su caso, simplemente no debe reconocer el activo, si es que la entidad se encuentra en el ejercicio en el que surgió por primera vez dicho remanente no deducible.

Es muy importante que una entidad revele en las notas de sus estados financieros el mencionado cambio en la LISR, así como información acerca de las consecuencias fiscales que éste tendrá, dado que, ante un incremento de los importes de ISR y PTU causados del periodo y, posiblemente, de la tasa efectiva de ISR, podrían ver afectados los índices de rentabilidad de la entidad. Las revelaciones sobre este tema serán especialmente importantes en el ejercicio 2020, por ser el primero en que se aplican las nuevas reglas fiscales.

Las entidades que tienen el requerimiento de emitir información a fechas intermedias de uso externo, a cada fecha de informe deben determinar sus estimaciones fiscales, así como el importe estimado del activo por ISR o PTU diferidos; es decir, los estados financieros a fechas intermedias deben determinarse considerando la nueva regla fiscal.

También será importante revelar en fechas intermedias de 2020, el cambio en la LISR y sus efectos en la estructura financiera de la entidad. El Consejo Mexicano de Normas de Información Financiera (CINIF) emitió el “Reporte Técnico No. 46”, que se encuentra disponible en www.cinif.org.mx, relacionado con la no deducción de intereses.

C.P.C. Elsa Beatriz García Bojorges
Investigadora y Miembro del Consejo Emisor del CINIF
egarcia@cinif.org.mx

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