Veritas Online

Ámbito Universitario

La motivación como didáctica en la formación universitaria del contador público

octubre 19
15:35 2016

La motivación  es esa fuerza que mueve a todo ser humano a realizar una actividad o alcanzar una meta. Nos sentimos motivados cuando tenemos la voluntad de hacer algo, y  además  cuando somos capaces de perseverar  en el esfuerzo que ese algo requiera durante el tiempo necesario  para alcanzar los objetivos que nos hayamos propuesto.

Cuando interpretamos este concepto en el campo de  la enseñanza específicamente en la formación de profesionales universitarios, como el caso del contador público, es importante recordar  una frase muy famosa  del astrónomo italiano Galileo Galilei: “No puedes enseñar nada a los hombres, sólo puedes ayudarles a que aprendan”, es decir, es una reflexión clara para los que impartimos clases, , los docentes,  de observar de qué manera estamos llevando a cabo nuestro proceso de  enseñanza, cuáles son esas herramientas utilizadas como didáctica para alcanzar ese aprendizaje significativo que requerimos de nuestros estudiantes. Sin duda alguna me atrevo a asegurar que una de las que puede tener mayor relevancia es la motivación.

La motivación en el aprendizaje, es el interés  que imprime el estudiante en alcanzar todas las actividades  que lo conducen a él. El interés se puede  adquirir, mantener, o aumentar en función de aquellos elementos intrínsecos (cuando su aproximación a la tarea se centra en el aprendizaje), y extrínsecos (cuando se fijan en el resultado material), y depende del docente o formador,  la aplicabilidad de este concepto de forma positiva o negativa   para alcanzar la motivación requerida en los estudiantes. Hay que tener muy claro que una cosa es impartir un conocimiento a través de una materia, y otra muy distinta que el estudiante  aprenda realmente y sobre todo que sea capaz de aplicarlo en su vida profesional una vez egresado. Es responsabilidad del docente formador  conseguir la motivación necesaria  para que tenga lugar el aprendizaje deseado una vez que se pone en marcha la acción formativa. Nunca debería ser un factor desmotivador.

Como docentes debemos evaluar constantemente el compromiso que adquirimos al momento de enseñar.  Hay que tener claro que si no existe una buena formación universitaria, especialmente en nuestros estudiantes de Contaduría Pública, es improbable que se produzca el aprendizaje, y si no se produce el aprendizaje, difícilmente veremos cambios de conducta positiva en los puestos de trabajo y en un buen desempeño laboral, y por lo tanto menos veremos impactos en la eficiencia de las organizaciones.

Como docentes y responsables de aula  debemos entender que si deseamos tener estudiantes motivados por la materia que impartimos  debemos  ser capaces de reforzar conductas de aproximación (refuerzo positivo) de aquellos conocimientos  y actitudes que pueda tener el estudiante, invitándolo a mejorar, y evitar así las conductas de rechazo, que no contribuyen  en nada a la formación del futuro profesional, al contrario lo desmotivan. El docente debe propiciar la motivación como esa didáctica que lo lleve a  estimular, premiar, incentivar y fomentar el interés de sus estudiantes en clase, si en el proceso de aprendizaje se incorporaran elementos de desánimo, castigo, aburrimientos, ansiedad u otro factor distorsionador en el estudiante, lógicamente  se producirá un aprendizaje negativo  de desmotivación.

Es muy importante  que tomemos en cuenta aquellos indicios que inciden en la motivación, sobre todo los positivos y cómo debemos potenciarlos como docentes integradores que somos. No es suficiente, con todo respeto a nuestros colegas profesionales, que seamos profesionales técnicos con una amplia trayectoria profesional en áreas como la auditoria, los impuestos, costos, etc., ni tampoco lo es dominar una materia por el tiempo que tenemos impartiéndola, debemos trabajar todos aquellos aspectos  que inciden en  la formación de nuestros estudiantes, tales como el diseño curricular, la planificación y evaluación constante de las técnicas de enseñanza, la revisión de las técnicas de evaluación, que estas  sean armónicas, que logren en verdad un buen aprendizaje significativo en nuestros alumnos aprovechando las experiencias previas que ellos tienen en  el aula de clase, y sobre todo la habilidad que tengamos en la comunicación, la cual debe ser siempre de ayuda, colaboración y respeto, sobre todo, en la manera que el estudiante tenga de aprender. No todos los estudiantes aprenden de una sola forma, tenemos siempre en aula grupos con tendencias de aprendizajes diferentes, las cuales merecen ser consideradas por el docente.

Teamwork to success

Como podemos concluir nuestra actuación docente puede ser determinante en la formación universitaria de nuestros estudiantes, especialmente la del contador público, el cual tiene enormes responsabilidades en las organizaciones. Al momento de formar y educar  debemos tener presente las actitudes y sentimientos de nuestros estudiantes. Podemos lograr formar excelentes profesionales comprometidos, con autoestima alta por lo que saben y aprendieron en clase, y siempre seremos recordados por ello. Pero también  podemos llegar a desmotivar de tal forma, que ocasionemos la baja de un estudiante, no debe ser la intención en una sociedad donde debe prevalecer el amor hacia el prójimo y el ser humano. Lograr que nuestros estudiantes se motiven por aprender es el reto más importante que debe tener un docente cuando deseamos integrar lo más hermoso del ser humano con su entorno, con su realidad de manera armónica. Para finalizar, una reflexión: “El estudiante no te va a recordar por lo que le enseñaste, sino por la manera que lo hiciste sentir en esa enseñanza”.

Mtra. Leisy Rumbos de Jiménez
Integrante de la Comisión de Docencia
Leisy_elena@hotmail.com

Facebook Comments

Related Articles

0 Comments

No Comments Yet!

There are no comments at the moment, do you want to add one?

Write a comment

Write a Comment

A %d blogueros les gusta esto: