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La inevitable globalización

La inevitable globalización
agosto 01
2015

Tema contemporáneo que suena a tragedia o al menos a incertidumbre, cuando en realidad la globalización es un proceso unido a la propia evolución de la humanidad; la internacionalización de los usos, costumbres y cultura han ido de la mano con los avances de las ciencias y la tecnología.

Así, en el siglo XV, Gutenberg y la imprenta permitieron popularizar la cultura, que en aquel entonces era privilegio de unos cuantos poseer un libro, ya que estos eran elaborados uno a uno en forma manuscrita; los monasterios y los reyes eran los monopolios culturales de aquellos tiempos; transportar libros de un país a otro, a otro continente, era cuestión solamente de tiempo. Con el telégrafo se logró una comunicación instantánea hasta llegar al nivel de cruzar los océanos con la última noticia; el periódico nos informaba de lo sucedido en el mundo; la radio revolucionó el mundo de la comunicación; la televisión nos enriqueció con las imágenes hasta lograr transmisiones en tiempo real al momento del suceso.

Negar la globalización, tratar de detenerla, es inútil. Los medios de comunicación ya no tienen fronteras, la visión de un mundo globalizado es una realidad.”

Actualmente, internet ha globalizado al mundo más para bien que para mal; la globalización cultural es mundial, el acceso a la información ha llegado hasta las comunidades más remotas de la Tierra, pero no por ello se deja de contemplar lo nocivo que resultan ciertos contenidos que difunden antivalores contaminando la mente de los usuarios; así como la televisión, a través de su programación, promueve una diversión barata, vulgar y que influye fomentando conductas aberrantes y, muchas veces, perversas y asesinas. Internet y la televisión, aun con sus desventajas, suman más que restar, sus beneficios son de alcances extraordinarios.

En el mundo corporativo se ha generalizado la utilización de recursos en forma global; así encontramos automóviles, computadoras, equipos electrónicos, etcétera, con componentes ya ensamblados que provienen de diferentes países y, finalmente, bajo una marca comercializando a nivel internacional. En algunos casos, la marca solo globalizó y no fabricó ni ensambló ninguna de sus partes. Este tipo de empresas han existido desde mucho antes que se pusiera de moda el tema de la globalización, organizaciones que han crecido en forma horizontal, o sea, a través de la maquila. Como el caso de la industria automotriz japonesa, en la que sus plantas son de ensamble final, pero sus componentes provienen de miles de proveedores de muy diferentes partes del mundo; las empresas embotelladoras de refrescos, las hamburguesas de McDonald’s han sido y son empresas con muchos años de globalización. Es más, el narcotráfico es uno más que se ha beneficiado desafortunadamente con este fenómeno: América del Sur produce la materia prima, otro más fabrica, México transporta, Estados Unidos distribuye y consume; situación que es réplica en Asia y en muchas otras partes del mundo.

Negar la globalización, tratar de detenerla, es inútil. Los medios de comunicación ya no tienen fronteras, la visión de un mundo globalizado es una realidad y además llegará el día en que las fronteras desaparezcan para que surja una sola aldea llamada Tierra. El proceso está en marcha y no se detendrá; ¿en qué forma nos podemos sumar positivamente? Pensando en forma global y actuando a nivel local, visualizar qué oportunidades ofrecen otros países en cuanto a costo y calidad para lograr que nuestra producción local se oriente al beneficio de nuestros clientes. Es la nueva competencia, sobre todo en épocas de crisis, las reglas del juego no han cambiado, ha cambiado el juego completo. Solamente se podrá garantizar la permanencia corporativa excediendo a la competencia, edificando una cultura que nos distinga, construyendo ventajas competitivas que nos den singularidad. Diferenciarnos a través de la calidad y el servicio es el camino que nos reportará grandes beneficios. Tenemos que incrementar nuestra calidad y disminuir nuestros precios.

Lic. Miguel Ángel Cornejo
Presidente de la Fundación Miguel Ángel Cornejo, S.C.
presidencia@cornejoonline.com

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