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¿La defraudación es delincuencia organizada?

¿La defraudación es delincuencia organizada?
diciembre 01
2019

El dictamen sobre este tema fue aprobado por la cámara de diputados, y deberá ser promulgados y publicado en el diario oficial de la Federación para que las modificaciones entre en vigor el 1°de enero de 2020.

El Senado de la República aprobó el dictamen con proyecto de decreto por el que se reforman, adicionan y derogan diversas disposiciones dela Ley Federal Contra la Delincuencia Organizada (LFDO), de la Ley de Seguridad Nacional (LSN), del Código Nacional de Procedimientos Penales, del Código Fiscal de la Federación (CFF) y del Código Penal Federal, en el que se equiparó a los delitos de defraudación fiscal y defraudación fiscal equiparable,previstos en los artículos 108 y 109, fracciones I y IV del CFF,respectivamente, como delincuencia organizada, siempre que el monto de lo defraudado exceda de la cantidad de siete millones 804 mil 230 pesos mexicanos.

El artículo 2 vigente de la LFDO establece que cuando tres o más personas se organicen para realizar, en forma permanente o reiterada,conductas que por sí o unidas a otras tengan como fin o resultado cometer los siguientes delitos, serán sancionadas por ese solo hecho, como miembros de la delincuencia organizada:

  •  Terrorismo
  •  Financiamiento al terrorismo
  •  Terrorismo internacional
  •  Delitos contra la salud
  •  Falsificación, uso de moneda falsificada a sabiendas y alteración de moneda
  •  Operaciones con recursos de procedencia ilícita
  •  Delitos en materia de derechos de autor
  •  Acopio y tráfico de armas
  •  Tráfico de personas
  •  Tráfico de órganos
  •  Delitos contra la salud en su modalidad de narcomenudeo
  •  Corrupción, pornografía, turismo sexual, lenocinio y tráfico de menores de 18 años o personas que no tienen capacidad para comprender el significado del hecho,o de personas que no tienen capacidad para resistirlo
  •  Asalto
  •  Robo de vehículos
  •  Trata de personas
  •  Secuestro
  •  Contrabando y su equiparable
  •  Delitos en materia de hidrocarburos
  •  Delitos contra el ambiente

El dictamen establece que los delitos de defraudación fiscal y la equiparable serán considerados como delincuencia organizada, toda vez que amenazan a la seguridad nacional del país.

Según el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) del Gobierno de México “la condición o situación de seguridad, paz y orden que proporciona el Estado mexicano a su población para que ésta pueda desarrollar plenamente su potencial y esté en aptitud de contribuir al desarrollo nacional” es como se define a la seguridad nacional. Asimismo, el jurista Miguel Acosta Romero la define en Derecho Administrativo Especial (Porrúa, 2001) “como una serie de programas y medidas que un Estado debe adoptar para proteger y en dado caso defiende a sus órganos supremos de cualquier situación violenta o no, interna o externa que pueda ponerlos en peligro.”

Por lo anterior, resulta impreciso concluir que la idea hace referencia a un entorno de seguridad, paz y orden que el propio Estado debe proporcionar y proteger ante una situación violenta que pueda ponerla en peligro.

Es cuestionable soportar que los contribuyentes que pudieran incurrir en dichos delitos serán equiparados con los miembros de la delincuencia organizada, tales como el narcotráfico; el secuestro; la trata de personas o el acopio y tráfico de armas; entre otros, los cuales, debido a su dolo y a sus características comunes y peligrosidad, amenazan y ponen en riesgo la seguridad del país.

Los delitos contenidos en el artículo 2 de la LFDO tienen dos denominadores comunes que no los tienen los de defraudación fiscal ni los de la equiparable y, por lo tanto, no es posible compararlos con los cometidos por miembros de la delincuencia organizada que realizan lo siguiente para cumplir con sus objetivos:

1.Requieren implementar diversas medidas represivas para desarrollar y controlar sus actividades y operaciones ilegales, como:

  • Violencia física que tiene un impacto negativo de suma consideración para la sociedad.
  • El uso de la intimidación para forzar a personas para que manifiesten cierta conducta o realicen determinada acción por miedo a cualquier represalia en su contra.
  • Extorsión para obtener dinero o recursos con motivo de la violencia o intimidación ejercida.
  • Corrupción al sobornar a funcionarios públicos para que cooperen o mantengan impunes tales hechos ilícitos.
  • Participación de una minoría a través de su complicidad causada por miedo a sufrir represalias.

2. Las consecuencias ocasionadas a las víctimas no son sólo económicas, también son físicas y psicológicas, e incluso, colectivas. Es decir, que impactan de tal forma a una parte de la sociedad que debilitan o mitigan su calidad de vida y sus derechos fundamentales dentro de su comunidad.

Los delitos de defraudación fiscal y la equiparable no reúnen los denominadores comunes antes mencionados; es decir, las personas que los cometen no requieren implementar todas esas medidas represivas para su consecución, además de que sus consecuencias jamás serán físicas, psicológicas ni colectivas, tal y como sí sucede con los crímenes señalados en el artículo 2de la LFDO.

Por consiguiente, no hay proporción alguna, tanto material como legal, para equiparar a los delitos de defraudación fiscal y la equiparable con el terrorismo, el secuestro, el tráfico de órganos, la trata de personas y demás hechos contenidos en el artículo 2 del LFDO, pues estos últimos requieren de la utilización de la violencia, de la intimidación, de la extorsión, de la corrupción y de la participación de una minoría, además de que sus consecuencias son devastadoras, pues no se limitan a los aspectos económicos, sino también físicos, psicológicos y colectivos.

CONCLUSIONES

Podría concluirse que son insuficientes y carentes de técnica jurídica las razones por las cuales se aprobó el dictamen con la finalidad de equiparar a los delitos de defraudación fiscal y la equiparable como delincuencia organizada, siempre que el monto de lo defraudado exceda de la cantidad de siete millones 804 mil 230 pesos.

Las personas que cometan crímenes de defraudación fiscal y la equiparable no requieren llevar a cabo medidas represivas, además de que sus consecuencias no son físicas, psicológicas ni colectivas. Si bien estos crímenes provocan beneficios indebidos a quienes los cometen, sus consecuencias son económicas al radicar en un perjuicio para el fisco federal, pero jamás pondrán en peligro el estado de seguridad, paz y orden al no ser una amenaza para la seguridad nacional del país.

Por lo anterior, es criticable esta equiparación, pues no existe una proporcionalidad con los crímenes contenidos en el artículo 2 de la LFDO, pues estos últimos son graves por los denominadores comunes que se requieren para su comisión, los cuales, en mi opinión, no se actualizan en la comisión de los delitos de defraudación fiscal y la equiparable.

Lic. Ricardo Martín González
Vocero de la comisión de Desarrollo Fiscal del Colegio
Socio de Martín, Isla & Pickering Abogados
ricardo.martin@mipabogados.com 

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