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La Conciencia Ética y Responsabilidad Social

La Conciencia Ética y Responsabilidad Social
enero 31
15:13 2014

C.P.C. Vicente Robleda Velázquez

Vicepresidente de la Comisión de Ética y Responsabilidad Profesional del Colegio

Director de Robleda, Tello y Asociados, S. C.

cpcvicenterobleda@hotmail.com

 

La Conciencia Ética y Responsabilidad Social deben ser materias que debemos incorporar a la educación en todos los niveles, si realmente queremos que una comunidad progrese en cualquier ámbito de la vida.

Es indudable que en la actualidad se han ampliado las oportunidades de trasmitir opiniones y estudios en los medios de comunicación con que cuentan muchas profesiones, es justo reconocer y admirar el esfuerzo que nuestro Colegio de Contadores, asumiendo su responsabilidad vanguardista al permitir esta apertura al progreso de información a través de los medios electrónicos, como es el caso de Veritas Online, misma que se encuentra a disposición del público en general, ha iniciado un cambio histórico al poder tocar temas no sólo de nuestra profesión, sino ha extendido y atendido el reclamo y llamado para cubrir otros necesarios y complementarios para el sano desarrollo de las actividades personales que se deben tomar en cuenta en la responsabilidad integral de todo profesional.

El tema a compartir en esta ocasión está encaminado a intentar valorar y comprender el proceder de cualquier profesión universal dentro del compromiso a que nos debemos con la responsabilidad social prudente y sustentable, que se encuentra en la conciencia existencial del ser humano y su origen natural de coexistir en paz y armonía con base en conductas respetuosas, dentro del desarrollo de sus actos intrapersonales o introspección, de sus relaciones emotivas en su hábitat, de sus retribuciones por su servicios productivos en un ambiente de trabajo digno, de su proceder de justicia en su crecimiento personal consciente, de sus actividades de preservación ecológicas y sus consideraciones a los derechos humanos y el acatamiento a diversas leyes y normas.

Estas y mucho más obligaciones forman el conjunto de elementos provisorios  y de estudio que debemos analizar para poder forjar los juicios razonados para construir y contribuir en el desarrollo de la profesión.

En el buen sentido, el uso del poder jerárquico, como el uso de los recursos naturales, nos permite obtener los satisfactores para subsistir y progresar en el aprovechamiento del bienestar social. Sin embargo, resulta preciso mencionar que en ocasiones la realidad nos afecta, al punto de la extinción de elementos naturales, por la falta de una verdadera consciencia ética y responsabilidad social que nos negamos aceptar en el constante deterioro del ecosistema y de la propia humanidad.

En este sentido, lamentablemente, otro aspecto sobresaliente son los valores y principios universales que vienen transformándose cíclicamente a través de la historia al poder adaptarlos de acuerdo a las circunstancias, medios, normas, reglas y leyes que nos conviene interpretar para estimar, dar forma y deducir lo que debemos asumir como algo correcto, bueno, justo y decente, que incluso ante los ojos de la autoridad resulta renuente o incluyente dentro de un medio ambiente contingente, prueba ello que distintos jueces pueden encontrar el mismo caso con distinto fallo.

Es claro que el aspecto educacional debe atender los ámbitos del conocimiento en las distintas disciplinas de forma congruente y atención a los programas, así como a las disposiciones normativas y legales.

Actualmente, me encuentro asesorando una obra pedagógica llamada CIEN “Código Integral de Estudios Normativos”, lo que invariablemente me ha llevado a conocer más sobre las necesidades impostergables de la educación básica en México, lo concluyente es encontrar ese distanciamiento de injusticia y la falta de la debida atención a los profesores y alumnos.

Podemos ver millones de letras que se usan para que quien sustente el puesto o pueda hacer, ignorar, posponer o dilapidar recursos con sendos pretextos apoyados en eventos circunstanciales, y me pregunto: ¿Cuándo hablará el espíritu de nuestra raza?, porque escondemos o dudamos de nuestros legados históricos, porque crecemos con temores infundados, inseguridades mal entendidas, muchos analistas coinciden que es por falta de educación, educación y educación.

Las diversas autoridades quizá podrán seguir aumentando, cambiando, adaptando, retomando y reformando todas las leyes y normas que consideren viables, para mejorar sus capacidades y objetivos de las mismas dirigidas a un beneficio social, no podemos negar que en términos generales, dentro de la realidad, buscan encaminar mejores resultados en el comportamiento responsable de quienes debemos cumplir solidariamente y atender con algunas de las miles de disposiciones legales en que podemos incurrir en aspectos globales, nacionales o locales.

Lo irónico es que si sumamos los errores de una vida o un siglo de legislaciones a nivel mundial, no podemos ocultar la realidad y el peso del avance científico ante abusos, que nos guste o no, es muestra de la evidencia de contrariedades que vivimos casi en cualquier campo del proceso de nuestra existencia, independientemente de la filosofía que se cuente de acuerdo al nivel de cultura o educación profesional o de negocios, que se va lidiando con el paso del tiempo y amenazas de distintas índoles que pueden afectar los intereses materiales o la propia integridad física, por la falta de oportunidades de educación integral más adecuada.

La Consciencia Ética y Responsabilidad Social deben ser materias que debemos incorporar a la educación en todos los niveles, si realmente queremos que una comunidad progrese en cualquier ámbito de la vida, que tenga honorabilidad y sustentabilidad por el valor de la permanencia y dignificación humana.

Estimado lector, si usted me lo permite, le invito hacer un ligero examen de consciencia sin tratar de ofender o herir susceptibilidades y pregúntese lo siguiente:

 

¿Cuántas cosas hago por el prójimo, sin esperar nada a cambio?

¿Cuánto tiempo hace que realicé una adecuada auto reflexión intrapersonal?

 ¿Cuándo fue la última vez que modifique mi plan de vida?

 ¿Cuento con un marco conceptual de valores y jerarquía de los mismos?

 ¿Cuántas veces he defendido el valor de la verdad con prudencia y tolerancia?

A parte de trabajar y amar ¿qué cosas trascendentes buenas hago en la vida?

 ¿Qué tanta atención le doy a las personas que me interesan?

¿Qué tan cierto estoy de mi apariencia, imagen, cuidado e higiene personal?

 ¿Soy atento de las relaciones, formas y modos de saludar con amabilidad?

 

Las preguntas no tienen ninguna intención, más que tratar de contribuir a recordar la importancia de los valores en consciencia con uno mismo y hacia los demás, sin embargo ya no tenemos tiempo de atender los cimientos morales del crecimiento, total ya no se ven y damos por hecho que tendrán la capacidad para soportar todo lo que se levante encima de ellos, y lamentablemente ante un pequeño sismo se tambalea nuestra edificación de lo que hemos construido en la vida de quienes somos, aunque en ocasiones no lo queremos ver.

Nos convencemos de una serie de sandeces y demostraciones de falta de cultura, que si bien todos podemos incurrir en algunas, hay quienes lo hacen costumbre y hábito de tolerar injusticias y distanciamiento a la honorabilidad, conocidas en el actuar de personalidades públicas, que si no hay nadie que tenga el valor de corregir o recomendar esas observaciones pertinentes, seguirán educando la miseria de ausencia de consciencia de quienes no la tenemos y de quienes no la queremos tener por convenir a los intereses creados.

Vale la pena recordar algunos valores que como seres humanos deberíamos atender para el progreso de la consciencia universal: Los morales (integridad de ser), éticos (honorabilidad del deber), familiares (atención y manutención), cívicos (nacionales y civiles), espirituales (meditación y autoestima), deontológicas o profesionales (deber de calidad de servicio), de negocios (productividad y subsistencia), políticos (respeto y democracia), patrimoniales (previsión y protección), personales (compromisos y gustos) intrapersonales (reflexión y consciencia), físicos (ejercitación y alimentación), musicales (aportaciones multidireccionales), sociales (solidaridad y equidad genero), solo por mencionar o ejemplificar simbólicamente situaciones fundamentales que no siempre ejercemos con claridad.

Con la cruda realidad que nos pueda embargar ante la negación del error o culpabilidad de injusticia en cualquiera de los ámbitos en que nos desarrollemos, vamos descubriendo que la crítica y el señalamiento que hacemos de los demás muchas de las veces es un bumerán con el resultado inminente del espejo oscuro que no queremos ver.

Es el reflejo de las propias carencias que nuestro ego se reúsa a aceptar en la arrogancia de una supuesta superioridad y escases personal por la falta de meditación, que en ocasiones afectan el deber ser de la honradez e integridad, necesarias para dar paso a una consciencia ética y responsabilidad social de manera profesional; no sólo de la carrera emanada de sus estudios y especializaciones, sino de integrar en cada una de ellas los diferentes principios universales que deben considerarse en el crecimiento personal consciente por el respeto de admiración a la integridad y grandeza de la vida misma y la propia naturaleza.

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2 Comments

  1. Miguel Angel Castillo
    Miguel Angel Castillo febrero 07, 12:09

    Como personas y profesionistas debemos de reflexionar acerca de la importancia de la Responsabilidad Social observando las 3 P´s que la conforman Profit utilidades People personas y Planet el medio ambiente, me parece muy importante la apertura de estos espacios para su difusión

    Felicidades al autor C.P.C. Vicente Robleda!!

    Miguel Ángel Castillo Alarcón Doctorando en Innovación y RS
    Universidad Anáhuac México Norte

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