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La absurda percepción del Contador

La absurda percepción del Contador
febrero 01
08:00 2016

Los Contadores ya estamos acostumbrados a los clásicos comentarios que nos estigmatizan como personas cuadradas, grises, aburridas, poco creativas, con excesivas cargas de trabajo, carentes de reconocimientos y con muy pocas compensaciones.

Se nos encasilla en una categoría de profesionistas que difícilmente logrará escalar a posiciones directivas y que en el futuro podrá ser sustituida por una computadora.

En lo personal, me permito afirmar que este estereotipo está completamente equivocado y no corresponde a la realidad. Pero, ¿por qué si actualmente nuestras actividades están muy alejadas de ser lo que fueron aún se nos sigue etiquetando como “tenedores de libros” y a pesar de todos los esfuerzos del gremio contable no logramos cambiar esta equivocada y absurda imagen de “cuadrados”?

¿Por qué si hoy nuestras actividades están alejadas de lo que fueron aún se nos etiqueta como “tenedores de libros”?”

Friedman y Lyne, en The beancounter stereotype: towards a general model of stereotype generation, tratan de explicarlo con un modelo lógico de cuatro etapas en las que se van construyendo  estereotipos y sus etiquetas:

  • Primera: Podría decirse que la imagen del Contador originalmente era la de alguien metódico, enfocado en la producción de números. Es de suponer que esa situación reflejaba una característica fácilmente discernible de nuestra actividad contable, así como la interacción con otros grupos y nuestra forma de ser, la cual debió haber sido observada y expresada por personas en contacto directo con nuestra profesión.
  • Segunda: Las características de los Contadores son distinguidas con etiquetas particulares, que son reconocidas por la gente sin tener contacto directo con nosotros y solo de “boca en boca”. La imagen y sus etiquetas se transmiten principalmente a través de los medios de comunicación locales como revistas especializadas o empresariales, en esta etapa la imagen se limita a grupos con conexiones personales con Contadores, pero las etiquetas van adquiriendo nuevos matices, pues empiezan a ser utilizadas por más y diversas personas que observan los aspectos de la posición y de nuestras tareas y que se relacionan con nosotros de diferentes maneras.
  • Tercera: En esta etapa los términos son utilizados en medios menos especializados, el estereotipo se enfoca en un menor número de etiquetas, posiblemente en una sola, pero al mismo tiempo, esta adquiere diversos matices.
  • Cuarta: Después de que el término ha penetrado en las formas más amplias de los medios de comunicación, se diluye de tal forma que para aquellos que no tienen sentimientos fuertes con el grupo objetivo, el término o etiqueta se convierte en un sinónimo del grupo.

Si esta es la situación para nuestra profesión, la primera pregunta sería ¿qué podemos hacer para cambiar la impresión que se tiene de los Contadores?

Resulta imprescindible trabajar para reconstruir el estereotipo y las etiquetas que tenemos, y ¿cómo podemos hacerlo?, debemos empezar por cambiar la percepción de aquellos que tienen contacto directo con nosotros (Primera etapa), para después asociar connotaciones diferentes al término Contador y de boca en boca (Segunda etapa), se deberá transmitir en medios de comunicación y a personas cercanas que interactúan con el grupo. Posteriormente (Tercera etapa), se deberán sustituir de manera paulatina las etiquetas anteriores por las actuales y de esta manera (Cuarta etapa), estos nuevos términos penetrarán en formas más amplias de comunicación, logrando así un cambio de percepción en el público en general.

¿Tarea difícil? yo diría tarea grupal, los Contadores debemos y podemos trabajar en pro de un cambio de nuestra imagen, demostrando, a quienes nos rodean y a aquellas con las que trabajamos, que lejos de ser “cuadrados y aburridos”, nuestras decisiones requieren un pensamiento crítico y un juicio profesional que son resultado de una serie de competencias, valores, aptitudes y actitudes de la más alta calidad.

Eso sí, si se va a comer con un Contador, recomendaría que él calcule la cuenta, y no por el estereotipo de “que sabe contar”, sino porque además de que lo hará muy bien, se podrá tener la tranquilidad de que se está con una persona ética y confiable.

Mtra. Sylvia Meljem Enríquez de Rivera
Directora del Centro de Vinculación e Investigación Contable en el ITAM
smeljem@itam.mx

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1 Comment

  1. Jesus Cariel
    Jesus Cariel febrero 22, 08:52

    Hola muy buena tu perspectiva te contribuyo y respondo desde mi optica sobre este tema en el siguiente video que publicque esta semana en Facebook, espero lo veas y me aportes tu feedback, Saludos!
    https://www.facebook.com/549523960/videos/vb.549523960/10153665771343961/?type=3

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