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IVA en alimentos preparados: ¿Nuevo gravamen?

IVA en alimentos preparados: ¿Nuevo gravamen?
septiembre 01
2015

Después de la publicación de esta regla se generó inconformidad en los consumidores e incertidumbre en los contribuyentes sobre su debida aplicación.

El 2 de julio fue publicada en el Diario Oficial de la Federación la Tercera Resolución de Modificaciones a la Resolución Miscelánea Fiscal para 2015, destacando la adición de la regla 4.3.6. que incorpora una lista de productos (incluyendo, entre otros, sándwiches, burritos, hot dogs y sopas instantáneas) que deben ser considerados, para efectos de la Ley del Impuesto al Valor Agregado (LIVA), como alimentos preparados para su consumo en el lugar o establecimiento en que se enajenen, afectos al pago del Impuesto al Valor Agregado (IVA) a la tasa del 16 por ciento.

Por medio de dicha regla se establece que se consideran como alimentos preparados para su consumo en el lugar o establecimiento en que se enajenen, los que resultan de la combinación de aquellos productos que, por sí solos y por su destino ordinario, pueden ser consumidos sin necesidad de someterse a otro proceso de elaboración adicional, cuando queden a disposición del adquirente los instrumentos o utensilios necesarios para su cocción o calentamiento, o bien, no se tenga los instrumentos o utensilios porque el producto no requiera de calentamiento o cocción.

Lo anterior es aplicable a la enajenación de dichos productos en las tiendas denominadas “de conveniencia” o “de cercanía”, “minisúper”, tiendas de autoservicios y en general cualquier establecimiento en los que se enajenen dichos productos al público en general y que se encuentren en los refrigeradores o en el área de comida rápida, según se trate, regulación que entró en vigor el 1 de julio de 2015.

Al respecto se ha comentado y cuestionado en diversos medios si la incorporación de dicha regla implica la imposición de un nuevo gravamen en materia del IVA, a la enajenación en los establecimientos mencionados de los alimentos que aparecen en dicha regla, generando inconformidad en los consumidores e incertidumbre para los contribuyentes, respecto de su fundamentación y su debida aplicación.

Por lo anterior, es conveniente analizar el marco regulatorio.

El artículo primero de la LIVA establece que están obligadas al pago del IVA las personas físicas y morales que, entre otras actividades, enajenen bienes en territorio nacional. Dicho artículo establece que el impuesto se calculará aplicando a los valores de los actos o actividades gravadas por la ley, la tasa de 16%, estableciéndose que deberá ser trasladado de forma expresa y por separado a las personas que adquieran los bienes.

La fracción I, inciso b) del artículo 2-A de la LIVA establece que el IVA se calculará aplicando la tasa de 0% a la enajenación de productos destinados a la alimentación, señalando ciertos casos de excepción en los cuales no procede la tasa de 0%, sino la de 16 por ciento.

Por su parte, el último párrafo de la fracción I del citado artículo 2-A señala de manera expresa que se aplicará la tasa de 16% a la enajenación de los alimentos preparados para su consumo en el lugar o establecimiento en que se enajenen, incluso cuando no cuenten con instalaciones para ser consumidos en los mismos, cuando sean para llevar o para entrega a domicilio.

De lo anterior se desprende que para efectos de la LIVA, la enajenación de alimentos se gravará a la tasa de 16% cuando dichos alimentos sean preparados en el lugar o establecimiento en que se enajenen. Lo anterior, en virtud de que se estaría incorporando valor agregado a su enajenación (la preparación de los alimentos), valor agregado que dicha ley pretende gravar.

El artículo 10-A del Reglamento de la LIVA señala que para efectos del último párrafo de la fracción I del citado artículo 2-A, se entiende que no son alimentos preparados para su consumo en el lugar o establecimiento en que se enajenen, los siguientes: i) alimentos envasados al vacío o congelados; ii) los que requieran ser sometidos a un proceso de cocción o fritura para su consumo, por parte del adquiriente, con posterioridad a su adquisición; iii) preparaciones compuestas de carne o despojos (en términos generales, embutidos); iv) tortillas de maíz o de trigo, y v) productos de panificación.

Dicho artículo señala que no será aplicable lo anterior, cuando la enajenación de estos alimentos se realice en restaurantes, fondas, cafeterías y demás establecimientos similares.

No obstante el último párrafo de la fracción I del citado artículo 2-A de la LIVA ha dado lugar a diversas demandas de amparo de los contribuyentes, provocando la emisión de criterios jurisprudenciales por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), los cuales, al constituir jurisprudencia, resultan de aplicación obligatoria para los tribunales y las autoridades fiscales de nuestro país.

Se aplicará la tasa de 16% a la enajenación de los alimentos preparados para su consumo en el lugar donde se enajenen.”

La Primera Sala de la SCJN estableció mediante la tesis jurisprudencial 1ª./J. 42/2004, que “de la interpretación contextual, sistemática y teleológica” del último párrafo de la fracción I del citado artículo 2-A de la LIVA, se advierte que la tasa de 16% “se aplica a todos aquellos alimentos preparados para el consumo, sin importar el lugar en donde sean preparados (aunque esto es contrario al texto legal; comentario de los autores) o consumidos, pues basta el mero acto de enajenación y que se trate de alimentos preparados para el consumo”.

La sala concluye que la tasa del IVA “no se determina en función del lugar en donde se preparen los alimentos, sino que los que se enajenen estén preparados o sin preparar, en virtud de que el lugar en donde sean preparados no es un elemento objetivo que incida en el hecho generador del impuesto, sino que el hecho imponible se concreta en verificar si se actualiza la enajenación y, para determinar la tasa aplicable, se distinga si son alimentos preparados o sin preparar”.

Con el objetivo de evitar confusiones, las autoridades fiscales consideraron pertinente precisar mediante la adición de la regla 4.3.6., que los productos que se encuentren en los refrigeradores o en el área de comida rápida, enajenados en las tiendas denominadas “de conveniencia” o “de cercanía”, “minisúper”, tiendas de autoservicios y cualquier otro establecimiento, califican como alimentos preparados gravados a la tasa de 16% del IVA.

Dicha regla se emitió para dar certeza jurídica a los contribuyentes respecto de la correcta aplicación e interpretación de las disposiciones fiscales contenidas en la LIVA en materia de alimentos preparados, considerando los criterios emitidos por la SCJN, por lo que no se trata de un nuevo impuesto o gravamen a los productos enajenados en tiendas de conveniencia, cercanía o minisúper.

Lic. Raúl N. Ybarra Ysunza y L.C.P. Aline Espinosa de los Monteros
Socios de Chevez, Ruiz, Zamarripa
rybarra@chevez.com.mx

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