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Impacto del ambiente anticorrupción en las empresas

Impacto del ambiente anticorrupción en las empresas
septiembre 01
2019

Existe una lucha permanente entre intereses económicos y valores éticos. Sin embargo, también hay más conciencia en gobiernos, empresas y otras instituciones para reconocer los beneficios de un entorno de negocios basado en la integridad corporativa.

El mundo atraviesa una etapa de modificaciones importantes. Bajo el ambiente actual, existen factores clave en el combate a la corrupción que se han identificado como agentes de cambio que afectan la forma de hacer negocios. Estos elementos no están limitados al ámbito mexicano, sino que forman parte de tendencias globales que podrían percibirse como temas externos, pero que, en realidad, sí impactan en las transformaciones y en las acciones que tienen que ver con el combate a la deshonestidad en México.

REGULACIONES ANTICORRUPCIÓN INTERNACIONALES

La tendencia global en la que un mayor número de países se suman a la emisión de leyes específicas anticorrupción es uno de los elementos más valiosos, pues reconocen que esta acción clave beneficia a la economía y la calidad de bienes y servicios; además, favorece un entorno de libre competencia, entre otras ventajas.

El país más activo en la materia ha sido Estados Unidos de América (EUA); sin embargo, a través de los años, otras potencias han fortalecido su marco legal, tal es el caso de Reino Unido, Francia y Canadá. En Latinoamérica, la tendencia es clara, con países como Brasil, Argentina, Perú y Colombia, que han promulgado marcos legales específicos. México no es la excepción. Si bien es cierto que ha avanzado en el tema, sobre todo mediante la promulgación del Sistema Nacional Anticorrupción (SNA) y sus leyes secundarias, aún se podrán atestiguar casos emblemáticos que pueden ser sancionados. Lo anterior, aunado a mayor colaboración entre gobiernos, indica que las regulaciones, investigaciones, sanciones y demás acciones en favor de la honradez irán en aumento.

REQUERIMIENTOS DE LAS CORPORACIONES A SUS SOCIOS DE NEGOCIOS

Un factor sustancial es el papel que juegan, desde hace años, las corporaciones globales líderes en sus sectores al marcar una diferencia notable en la forma de hacer negocios. Bajo esta nueva atmósfera, dichas organizaciones exigen cada vez más a sus socios de negocios, actuales o potenciales, requisitos, como contar con altos estándares éticos, de integridad y transparencia. También dan más peso a la reputación y al prestigio de sus contrapartes al continuar o establecer relaciones de negocio. Su motivación no sólo es mitigar riesgos por estar sujetas a regulaciones más estrictas, sino cuidar su posición e imagen como factor estratégico de competitividad y sustentabilidad.

Como ejemplo de lo anterior, cada vez es más común encontrar casos donde corporaciones globales consideran el factor de integridad corporativa como parte de su caso de negocios para establecer relaciones comerciales con terceros (empresa conjunta o joint venture, fusiones y adquisiciones, alianzas, consorcios, contratos de distribución, etc.), sobre todo en industrias altamente reguladas y de mayor riesgo, como las del sector salud o energético.

Debido a los beneficios derivados de evaluar la integridad corporativa de los socios de negocios actuales o potenciales, es más que razonable concluir que esta tendencia no sólo seguirá en aumento, sino que se volverá más estricta, esto se debe a que ayuda a mitigar riesgos regulatorios, protege la marca, prestigio e imagen de las empresas ante sus consumidores, comunidad de negocios, gobiernos y sociedad en general y, de forma considerable, ayuda a lograr cadenas de suministro más confiables y de mayor calidad, que actúan como filtro para seleccionar a los socios de negocios que operan bajo altos estándares éticos y de integridad corporativa.

REQUISITOS MÁS ESTRICTOS EN EL T-MEC

Otro factor que cobrará gran relevancia en el combate a la deshonestidad es el Tratado entre México, EUA y Canadá (T-MEC). A diferencia del anterior Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), el nuevo incluye un apartado dedicado a anticorrupción (Capítulo 27), donde aborda, entre otras disposiciones, el compromiso de los países para penalizar actos corruptos entre privados y gobierno, así como la importancia de fomentar que las compañías, al considerar su estructura y tamaño, adopten programas de desempeño con base en mejores prácticas.

Las empresas de EUA y Canadá, cuentan con la experiencia de años en el diseño, implementación y operación de programas de cumplimiento anticorrupción efectivos por desenvolverse en economías más desarrolladas; incluso, existen más lineamientos oficiales al respecto. Sin embargo, una gran parte de las empresas mexicanas tiene aún un largo camino por recorrer para contar con programas efectivos. Bajo el nuevo T-MEC, aquellas empresas nacionales que logren avances destacados en el tema de integridad corporativa contarán con una mayor ventaja competitiva al continuar o establecer relaciones de negocios con sus pares de otros países.

VALOR DE LOS PROGRAMAS DE CUMPLIMIENTO

En el ámbito actual, es crucial que la alta administración de las empresas defina en forma precisa el valor que desean obtener al implementar un programa de cumplimiento anticorrupción. 

En general, una empresa puede adoptar uno de estos planes con el único propósito de utilizarlo, si es necesario, como medio de defensa para efectos legales, cuyos requerimientos en México se incluyen en la Política de Integridad que establece la Ley General de Responsabilidades Administrativas (LGRA). Sin embargo, tras los factores antes descritos, existe un segmento de empresas que han decidido adoptar un programa de desempeño con base en mejores prácticas internacionales que considere también los requerimientos legales mexicanos.

Este enfoque, de ser bien adoptado, proporciona las ventajas mencionadas, lo que representa una superioridad competitiva.

CONCLUSIONES

Dadas las ventajas económicas y sociales, entre otras, la lucha por la honradez aumenta a nivel global mediante la formulación de regulaciones y requerimientos más estrictos, y México no es la excepción. Los factores clave que impulsan el combate a la corrupción en México cambian la forma de hacer negocio de las empresas. Por lo tanto, entre las nuevas normas se encuentran tener una organización con altos estándares éticos y de integridad corporativa que pueda proporcionar mayor confianza a todos sus socios de negocio, gobiernos y, en general, a la comunidad. El camino más efectivo es contar con programas de cumplimiento basados en mejores prácticas que consideren el marco legal aplicable en el país.

Cuando se diseña un programa de cumplimiento, es fundamental considerar que no existe un enfoque general aplicable a todas las empresas, sino que los mismos deben ser adaptados a las circunstancias propias y al contexto operativo de cada una, lo que se logra mediante una evaluación de riesgos con base en mejores prácticas, la cual, entre otros beneficios, da la visibilidad necesaria a la empresa para dimensionar los esfuerzos que necesita el programa, así como para planear los recursos a invertir de la mejor forma posible; es decir, es un medio de gran valor para determinar el costo-beneficio de las acciones a realizar. Sin duda alguna, el entorno anticorrupción ha generado mayores riesgos y retos, pero también nuevas oportunidades únicas para que las empresas se distingan entre la comunidad de negocios y logren ventajas mediante la adopción proactiva de una cultura de integridad corporativa.

Alfredo Hernández
Socio de Servicios Forenses de PwC
alfredo.hernandez@pwc.com

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