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Globalización e integración monetaria, la nueva dinámica financiera.

Globalización e integración monetaria, la nueva dinámica financiera.
marzo 01
07:24 2018

Después de la crisis financiera mundial en 2008 y las medidas comerciales que se contagiaron  a nivel internacional, actualmente hay un sistema más estable: los bancos tienen fondos de reserva  y una mayor liquidez, y la IED y los flujos de capital, mayor participación.

La globalización de los mercados financieros se ha expandido durante las últimas décadas; se dio a partir de la desregulación financiera, la libertad de movimientos de capitales, así como los avances tecnológicos relativos a la conexión entre mercados, pero las condiciones económicas adversas que prevalecieron durante muchos años después de la crisis financiera mundial en 2008, propiciaron una reacción contra la globalización.

Surgió reacción en contra del libre comercio, tanto de la población en general como de algunos gobiernos. La Organización Mundial del Comercio (OMC) señaló que entre octubre de 2015 y mayo de 2016, las economías del G-20 introdujeron nuevas medidas comerciales proteccionistas, por ejemplo, Estados Unidos de América (EUA) se retiró del acuerdo comercial de la Asociación Transpacífico y está renegociando el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Otro aspecto desfavorable de la globalización es la interconexión entre los mercados financieros en el mundo porque propiciaron un contagio de la crisis financiera, que se inició en 2007 en EUA y que desencadenó una reducción de liquidez en el mercado de crédito global, lo que impactó a varias economías del mundo y dejó en evidencia la vulnerabilidad del sistema financiero mundial, así como de su marco regulatorio.

DESARROLLO

Antes de la crisis de 2008, los flujos internacionales de capital aumentaron a medida que los bancos extranjeros se prestaban entre ellos y se expandían en el mundo, los inversionistas institucionales diversificaron sus carteras internacionales y las empresas mantenían sus operaciones globales.

A medida que los países con superávit comercial exportaron el exceso de ahorro al exterior, a países con déficits, los desequilibrios netos de las cuentas financieras y de la cuenta de capital aumentaron también; sin embargo, esta dinámica ahora se ha modificado en sentido contrario; es decir, los flujos anuales de Inversión Extranjera Directa (IED), compras de bonos, acciones, préstamos y otras inversiones, han disminuido drásticamente, teniendo niveles menores de los flujos mundiales de capital como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) a principios del año 2000.

 

Antes de la crisis de 2008, los flujos internacionales de capital aumentaron a medida que los bancos extranjeros se prestaban entre ellos y se expandían”.

 

Desde que comenzó la crisis financiera mundial en 2007, los flujos de capital en el mundo han caído en 65% en términos absolutos y en cuatro veces en relación con el PIB mundial. La mitad de esa disminución proviene de una fuerte contracción  de los préstamos internacionales, pero si bien ahora han disminuido, se cree que podrían estabilizarse en un futuro muy cercano.

Los bancos de la Zona Euro se encuentran en el epicentro de este retroceso en los préstamos internacionales, con 45% menos, desde 2007. Ahora casi la mitad de sus préstamos interbancarios se dan de manera interna, en la Eurozona. En el caso de Suiza, Reino Unido y algunos bancos estadounidenses también han mostrado un descenso en el número de operaciones en el extranjero.

Con la disminución de las operaciones de los bancos internacionales se han presentado los siguientes efectos en el mundo:

  • Una nueva estimación del riesgo país por parte de los bancos para recuperar la salud financiera después de las grandes pérdidas sufridas durante la crisis.
  • El reconocimiento de que las empresas extranjeras eran menos rentables que las nacionales, tratando de proteger el comercio interno.
  • Políticas nacionales que promueven los préstamos internos han creado incentivos para enfocarse en las actividades internas en lugar de préstamos extranjeros.
  • Nuevas regulaciones sobre capital y la liquidez que desalientan las operaciones en el extranjero. Cumplir las normas de capital y liquidez del conjunto integral de reformas para fortalecer la regulación, supervisión y gestión de riesgos del sector bancario, Basilea III, muchos bancos optaron por vender activos y reducir el tamaño de sus balances.
  • Otras economías (China, Canadá, y Japón) se están expandiendo en el extranjero, en espera de que sus nuevos negocios en el extranjero sean rentables.
  • Los bancos centrales han jugado un papel importante en los mercados bancarios y de capitales porque se han convertido en actores principales en los mercados financieros, no por elección, sino por necesidad; han tenido que intervenir para garantizar la liquidez suficiente para evitar un colapso del sistema financiero.

Lo que es un hecho es que la globalización financiera no ha concluido. La inversión extranjera relativa al PIB ha cambiado un poco desde 2007, pero ahora más países están participando. El nuevo ranking de conectividad financiera del Foro Económico Mundial muestra que las economías más desarrolladas y los centros financieros internacionales son los más integrados en el sistema global, pero China y otros países en desarrollo están cada vez más conectados.

Esta nueva etapa de la globalización financiera promete una mayor estabilidad en las economías. Con una IED menos volátil y los flujos de capital con una participación mucho mayor que antes de la crisis financiera, los desequilibrios de las cuentas corrientes, financieras y de capital se han reducido desde 2.5% del PIB mundial en 2007 hasta 1.7% en 2016. Los países en desarrollo se han convertido en receptores de capital global nuevo, pero los riesgos potenciales continúan, por ejemplo los flujos de capital –particularmente los préstamos externos– siguen siendo muy volátiles. Más de 60% de los países que tuvieron una gran disminución, en los préstamos extranjeros cada año, han presentado una volatilidad en los tipos de cambio.

Además de que los bancos necesitan aprovechar el desarrollo digital y responder a la competencia de las empresas de tecnología financiera para adaptar sus modelos de negocio a las nuevas regulaciones, mejorar la gestión de riesgos, y revisar las estrategias globales, los reguladores necesitarán continuar supervisando los riesgos y encontrar nuevas herramientas para hacer frente a la volatilidad.

CONCLUSIONES

Está surgiendo un sistema financiero global más estable, pero aún existen varios riesgos que se deben considerar, de acuerdo con McKinsey Global Institute en The new dynamics of financial globalization:

  • La inversión extranjera directa y los flujos de capital ahora tienen una participación mucho mayor que antes de la crisis con 36% antes de 2007 y de 69% en 2016.
  • Los desequilibrios financieros y de las cuentas de capital mundiales se han reducido de 2.5% del PIB mundial en 2007 a 1.7% en 2016; esto reduce el riesgo potencial de crear una crisis financiera global.
  • Con la disminución del gran déficit estadounidense y el superávit chino, los países en desarrollo se han convertido en receptores netos de flujos de capital extranjero.
  • Los bancos de todo el mundo tienen reservas de capital y una mayor liquidez para compensar pérdidas futuras, la mayoría de estas instituciones globales tiene una mejor gestión de los diferentes riesgos financieros.

 

L.A. L.C. y M.F. Laura Becerra Rodríguez
Integrante de la Comisión de Finanzas y Sistema Financiero
belandab@gmail.com

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