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Finanzas personales ¿qué es la libertad financiera?

Finanzas personales ¿qué es la libertad financiera?
febrero 01
07:10 2018

Sí es alcanzable, pero debemos darle el tiempo y la dedicación requeridos para primero tener control de nuestras finanzas y después saber que vamos en buen camino para no preocuparnos y disfrutar de la vida.

El desarrollo que todos los seres humanos tenemos comprende necesidades básicas (alimentación, vestido, calzado) y complementarias (ética, diversión, ahorro, inversión). Dentro de esas necesidades, un punto importante corresponde a las finanzas personales.

La administración del patrimonio no es fácil y conlleva diversas situaciones que nos pueden llevar a tener éxito o bien perderlo todo, si no se tienen los cuidados debidos; serán nuestros conocimientos y habilidades los que nos ayuden en uno u otro camino (a veces la suerte también juega).

Cuando logramos conformar un patrimonio que por sí mismo nos genere ingresos para satisfacer nuestras necesidades es cuando logramos la libertad financiera, pero este escenario ¿es alcanzable?, ¿cómo llegamos a ella?, ¿qué significado tiene?

DESARROLLO

En primer lugar, debemos analizar los ingresos que usualmente recibimos, los cuales podemos clasificar en dos grandes grupos.

[1] Ingresos activos. Son aquellos que ganamos derivados del tiempo que le dedicamos a una actividad. En otras palabras, se obtienen por el tiempo y esfuerzo que dedicamos al trabajo. Ejemplos de este tipo de ingresos son:

Sueldos y salarios. Nos contratamos para realizar determinadas actividades y estamos subordinados a un jefe que nos dirige. Generalmente se tiene la obligación de asistir a un centro de trabajo, cumplir un horario y llevar a cabo las actividades para las cuales fuimos contratados.

Honorarios. También lo podríamos llamar autoempleo, donde los ingresos se obtienen por asesorías específicas o especializadas que los clientes requieren. Eliminamos la subordinación al jefe, horario y centro de trabajo, pero el tiempo sigue siendo el factor para conseguir los ingresos.

[2] Ingresos pasivos. Corresponde a los ingresos que una persona obtiene y cuya característica principal es que ya no invertimos nuestro tiempo –al menos directamente– para lograrlos. Algunos ejemplos:

Arrendamiento. Obviamente se debió haber trabajado previamente (bien sea por nosotros mismos o nuestros antecesores) para lograr el capital suficiente en la adquisición del inmueble. Cuando se ha logrado y se renta dicho inmueble, los ingresos que este genera ya no requieren de 100% de nuestro tiempo para la consecución de los mismos.

Regalías. Aquí tenemos dos ejemplos clásicos: escribir un libro y las franquicias. En el caso del libro, el autor primeramente debe dedicar un tiempo suficiente para escribir el libro, pero una vez que sale a la venta, generará regalías a favor del autor por cada venta. En el caso de las franquicias (hay muchos casos de éxito en el mundo de los negocios) es desarrollar procesos y políticas en un modelo que permita tener un negocio exitoso. Por supuesto hay que invertir un tiempo considerable en el desarrollo y prueba de los procesos que garanticen su funcionabilidad, pero al lograrlo, los ingresos se generarán casi de forma automática.

Los ingresos pasivos son los que al final del día nos pueden dar la libertad financiera, cuando lleguen a tener un nivel suficiente para cubrir nuestras necesidades básicas.

TRANSFORMADO EL INGRESO

Es perfectamente lógico y viable que los ingresos activos puedan convertirse en ingresos pasivos, por ejemplo, un profesionista que ha decidido independizarse y poner su propio negocio; seguramente al principio caerá en la figura del autoempleo y tendrá que dedicar mucho de su tiempo para conseguir sus ingresos, pero en la medida que vaya creciendo y cuente con más colaboradores, puede llegar el momento en que las labores sean desarrolladas por su equipo de trabajo y él solamente supervise las actividades.

En segundo lugar los gastos que tenemos deben ser parte del análisis, y el hecho de que se obtengan ingresos en demasía no debe ser motivo para gastar de forma irracional. Debemos considerar lo siguiente en los gastos:

Necesarios. Son aquellos que realmente se necesitan y se deben incurrir en ellos para mantener el nivel de vida de un individuo (renta, hipoteca, colegiaturas, seguros).

Extraordinarios. Surgen con motivo de alguna situación de emergencia, como podría ser una enfermedad, un accidente. Contar con una póliza de gastos médicos ayuda en este tema (también ayuda en el aspecto de que sería un gasto necesario y no extraordinario), pero hay que invertir en la prima del seguro.

Innecesarios. Aquellos gastos que se tienen para satisfacciones de ego o estatus social y, por tanto, hay que buscar reducirlos (auto de lujo, viajes). Obviamente esto es muy circunstancial, dependiendo mucho de la persona y su entorno. Este tipo de gasto requiere de un examen minucioso y a conciencia. Realmente debe uno ser muy honesto para determinar qué gastos, para nosotros, son innecesarios.

Tomando en consideración lo comentado, podemos decir que libertad financiera es cuando el ser humano logra vivir sin tener la preocupación del dinero. Para llegar a este estado, adicionalmente a lo comentado, hay que considerar lo siguiente:

Actitud. La que debemos tener ante la vida siempre debe ser armoniosa, positiva; en el trabajo que estamos desarrollando, independientemente de lo que sea, hay que realizarlo con amor, gusto y esmero. La satisfacción de obtener esos ingresos será incalculable.

El dinero no lo es todo. Aun en el caso en que se logre tener altos ingresos de los denominados pasivos; es decir, que se tenga mucho tiempo disponible, no se debe quedar uno sin realizar actividades. Estar activo es parte de la salud mental de todo ser humano.

Estoy convencido de que el proceso de realizar ingresos va más de la mano con la actitud que con el trabajo en sí. En una conferencia, Carlos Kasuga, fundador de Yakult, comentaba sobre los cuatro bienes que los seres humanos debemos realizar si queremos ser exitosos.

Bien ser. Tenemos que ser buenas personas, disciplinados, honestos y puntuales.

Bien hacer. Todo aquello que hagamos, debemos hacerlo bien.

Bien estar. La buena actitud que debemos tener ante la vida.

Bien tener. Consecuencia lógica, si llevamos a cabo los tres puntos anteriores. Como se puede ver, estos puntos van de la mano con todo lo que hemos comentado. Es el camino no solo a la libertad financiera, sino a nuestra libertad como seres humanos. Vivir la vida.

CONCLUSIONES

La libertad financiera es alcanzable y debemos darle, como en todos los aspectos de la vida, el tiempo y la dedicación requeridos.

Debemos tener el control de nuestras finanzas y saber cuánto se obtiene, cuánto y en qué se gasta, cuánto se ahorra e invierte. El buen control de nuestras finanzas será la guía para ver si vamos por buen camino.

El significado de lograr la libertad financiera no solo es económico. Es espiritual también, pues nos da la tranquilidad suficiente para analizar y reflexionar sobre lo que sucede en nuestro entorno. Nos brinda la enorme posibilidad de ayudar al prójimo.

Se vuelve un círculo virtuoso donde podemos generar bienestar para nuestros allegados, generar fuentes de empleo, ofrecer bienes y servicios que satisfagan las necesidades de los consumidores, aportar para el crecimiento del país y el crecimiento propio.

C.P. y P.C.F. Ramón Miranda Lagunas
Comisión de Finanzas y Sistema Financiero
ramon@mirandalagunas.com

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