Veritas Online

Auditoría

Evaluación: talento humano, el aprovechamiento como factor crítico del desempeño

Evaluación: talento humano, el aprovechamiento como factor crítico del desempeño
marzo 01
2019

Para que exista una evaluación al desempeño del talento debe cumplirse con los criterios conocidos como las “Tres E”: Economía, Eficiencia y Eficacia, de acuerdo con la Organización Internacional de Entidades Fiscalizadoras Superiores.

Crece la posibilidad de reestructuraciones organizacionales en estos tiempos que, a partir de un replanteamiento de los planes y proyectos, impactan frecuentemente en una reconfiguración de la plantilla de personal. Si bien este riesgo se presenta en entidades de cualquier giro, en términos del inconsciente colectivo pareciera natural que nuestros pensamientos se dirijan a las instituciones del sector público.

Ante este contexto, se abordarán de forma propositiva algunos conceptos relativos a la auditoría al desempeño y cómo las evaluaciones y sus indicadores en relación con la administración del talento o gestión de los recursos humanos pueden favorecer el verdadero aprovechamiento de las capacidades del personal y, ulteriormente, del adecuado ejercicio del gasto público.Conforme con la Academia Mexicana de Auditoría al Desempeño (AMDAD), una auditoría al desempeño es la evaluación de la actuación de una entidad a la luz de factores de desempeño que se consideran críticos para cumplir con su misión, en los términos de la visión que para ella se haya adoptado.

En este escenario, la visión de la AMDAD denota concordancia con los tres criterios que retoma la Organización Internacional de Entidades Fiscalizadoras Superiores (INTOSAI, por sus siglas en inglés) y que tradicionalmente se han utilizado para evaluar el desempeño, específicamente a la Economía, la Eficiencia y la Eficacia, conocidas como las “Tres E”.En el ámbito gubernamental, las de-pendencias están dotadas, tanto de un marco normativo que define sus atribuciones como de recursos, entre ellos, los humanos, que deben utilizar con esos tres criterios para cumplir su misión.

Desde una visión integral y complementaria, existe la obligación de los servidores públicos de contribuir con su actividad al cumplimiento de las metas de las entidades, y en correspondencia, la administración, representada por sus titulares, debe asumir la responsabilidad de optimizar el aprovechamiento de sus recursos humanos obteniendo el mayor beneficio posible de sus capacidades y habilidades mediante una integración en los programas y consecución de metas.

Los altos funcionarios cuentan con un margen de maniobra discrecional en la administración de los recursos, que en cuestiones coyunturales tienen el riesgo de generar ineficiencias si no se ha sistematizado información que devele las potencialidades de la plantilla de personaly les deje asignar a la mejor persona para la función.

Los servidores están obligados a contribuir con sus actividades al cumplimiento de metas de las entidades.”

El factor más importante de una institución o dependencia son las personas que la integran y que les permitirán dar cumplimiento a su misión. Si se enfoca en el desempeño de las entidades en función al aprovechamiento del talento humano, pueden generarse indicadores para evaluar cada una de las “Tres E”. La gestión del talento humano es fundamental para mejorar el desempeño del servicio público, en otras palabras, aprovecharlo debe considerarse un factor crítico de desempeño. Se retoma lo que la propia AMDAD plantea dentro de la Guía de evaluación de los recursos humanos.

Sin embargo, tanto en las entidades como en las percepciones de la sociedad, es común que se desvalorice a los servidores y se dude de su capacidad y compromiso institucional.

Pareciera que, recordando a Douglas McGregor (1960), economista estadounidense, una referencia clásica obligada en el pensamiento administrativo, en las creencias generales respecto del actuar de la burocracia, domina la Teoría X, aquella que implicaba la necesidad de implementar un modelo de liderazgo estricto, de cumplimiento de cuotas y estricta supervisión ya que, por naturaleza, los humanos tenemos una aversión al trabajo y que, en este escenario, el premio en forma de retribución económica es el factor que nos mueve a trabajar.

En contraposición, se encuentra la Teoría Y, que acepta que el trabajo y la integración a una entidad y la contribución al logro de los objetivos también es un motor de la actuación de las personas, de forma que es posible encontrar la realización personal en el mismo. 

Entre las posibilidades que brinda transitar entre ambas visiones extremas, existe sin duda la oportunidad de abrir espacio a la contribución personal de cada funcionario y capitalizar su conocimiento y experiencia en favor de la sociedad que, en forma de recursos públicos, ha invertido en su desarrollo y capacitación.

El estigma social que ensombrece con frecuencia la imagen de los servidores públicos puede enfrentarse virtuosamente siempre que, como el propio Douglas McGregor lo dijo: “la administración (en este caso la dirección de las dependencias y entidades públicas) abandone los supuestos limitantes, como los de la Teoría X, y otorgue la oportunidad de que, a partir de una visión más participativa, se recupere la experiencia y conocimientos en favor del cumplimiento de una misión.

Las metas personales de cada servidor público pueden encontrar puntos de coincidencia con las institucionales y, si se detectan y promueven, el grado de satisfacción en el trabajo se favorecerían y repercutiría en el sentido de pertenencia y compromiso. Para dimensionar los recursos comprometidos en el personal, en los presupuestos públicos, el gasto corriente en servicios personales es, generalmente, el más importante en términos monetarios. No aprovechar el talento es una ineficiencia a la que debería darse seguimiento.

Debe evaluarse el grado en que se incorpora a la organización al personal más capacitado,se le desarrolla, se le reconoce y remunera adecuadamente y se le promueve en su bienestar general, a través de la existencia, adecuación y cumplimiento de políticas y procedimientos (AMDAD, 2013).”

Con base en calificaciones internacionales, se concluye que existe la posibilidad de mejorar en el ejercicio del gasto. De hecho, en el reporte de competitividad mundial correspondiente al Foro Económico Mundial 2018, México obtuvo una calificación de 2.2, donde siete representaba “extrema eficiencia” respecto del ejercicio del gasto, por lo que se ubicó en una desafortunada posición 121 de 136 países, y con una tendencia a la baja respecto de la medición anterior.

Es justo en este punto que la construcción de indicadores de desempeño y el seguimiento de los resultados se constituyen en instrumentos fundamentales para prevenir o combatir las mermas de los beneficios que debería tener la sociedad del destino de los fondos públicos.

Para la AMDAD, la evaluación se determina mediante la comparación del desempeño real de la entidad versus sus objetivos y metas emanados de la misión y visión de la propia entidad. Cuando se evalúan personas, debemos tener en cuenta que, por naturaleza, la medición numérica no debería ser el único factor a considerar.

En tal ámbito, debe prevalecer un enfoque que trascienda la generación de cifras improductivas y se centre en la trasformación en las categorías que estén acordes con la misión de la entidad. Se sugiere identificar los factores de desempeño fundamentales e indicadores de la función de aprovechamiento del talento humano. Algunas categorías en las que se recomienda dividir tales indicadores son factores que contribuyen al éxito organizacional, los que reconocen la vinculación interpersonal en trabajo, los que contribuyen al logro de los objetivos, metas y programas institucionales.

La oportunidad se devela, el sector público tiene, por una parte, la posibilidad de involucrar efectivamente al personal en el alcance de sus objetivos; los servidores públicos deben comunicar sus ideas, participar y encontrar puntos de contacto entre los planes de desarrollo personal y los planes institucionales y, por último, pero no menos importante, la sociedad puede ser potencialmente beneficiada con la dinámica virtuosa de aprovechamiento del talento humano en la administración pública.

Mtra. María de Lourdes Domínguez Morán
Vicepresidente de Planeación y Prospectiva Academia Mexicana de Auditoría al Desempeño e Integrante del Consejo Editorial de la Revista Veritas del Colegio
mmoran@unam.mx

Facebook Comments

Related Articles

Búsqueda

Twitter

Gracias a la aprobación de la Ley Fintech, las entidades financieras podrán desarrollar innovaciones tecnológicas en un ambiente seguro. Un artículo de Alejandro Mendez Rueda

Conforme con lo estipulado en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México el 15 de enero de 2019, se dan a conocer a los contribuyentes los lineamientos sobre el cumplimiento de sus obligaciones fiscales. Un artículo de Ma. de Lourdes Nabor Cadena.

Si las autoridades pretenden regular el e-commerce, es importante que tengan presente los principios tributarios, para que se permita gravar los pagos en el país de fuente mediante una retención. Un artículo de Lic. Miguel Ángel Alonso Corbiere.

Mediante la utilización de herramientas tecnológicas, la SHCP y el SAT México buscan incrementar la recaudación de los contribuyentes. Un artículo de Mtro. José Luis Zamora Morales.

Load More...
A %d blogueros les gusta esto: