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Evaluación, efectividad en servicios de cirugía de mínima invasión

Evaluación, efectividad en servicios de cirugía de mínima invasión
octubre 01
07:00 2018

Para reducir la estancia de pacientes en recuperación y atender a más personas con afecciones cardíacas con el mínimo daño, en menor
tiempo y con mejores expectativas, se necesita agilizar procesos.

Los servidores públicos, en su carácter de administradores de los recursos públicos, asumen el privilegio de orientar el patrimonio a bienes y servicios en beneficio de la sociedad y responsabilidad inherente, en las decisiones tomadas, particularmente en asegurar la entrega de los apoyos federales, su correcta aplicación, registro del gasto, informe y confirmación del objetivo y meta cumplidos, previstos en el plan, programa y por supuesto en el presupuesto. Las decisiones y criterios asumidos, conviene sustentarlas, principalmente en los atributos de las personas, en cuanto a estudios, experiencias, prácticas y ejemplos de vida profesional vinculados con la naturaleza de las instituciones a las que sirven, características imprescindibles, en primer lugar, para tener razonable expectativa de éxito y, en segundo lugar, conocer el efecto o impacto de las decisiones, en la mejora de la comunidad; es pertinente recordar que la creación de los entes públicos tienen en esencia, la misión de crear mejores condiciones de vida.

Conforme a la práctica profesional llevada a cabo en el Área de Auditoría Interna (AAI), en diversos Órganos Internos de Control (OIC) y de acuerdo con los lineamientos establecidos por la Secretaría de la Función Pública (SFP), que incorpora los principios de la actual Academia Mexicana de Auditoría al Desempeño (AMDAD), para la realización de auditorías al desempeño; se tiene el caso de las experiencias adquiridas en instituciones de seguridad social en su división de prestaciones médicas.

En la práctica se comprobó, satisfactoriamente, el entendimiento, actitud, registro e información, de facultativos en medicina, en este caso, en la rama de cardiología. El encuentro con aquellos servidores públicos, demostraron su alta responsabilidad en el ejercicio de cirugía mayor de mínima invasión en cardiología; es decir, la auditoría formal en casos, de extremo cuidado, por la vida que va en juego.

DESARROLLO

Del análisis elemental de los costos y gastos incurridos en clínicas familiares; hospitales regionales, e incluso, en hospitales de alta especialización, surge de inmediato el costo significativo en la clínica denominada cirugía de mínima invasión en la división de cardiología, tema que por el monto del recurso aplicado, lleva en sí, llamar la atención del auditor, que acompañado de la obligada duda, malicia, sospecha, sustentada principalmente por su experiencia, bajo el criterio socorrido de que la cantidad y antigüedad llevan de esencia irregularidades; el tema en cuestión se convierte en una automática auditoría financiera o, mejor dicho, de cumplimiento financiero. De acuerdo con los criterios mencionados, seguidos fielmente por el auditor, los gastos incurridos en cirugía se convierten en tener como procedimiento la inspección rigurosa del comprobante, en su requisito fiscal, cálculo y separación del IVA, asegurar el devengo del gasto, y su correcta aplicación presupuestal conforme al clasificador del gasto y por supuesto la impecable aplicación y registro en cuentas de resultados y su afectación del flujo financiero, labores interesantes, pero insustanciales en relación con el objetivo del gasto.

En la instrumentación del plan y programa de auditoría se determina el propósito de la revisión, los procedimientos de auditoría, el marco legal aplicable, la disponibilidad y autorización presupuestal, la confianza en los controles administrativos y todas aquellas disposiciones internas del ente de aplicación inmediata, que se dice, regulan, ordenan, contienen, controlan y manejan el ejercicio del gasto y la rendición de cuentas. Instrumentos jurídicos y administrativos, que sin duda y de acuerdo con la experiencia, deberían llevar de mayor a menor grado, lograr las metas institucionales y asegurar la rendición de cuentas del recurso asignado, y de ello, eliminar las posibles responsabilidades.

El enfoque se ha convertido en un campo socorrido en esto de la auditoría gubernamental, que de paso se ha comprobado que cada vez se presentan evidencias suficientes y competentes para deslindar responsabilidades y aplicar sanciones, o en el caso de que en efecto se promuevan formalmente sanciones, penalizaciones, castigos y demás aplicaciones, sobran mejores defensas legales, basadas en la mayoría de los asuntos en demostrar la debilidad, imprecisión y generalidad de los mecanismos y procedimientos de trabajo, en el defectuoso diseño de sistemas de registro, información y control; incurrir en funciones, atribuciones y responsabilidades generalizadas y, por supuesto por la ausencia de inducción del individuo al puesto, a carencia sistemática de capacitación en tareas afines a las funciones del trabajador y congruentes con sus cargos; procesos incompletos, sin reconocer los objetivos de las organizaciones, estructuras en puestos y responsabilidades y en la frecuente falta de actualización de procedimientos en dependencias y entidades públicas. Esas características en el servicio público, en algún momento se perdieron.

ARGUMENTACIÓN

En la instrumentación del Programa de Auditoría al Desempeño, para comprobar la gestión de la cirugía de mínima invasión en la división de cardiología, surgió en el personal auditor la complicación de comprobar el devengo en la recepción de bienes y en la prestación del servicio, proporcionados por laboratorios y proveedores de alta especialización; esto es, aun cuando el auditor en general, y más los gubernamentales, cuentan con la malicia y duda de entrarle al pago y al comprobante, se dificulta examinar la eficacia de la intervención del médico, de la enfermera, del plantel de químicos, de la eficacia y eficiencia de quirófanos, de facultativos expertos en la cirugía de mínima invasión para sanar el corazón del paciente, caray, ¿por dónde?, ¿con quién?, ¿con cuál documentación?, ¿con cuáles registros, reportes, consumos, espacios, tiempos, comprobantes, datos?, ¿tal vez, con examen de indicadores de gestión?, por supuesto, esa es la llave.

En el análisis del programa de auditoría llevado a cabo con el personal auditor, se da por hecho que se cuenta con los conocimientos financieros, contables, fiscales, administrativos, e incluso, de seguridad en la información y documentación, pero ¿el examen de la actividad clínica?, ¿cómo juzgar que el costo es justificativo por el solo hecho de tener la factura de los bienes y servicios reportados por laboratorios y proveedores?

El equipo auditor reconoció la necesidad de apoyarse con un médico y, en algún momento, con enfermera para analizar con su experiencia el programa de entrega de insumos de laboratorios, estadísticas, reportes de control de camas, de estado de pacientes, presencia de especialistas, rol del plantel de enfermeras, jefas de sala, espacios de salas de recuperación, quirófanos disponibles y equipados, inventarios de medicamentos e instrumentales, salubridad aplicada, lista de espera de pacientes elegibles, registros de consulta externa, datos de recurrencias de los pacientes en urgencias, el vestuario del personal del nosocomio, e incluso, la habilidad, paciencia, educación y tratamiento de trabajadoras sociales y personal de orientación de usuarios que, dicho sea de paso, los parientes llegan aún más estresados.

El auditor se percata por la simple observación del proceso de la gran capacidad humana del personal médico y de enfermería de piso. El asunto es que en la administración pública, en materia de prestación de servicios de salud y otros, conforme a datos recabados en auditoría captados de sus controles internos, cada día se incrementa la cantidad de pacientes de edad media y mayores que demandan gran cantidad de cirugías de alto impacto, que por medio del diseño de cirugías de mínima invasión, reducen la mortalidad y morbilidad, y en contraste, aumentan la esperanza de vida de pacientes en condiciones delicadas de salud, situación por demás extraordinaria, aun cuando traiga consigo el aumento de costos derivados, principalmente de la compra de paquetes de prótesis, químicos, instrumentales y estancias en quirófanos y en la prestación de servicios indirectos como es la intervención profesional de especialistas. Los incrementos en el costo, salvo mejor opinión, podrían representar inversiones en la salud del capital humano, previendo contar con estudio de mercado racional, sobre los componentes de la cirugía, costos de prótesis e insumos de laboratorios, que acompañados con estadísticas de registro de paciente atendido, podrían dotar de información confiable de la productividad de la infraestructura en general del nosocomio.

CONCLUSIONES

El reporte de auditoría al desempeño en el tema de Cirugías de mínima invasión en la división de cardiología se orientó a fortalecer las características y especificaciones de los bienes y servicios del anexo técnico de la división de cardiología en su carácter de área requirente; realizar estudios por conceptos y precios unitarios de mercado ofrecidos por laboratorios, los cuales en su visión de negocio, podrían ofrecer servicios en paquetes de prótesis idóneas, acordes a la estadística y resultados en la atención y condiciones de pacientes; se propuso impulsar la administración de inventarios de insumos, instrumentos y cuadro de químicos asociados con la cirugía y recuperación de pacientes, sugerencias confrontadas con especialistas para asegurar la materialización de las acciones.

En materia de deficiencias, se resalta la imprecisión del universo de pacientes susceptibles de la cirugía; la determinación poco clara de la cantidad de pacientes potencialmente atendibles; la definición de pacientes realmente atendidos y sobre todo, la determinación de pacientes sanados con efectiva esperanza de vida; este análisis podría incomodar, ya que se tiene elementos para señalar como producto del rigor del auditor, que si bien es cierto se logran pacientes sanos, también son muy pocos en relación con el universo y pacientes potenciales; en algún caso, el resultado debe inferir en revisar la política pública en la materia y la reorientación del apoyo presupuestal.

La mejora de procesos y la focalización real de lo que se puede sanar, podrían implicar reducir la estancia de pacientes en camas de recuperación y, por supuesto, en generar mayor cantidad de pacientes atendidos con afectaciones cardiacas de alto impacto, con mínimo daño en su persona, en menor tiempo, con mejores expectativas de recuperación, con parientes controlados y satisfechos y el abatimiento frontal del universo por atender. El reto es sin duda apostarle a revisar y determinar un tablero de control, que contenga mejoras en indicadores de factores de vida; indicadores de abatimiento o control de morbilidad: enfermedad y muerte; indicadores en efectividad de quirófanos; indicadores en la intervención de apoyo de enfermería, e incursionar en la medición de costos o inversiones en servicios y su relación directa en cuanto al beneficio que proporcionan las alianzas con proveedores, previendo, incluso, premios e incentivos, y la administración efectiva, apoyan los fines.

Mtro. y C.P. Edgar Arturo García Pérez
Vocal Consejero de la Academia Mexicana de Auditoría al Desempeño
edgar.garciap@economia.gob.mx

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