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Evaluación del consejo de administración, en lo próspero y en lo adverso

Evaluación del consejo de administración, en lo próspero y en lo adverso
junio 01
2020

Si no se monitorea su desempeño, con aciertos, errores y oportunidades por aprovechar, se pierde el aprendizaje y el rumbo que deberían mantener sus integrantes.

Vale más medir y remedir, que cortar y arrepentir. 

Refrán popular

Los niveles altos no están exentos de evaluaciones. Su posición, lo sabemos, no los libera de responsabilidades o de riesgos, así como tampoco de la rendición de cuentas.

El proceso de institucionalización de un empresa familiar y pyme no es el más sencillo, si debemos ser sinceros. Para muchos fundadores y directivos se convierte en una tarea que se extiende durante años y, según la experiencia, no siempre logran a la primera. Sin embargo, gracias a ella se da estructura a la organización, se miden objetivos, las responsabilidades son repartidas y las decisiones se toman de mejor manera gracias al equipo directivo. Y una parte importantísima de este equipo es el consejo de administración, por lo que conformarlo no debe tomarse a la ligera.

1.er Paso: ¿qué tan importante es?

Puede verse como el custodio estratégico de la empresa, pues el peso de sus tareas puede medirse desde lo intangible hasta lo económico, pues el que crea los valores de una empresa y es el que decide si tomar o dejar pasar algún riesgo. Teniendo esto en mente, la elección de sus integrantes se convierte en un aspecto fundamental para el futuro del negocio: además de tomar en cuenta la experiencia que tienen en su ramo, los integrantes deben demostrar que tienen capacidad de análisis, que comparten las metas que la cabeza de la empresa y que hay oportunidad de trabajar en equipo para el bienestar de todos los involucrados, no sólo a nivel personal.

Aun así, existe un aspecto que se escapa de la lista de actividades: la evaluación del consejo de administración.

2.º Paso: evaluación es también prevención

Es verdad que cuando las cosas están bien, a nadie se le ocurre preguntar por qué. Por eso, cuando salen mal, no hay tiempo de encontrar el origen del fuego porque lo importante es apagar el incendio. Esta analogía quiere decir que seguir el desempeño del consejo de administración a través de
una evaluación continua tiene más ventajas que puntos en contra. Por ejemplo, tener conocimiento sobre la efectividad de sus miembros. Dueños
o fundadores pueden saber si están obteniendo lo que esperan. Y sus integrantes sabrán si su trabajo rinde los frutos esperados.

Por supuesto, su mayor ventaja es encontrar puntos débiles antes de que sea tarde. ¿Eso del fuego que comenté antes? Pienso en otros dos ejemplos. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) es el organismo que se encarga de regular, entre otras muchas tareas, los lineamientos esenciales para que las empresas evalúen sus consejos. Se fundó en 1960, pero México se integró a ella treinta años después y de todas formas esta evaluación es una costumbre ajena en nuestro país. Lo que me lleva al segundo ejemplo.

En 2008 la Comercial Mexicana, uno de los market-to-market más importantes del país, estuvo a punto de caer en quiebra, debido a una
mala estrategia: el tesorero y el director de Administración y Finanzas apostaron al peso sobre el dólar, realizando transacciones de derivados, sin
consultar con el director general ni al consejo de administración. Aunque la empresa pudo salvarse por la rápida actuación ante el desastre, no se salvó de esa bomba en la que tuvo que enfrentar problemas derivados de esa falta de transparencia, como demandas mercantiles, venta de activos y compromisos de pago de deuda.

Es por eso que insisto: ¿por qué esperar a que todo esté mal para evaluar al consejo de administración?

3.er Paso: evaluación, en lo próspero y en lo adverso

Los niveles altos no están exentos de evaluaciones. Su posición, lo sabemos, no los libera de responsabilidades o de riesgos, así como tampoco de la rendición de cuentas. Y por parte del consejo de administración se esperan ciertas características que lo conviertan en un aparato clave y valioso para la empresa que lo cobija: imparcialidad, ética, honestidad, resultados medibles. En mi experiencia, he notado que lo más complicado es el cuarto aspecto, pues ya que en México no existe un manual hecho que se aplique a todos (la OCDE creó un tronco común, del que cualquier empresa puede tomar los aspectos que mejor se adapten a su operación, aunque todavía no es parte de nuestra cultura integrarlo a la organización del negocio), es complicado encontrar lo que se debe evaluar.

Me gusta retomar algunos aspectos que el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) ha compartido para que se incluya en una adecuada evaluación:

  • La creación de valor por medio de una estrategia.
  • El liderazgo de los consejeros para generar oportunidades de negocio.
  • La productividad del Consejo y sus comités.
  • Independencia de sus opiniones y decisiones.
  • Una adecuada comunicación hacia el interior.
  • La capacitación de sus integrantes.
  • Los resultados alcanzados.

Ejercer estas valoraciones de manera periódica arrojará muchos datos valiosos, ya sea para lo negativo como para lo positivo, así que es importante decidir cada cuándo realizarlas, de modo que permitan crear comparaciones y críticas constructivas que ayuden a entender qué se hizo bien, por qué, qué beneficios arrojaron y qué debe planearse para que se repita en un futuro. Lo mismo con lo que no se considere un logro, pues
aunque no haya recompensa económica, el aprendizaje no se desperdicia.

La creación del consejo de administración es uno de los grandes pasos para que una empresa, sin importar su tamaño, se afiance y asegure un poco más su permanencia. Su evaluación es, entonces,
la manera en que se monitorean los puntos buenos y las oportunidades perdidas, que permiten corregir el curso si es necesario, o aumentar las buenas prácticas que ayudan al crecimiento de la compañía y sus colaboradores. Posponerlo más tiempo es sólo una puerta hacia el desastre. Cerrémosla bien con llave segura.

Una vez que el consejo de administración está establecido viene lo más importante: su continua vigilancia.

C.P.C. y P.C.CO. Mauricio Brizuela Arce
Presidente del consejo de Administración y socio director de Salles Sainz Grant Thornton
Twitter: @SallesSainz
mauricio.brizuela@mx.gt.com


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