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Evaluación, auditoría al desempeño desde las partes interesadas

Evaluación, auditoría al desempeño desde las partes interesadas
noviembre 01
08:00 2018

La mejora y evaluación continua garantizan la efectividad de las organizaciones. Se necesita aprovechar los nuevos conocimientos para enriquecer el contenido de las auditorías.

Desde el punto de vista empresarial, el modelo económico clásico se ha enfocado en la generación de riqueza para sus accionistas, sin considerar los intereses de la colectividad, por lo que históricamente se ha dado una lucha en la que los trabajadores han presionado a las organizaciones por los abusos de los que han sido objeto, demandando mejores remuneraciones, condiciones de trabajo y prestaciones en salud y vivienda. En épocas más recientes, se incluyó como interesados al gobierno, clientes, proveedores y comunidades donde estaban las empresas y otros actores.

Las presiones de los diversos grupos de interés hacia las organizaciones propiciaron acciones como las siguientes:

  • Establecimiento de leyes para proteger relaciones laborales, salud, vivienda y medio ambiente.
  • Creación de organismos para representar a diversos grupos de la sociedad como sindicatos y organizaciones no gubernamentales que luchan por los intereses de sus agremiados, cuidado del medio ambiente y el bienestar de la comunidad en general.

La teoría de las partes interesadas (stakeholders) se fijó con Edward Freeman desde 1983 y a partir de ese entonces han proliferado los estudios al respecto, planteándose como formas de análisis el grado de poder, la legitimidad y la urgencia e influencia directa e indirecta. De manera simultánea, la auditoría al desempeño fue evolucionando desde la evaluación basada en las tres “e” (economía, eficiencia y eficacia), hasta el logro de su misión a través de la visión, de acuerdo con la más reciente definición expuesta por la Academia Mexicana de Auditoría al Desempeño.

DESARROLLO

Dado que el objetivo de la auditoría al desempeño es evaluar el grado de efectividad en que el ente auditado logra la supervivencia y el desarrollo mediante la satisfacción de las necesidades y expectativas de las partes interesadas, resulta fundamental tomar en cuenta esta perspectiva para proponer medidas que incidan en el logro de los objetivos. Para tal fin, es recomendable utilizar las herramientas metodológicas que se han desarrollado para efectuar los diversos tipos de evaluaciones. Aquí cuatro propuestas.

La primera es la del Modelo de Marco Lógico, obligatoria en el sector público y en el Sistema de Evaluación al Desempeño (SED). Incorpora el análisis de las partes interesadas en su metodología, pero requiere precisar sus características en la matriz de indicadores. La segunda herramienta es el Modelo CANVAS, propuesto por Alexander Osterwalder e Ives Pigneur. Aunque define como partes interesadas clave a proveedores, competidores y posibles socios, esta idea también es aplicable a clientes, personal o propietarios con quienes se establecen alianzas en beneficio de ambas partes. La tercera herramienta es el Análisis de Campos de Fuerza (Force Field Analysis), elaborado por el psicólogo alemán Kurt Lewin y utilizada para evaluar la toma de decisiones. Considera las fuerzas (personas o grupos) que apoyan o se oponen a la implementación de un programa o proyecto para establecer estrategias y acciones que permitan facilitar o superar dificultades en su desarrollo. Finalmente, también puede observarse esta perspectiva en el análisis FODA, donde se presentan las fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas del entorno. Puede desagregarse de esta forma:

  • Entorno interno de la organización.
  • Entorno específico, que comprende todas las partes con quien se tenga relación y que puedan afectar o ser afectadas, es decir, las partes interesadas.
  • Entorno general, sea de carácter político, económico, tecnológico, ambiental, social o cultural.

Al evaluar los entornos interno y específico que pueden afectar a la organización positiva o negativamente, conviene recomendar que se enfrenten mediante alianzas con derechos y obligaciones para ambas partes con la intención de optimizar el aprovechamiento de recursos y cumplir con los fines. Un nuevo enfoque que retoma la perspectiva de las partes interesadas y que no debe dejarse de lado al realizar la evaluación del desempeño organizacional es el de la sustentabilidad en sus tres dimensiones: económica, ambiental y social, la cual cada día cobra más importancia, aunque aún se encuentra en proceso.

ARGUMENTACIÓN

La teoría de las partes interesadas ha repercutido en el sector público, reflejándose en temas como regulación ambiental, transparencia y rendición de cuentas, y participación ciudadana y contraloría social. Además de las diversas disposiciones oficiales del gobierno, han aparecido organismos no gubernamentales, asociaciones de colonos y otros grupos involucrados en temas de ecología, salud, vivienda y trabajo, que también ejercen presión sobre las distintas empresas.

Asimismo, por presiones de grupos sociales, han surgido instituciones internacionales y nacionales que promueven mejores prácticas a nivel mundial, como la adopción de estándares internacionales en temas de calidad, seguridad, administración de riesgos y cuidado del medio ambiente (como los de la Organización Internacional de Normalización o ISO, por sus siglas en inglés). También se encuentra el establecimiento de normas que obligan a organizaciones públicas y privadas a atender los requerimientos de las partes interesadas, entre ellas las Normas Oficiales Mexicanas (NOM).

CONCLUSIONES

La auditoría al desempeño obliga a evaluar si el ente auditado cumple con los fines básicos de las organizaciones: supervivencia y desarrollo. Para ello, es indispensable que se atiendan necesidades, requerimientos y expectativas de las partes interesadas, de quienes depende su existencia. Es importante aplicar el enfoque de las partes interesadas en la auditoría al desempeño, considerándolas no solo como clientes, proveedores, propietarios o cualquier otro tipo, sino estableciendo alianzas tipo ganar-ganar para optimizar, de esta manera, la eficacia, eficiencia y economía de la organización. De no atenderse cabalmente lo anterior, el auditor deberá promover, a través de sus recomendaciones, los compromisos que se conviertan en acciones y agreguen valor a su auditoría como establecen las definiciones de auditoría y auditoría al desempeño.

La práctica de la evaluación de la efectividad de las organizaciones es un tema relevante de actualidad a la luz de la teoría de las partes interesadas, el enfoque de sistemas y el paradigma del desarrollo sustentable, por lo que resulta imprescindible seguir con esfuerzos para aprovechar los nuevos conocimientos de la teoría de la administración y enriquecer el contenido de las auditorías.

C.P., CIA., M.A. y Dr. Fernando Vera Smith
Integrante de la Academia Mexicana de Auditoría al Desempeño, A.C.
fernando_verasmith@yahoo.com

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