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Estrés laboral, nueva normatividad

Estrés laboral, nueva normatividad
agosto 01
2019

Tras años de aparente calma en materia laboral, los ciudadanos han atestiguado importantes cambios en el entorno sindical, procesal laboral y de seguridad social; además, vieron surgir nuevos derechos para los trabajadores, obligaciones para los patrones, reglas, términos, conceptos y atribuciones para las autoridades.

En México, se ha incluido la reglamentación sobre la transparencia sindical, la no discriminación, la prevención de la violencia laboral o sobre los riesgos psicosociales y su impacto en los centros de trabajo. Temas que, hasta hace unos meses, eran exclusivos de economías desarrolladas.

Es un gran avance, pero falta camino por andar. Muchos de estos conceptos representan cambios culturales importantes que no sucederán por arte de magia; es decir, no bastará con la entrada en vigor de las legislaciones, sino que habrá que hacer esfuerzos importantes para que estos cambios se vean materializados, tanto en los grandes corporativos como en las pequeñas empresas.

Entre las nuevas regulaciones, existe una que pasó desapercibida en el radar de los patrones: la Norma Oficial Mexicana (NOM) 035 para la identificación y tratamiento de factores de riesgo psicosocial. En los siguientes párrafos, se explicará qué son los factores de riesgo psicosocial, por qué son relevantes, cuáles son los antecedentes, de qué trata y qué obligaciones genera al patrón.

FACTORES

De acuerdo con la NOM 035, los factores de riesgo psicosocial son los que pueden provocar ansiedad, trastornos del ciclo de sueño, de estrés grave o de adaptación, y que están ligados a la naturaleza de las funciones del puesto de trabajo, el tipo de jornada y la exposición a acontecimientos traumáticos severos o a actos de violencia laboral hacia el trabajador. Se incluyen las condiciones peligrosas e inseguras, las grandes cargas de trabajo, la imposibilidad de influir en la organización y el desarrollo del trabajo cuando el proceso lo permite; las jornadas de trabajo, la rotación de turnos sin periodos de recuperación y descanso; la interferencia en la relación trabajo-familia, el liderazgo negativo y las relaciones negativas o tóxicas.

ANTECEDENTES

El primer antecedente de esta Norma se encuentra en el informe del Comité Mixto que formaron la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Organización Mundial de Salud (OMS) y que fue emitido en 1984, llamado Factores psicosociales en el trabajo: naturaleza, incidencia y prevención. En dicho documento, se establecieron definiciones sobre este fenómeno, su alcance, gravedad y trascendencia para la salud, el desempeño y el bienestar de los trabajadores. Este documento también presentó una serie de recomendaciones para su vigilancia y prevención. Pese a las recomendaciones de los organismos internacionales, sólo algunos países desarrollados iniciaron la incorporación de temas específicos en sus legislaciones sobre riesgos psicosociales y estrés en el trabajo. En América Latina, fue hasta la última década que ciertos países iniciaron la inclusión de estos temas en su normatividad laboral.

En México, el tema tomó forma en el Reglamento Federal de Salud y Seguridad en el Trabajo, publicado en 2014, y con el proyecto NOM 035, publicado en 2016 (NOM 035-STPS 2016), la cual fue difundida en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el 23 octubre de 2018 y entrará en vigor en octubre de este año.

PRINCIPALES OBLIGACIONES

• La norma mencionada obligará a los patrones a identificar, prevenir y evitar los agentes de riesgo que perjudican la salud mental de sus colaboradores. Entre otras, menciona las siguientes obligaciones para los empleadores:
• Difundir entre los trabajadores una política de prevención que contemple los factores de riesgo psicosocial y violencia laboral, así como la promoción de un entorno organizacional favorable.
• Analizar los factores de riesgo psicosocial y evaluar el entorno organizacional. Esta obligación está diferenciada para los centros de trabajo que cuenten entre 16 y 50 trabajadores, y aquellos con más de 50 (entra en vigor en octubre de 2020).
• Establecer controles para prevenir factores de riesgo psicosocial, promover un entorno organizacional favorable y tratar con diligencia la violencia laboral.
• Identificar a los empleados que se vieron afectados debido a acontecimientos traumáticos severos como consecuencia directa de su actividad laboral y remitirlos, para su atención, a la institución de seguridad social o privada, o al médico contratado por el centro de trabajo.
• Realizar exámenes médicos y psicológicos a los empleados expuestos a violencia laboral y a los factores de riesgo psicosocial, cuando existan indicios que denoten alguna afectación a su salud (entra en vigor durante octubre de 2020).
• Proporcionar información a los empleados sobre los siguientes puntos:
o La política de prevención de riesgos psicosociales.
o Los planes de acción para erradicar las prácticas que no están alineadas con el entorno organizacional favorable y disminuir los actos de violencia laboral.
o Las medidas y acciones de prevención y las acciones de control de los factores de riesgo psicosocial.
o Los protocolos para exponer quejas por prácticas opuestas al entorno organizacional favorable y denunciar actos de violencia laboral.
o Los resultados del análisis sobre los factores de riesgo psicosocial en la empresa, así como de la evaluación del entorno organizacional, siempre que se trate de un centro con más de 50 trabajadores.
o Los posibles efectos en la salud de los empleados derivados de la exposición a los factores de riesgo psicosocial.
• Llevar registros de:
o Los resultados del análisis sobre los factores de riesgo en la empresa, así como de la evaluación del entorno organizacional.
o Las medidas de control adoptadas cuando el resultado de la identificación y análisis de los factores de riesgo psicosocial y evaluación del entorno organizacional lo señale.
o Los datos de los empleados que realizaron los exámenes clínicos y que se comprobó que han presenciado o sufrido por causa de actos de violencia laboral, acontecimientos traumáticos severos o factores de riesgo psicosocial (entra en vigor en octubre de 2020).

La NOM 035 también impone obligaciones a los trabajadores, como:

• Conocer las medidas de prevención que contiene la norma, así como las que establezca la empresa para controlar los factores de riesgo psicosocial, fomentar un entorno organizacional favorable y prevenir actos de violencia laboral.
• Evitar acciones contrarias al entorno organizacional favorable y actos de violencia laboral.
• Involucrarse en la identificación de factores de riesgo psicosocial y en la evaluación del entorno organizacional.
• Notificar a la empresa sobre acciones que afecten al entorno organizacional favorable y denunciar actos de violencia laboral, utilizando los mecanismos que establezca la empresa y a través de la comisión de seguridad e higiene, a la que se refiere la NOM 019-STPS 2011.
• Reportar a la empresa si se ha presenciado o sufrido un acontecimiento traumático severo, a través de los servicios preventivos de seguridad y salud en el trabajo o de la comisión de seguridad e higiene, utilizando un documento que contenga la siguiente información:
o Fecha de elaboración del documento.
o Nombre del empleado que elabora el documento.
o Nombre de los empleados involucrados, fecha de ocurrencia y descripción de los acontecimientos.
• Involucrarse en los eventos de información que proporcione la empresa.
• Realizar exámenes médicos y psicológicos que establece la NOM y el resto de normas emitidas por la Secretaría de Salud, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) y, a falta de dichas instituciones, los exámenes que señale la institución de seguridad social o privada, el médico, psicólogo o psiquiatra de la empresa.

La Norma de Referencia (NRF) contiene guías y metodologías que pretenden facilitar a los patrones la adopción de nuevas obligaciones. No obstante, en algunos casos, las guías pueden resultar técnicas y abrumadoras. Es probable que los patrones requieran el apoyo de especialistas en la materia para su implementación.

CONCLUSIONES

Estas obligaciones representan un gran reto y una carga administrativa adicional para las organizaciones. Sin embargo, según diversos estudios, los esfuerzos se verán premiados con la disminución del ausentismo laboral, el aumento en la productividad, el incremento en el compromiso de los empleados y la disminución de la incidencia de enfermedades que estén ligadas al estrés laboral.

L.C. Luis Mauricio Peña Muñoz
Comisión técnica de Capital Humano y Talento del Colegio
Senior Manager, People Advisory Services de EY
Luis.Pena@mx.ey.com

Miguel Ángel ReyesBest
Staff, People Advisory Services de EY
Miguel.A.Reyes.Best@mx.ey.com

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