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Empresas sociales y su nuevo enfoque

Empresas sociales y su nuevo enfoque
agosto 01
2019

El esfuerzo que hacen las organizaciones para cambiar su ambiente laboral y que sus colaboradores estén contentos, se debe a la Cuarta Revolución Industrial, llena de acelerados cambios tecnológicos y sociales. Para mantenerse vigentes en el nuevo modelo, todas las compañías deben redefinir su propósito, misión, procesos y cultura.

Muchas organizaciones hacen un esfuerzo para que sus colaboradores tengan más flexibilidad, como viernes casuales, días de trabajo en casa o home office, horarios escalonados, días de convivencia con los niños en la oficina, días personales (adicionales a las vacaciones) y programas de diversidad e inclusión. En paralelo, persiguen iniciativas de transformación digital que consisten en la implementación de nuevas tecnologías en diferentes áreas y en la adaptación de la fuerza de trabajo a los nuevos procesos, así como el ajuste y actualización de las políticas de cumplimiento regulatorio.

Estos cambios de configuración organizacional no corresponden a una moda, sino que son la respuesta natural a las grandes presiones internas y externas que sufren las corporaciones. El resultado de esta reinvención es lo que ahora llamamos empresa social. Existen factores externos e internos en este esfuerzo; los primeros son los cambios socioeconómicos, el surgimiento de nuevas tecnologías y los ajustes a las políticas públicas, entre otros, mientras que los internos son la satisfacción o descontento de cada colaborador que cruza la puerta de su trabajo todos los días. Entre ambos elementos se encuentra un factor bilateral: ¿empresa y colaborador se sienten o están preparados para enfrentar los nuevos retos dela revolución en curso?

INFLUENCIA DE LA INDUSTRIA 4.0

Se vive la Cuarta Revolución Industrial. La incorporación de tecnologías como Inteligencia Artificial (IA), aprendizaje automatizado o machine learning, la realidad virtual, los macrodatos o big data y las cadenas de bloques o blockchain, incluso en áreas corporativas como finanzas, mercadotecnia o ventas, han causado desafíos que replantean lo que es el trabajo y los procesos susceptibles de automatización.

Como en las tres revoluciones pasadas, este factor de cambio presenta inquietudes entre la fuerza laboral sobre su rol ante un panorama económico, social y político caracterizado por su dinamismo e imprevisibilidad. Estamos frente a un sistema en formación sin precedentes, donde lo esperado es que la automatización de procesos, lejos de desplazar a la fuerza laboral, resulte en el desarrollo de nuevas competencias. A pesar de esta inestabilidad, es notable que también existen nuevas expectativas de trabajo, lo que obliga a las compañías a centrarse en las necesidades de sus colaboradores.

La empresa social se distingue de otros modelos por agregar a sus prioridades la necesidad de respetar y apoyar a sus colaboradores, mejorar su ambiente laboral, escuchar, invertir e involucrarse en las tendencias que dan forma a nuestro entorno; se trata de una empresa preocupada “por ser un buen ciudadano”, distinguido por su voluntad a colaborar. Con estas bases, el estudio Human Capital Trends 2019 contó con la colaboración de más de 10 mil encuestados en 119 países, demostró que ya no alcanza el gran prestigio de las empresas para mantener contentos a los colaboradores, pues los empleados, cada vez más jóvenes y críticos, quieren espacios laborales más humanizados.

CARACTERÍSTICAS QUE LA NUEVA FUERZA LABORAL BUSCA:

• ¡No más autómatas! La organización deberá fijar su atención más allá del reloj checador, deberá preocuparse por el ambiente laboral y los intereses de su red de colaboradores.
• Beneficios más allá del dinero. Que la empresa se preocupe por mejorar la calidad de vida de las personas para tener un impacto social positivo. Un empleado que todos los días tiene tiempo para actividades fuera de su trabajo valorará más a su empleador.
• Igualdad salarial. Los rangos deben ser únicamente dictados por experiencia laboral, competencia y responsabilidad.
• Crecimiento y capacitación constantes. Según el reporte, la razón por la que los empleados renuncian es la incapacidad de crecer y aprender. Reformular programas de capacitación y esquemas de crecimiento es primordial.

Todo esto significa implementar nuevos procesos, rediseñar y promover la cultura organizacional, así como labores distintas que se necesitan para reinventar espacios de trabajo.

BASES DE LA EMPRESA SOCIAL

En este estudio, se definen cinco bases que una empresa social deberá considerar para continuar con su madurez:

• Propósito. La trascendencia del trabajo o dar a los colaboradores una razón, más allá de producir, para levantarse todos los días y generar bienestar en su sociedad.
• Ética y justicia. El buen uso de los datos y la tecnología, lo que se garantiza a través de procesos y mecanismos de supervisión dictados por la responsabilidad.
• Pasión y crecimiento. Que los colaboradores estén motivados por hacer lo que les gusta y que eso los lleve a crecer profesional y personalmente.
• Colaboración y relaciones personales. Fomentar el trabajo en equipo, que el ambiente de trabajo promueva relaciones y conexiones humanas.
• Transparencia y apertura. La empresa responsable procura que la información esté disponible y completa. Analiza sus errores y sus retos para ser mejor.

En el mismo estudio, los encuestados reconocieron que, aunque son conscientes de la importancia de madurar hacia la empresa social, 29% no lo considera una prioridad dentro de sus organizaciones, mientras que 37% se siente rezagado. Si se reflexionara un momento sobre el fuerte cambio propuesto, donde todos los niveles corporativos, desde un becario hasta un director, perseguirán sus metas de productividad desde la trascendencia que tiene su trabajo entre sus pares, superiores, clientes, etc.

No obstante, aunque la directiva de las corporaciones decrete estos cambios organizacionales, lograr que toda la maquinaria lo ponga en práctica costaría más trabajo y llevaría más tiempo del deseado. Son muchos usos y costumbres por cambiar.

¿POR DÓNDE EMPEZAR?

La manera en que se visualiza el accionamiento de esta maquinaria hacia la empresa social plantea tres categorías:

1. El futuro del trabajo. En esta categoría se encontrarían tres ideas clave:
• Incorporar los esquemas de trabajo independiente (freelance) y esporádico (gig economy) a los procesos tradicionales de contratación.
• Explotar las nuevas tecnologías como potenciadoras de súper trabajos.
• Desarrollar el liderazgo dentro de la organización.

2. El futuro de la organización. Desarrolla la idea de ofrecer experiencias humanas a los colaboradores a través de la trascendencia del trabajo, de hacer un replanteamiento del desempeño laboral como un deporte y la necesidad de cambio en los sistemas de recompensa.

3. El futuro de recursos humanos. Plantea a las empresas la creatividad como metodología de desarrollo de nuevos caminos de atracción de talento, formas de aprendizaje para los colaboradores y el diseño de caminos profesionales para cada empleado.

Liderar empresas sociales es mucho más difícil que ser una Empresa Socialmente Responsable (ESR), porque significa redefinir el propósito, la misión, los procesos y la cultura organizacional desde la raíz. Es la capacidad de reconocer que la prosperidad económica depende de la influencia positiva en cada colaborador e integrante de la comunidad.

L.A.E. Jorge Ponga Castro
Socio de Capital Humano Deloitte Consulting Group
Comisión técnica de Capital Humano y Talento del Colegio
jponga@deloittemx.com

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