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Elasticidad ética

Elasticidad ética
febrero 11
2016

La flexibilidad de la autodefinición de los conceptos tiene aceptación sorprendente ante la justificación de criticar lo que se observa en otras personas como algo insano, incorrecto, impropio, indecente o simplemente inmoral ante un acto que a su parecer pueda carecer de justo y verdadero. Lo más sorprendente es observar la ineptitud, incongruencia, impunidad, insensatez o simplemente imprudencia ante la falta de incapacidad de no poder aceptar esos errores, que en algunos de los casos, son propios y evidentes en quien critica y prejuzga con tal de seguir ocupando una posición, autoridad o poder en gran parte de los distintos ámbitos de la vida. La ética no puede tener en su máxima concepción plagios de complacencia o complicidad ante dos hechos iguales que deben sancionarse, pues al igual que la propia Ley no es admisible que existan veredictos contradictorios ante la falta de habilidad argumentativa o circunstancial. Se es o no se es.

La caballerosidad y la cortesía ética en la tolerancia no se deben confundir, para ello hay que saber descubrir que la buena educación radica en saber detectar lo bueno de lo malo, para admirarlo y respetarlo, para dedicar y predicar la honorabilidad de lo digno e íntegro en su conducta. La mala educación es hacer parecer lo malo como bueno mediante atajos o aparentes ventajas legales, o argucias con amparos que no son actos dignos de admiración ni respeto, que solo deberían generar rechazo y repudio por tal perversidad de hechos. La educación deficiente es pensar que la ética tiene sus asegunes, al no poder determinar lo bueno de lo malo y vivir en un mundo de confusiones que por desgracia hacen perder el sentido del buen gusto y los buenos modales, más la falta de dignidad.

La importancia de la elasticidad ética debe jalar hacia lo positivo para que lleven a las conductas apegadas al conocimiento generador de bondad para el bien común y no para el bien personal de unos cuantos facinerosos, quienes disfrazan su impunidad al desviar recursos financieros y fiscales, derivado de la corrupción en complicidad del abuso insensato de un supuesto conocimiento legal carente de vergüenza y de la elasticidad ética que pueda otorgar un código de conducta que emita una salvaguarda ante una amenaza a los principios fundamentales de coexistencia del proceder de quien conlleve una responsabilidad profesional.

Abundan miles de casos carentes de vergüenza y decencia donde las discrepancias en lo que a comportamiento legal o ético desvirtúan la honorabilidad, la verdadera intensión de la aplicabilidad del código ética, o buena conducta o transparencia o de buen gobierno, o como quiera llamarle para lograr una buena gestión. Estos carecen de aceptabilidad por las conductas infames que por desgracia se siguen justificando sin respeto alguno a la integridad humana, incluso carentes de valores a su propia consciencia profesional.

Lamentablemente México es el país, actualmente, más corrupto e impune donde existen riquezas abundantes inexplicables, derivadas de la corrupción, que no coinciden con el pago de sus impuestos ni con el de sus ingresos, donde incluso la distorsionada educación e imposición de algunos sectores se ha visto con cierta complacencia insólita. Tan solo hay que recordar que más del 60% de la economía no paga impuestos.

Debemos sumar a esa economía informal la galopante corrupción que organismos no gubernamentales han denunciado, casos carentes de conciencia ética y responsabilidad financiera sustentable, olvidando el deber moral y solidario ante el bien común.

Existen diferentes círculos a nivel internacional que consideran que México es conocido como un país de inseguridad, impunidad y saqueos autorizados por algunos líderes y autoridades corruptas que siguen desprestigiando la honorabilidad de un pueblo que ha sufrido embates de indignación de los mexicanos. Recordemos algunos de ellos:

Elba Esther Gordillo, la profesora del SNTE fue acusada de malversar más de 200 millones de dólares (mdd); Humberto Moreira, como gobernador del estado de Coahuila aumentó la deuda de 200 a 35,000 mdd (recordemos que hace unos días fue encarcelado por lavar dinero y después liberado). Carlos Romero Deschamps, el líder del Sindicato de Pemex se ha encontrado envuelto en sospechas por tráfico de influencias y enriquecimiento ilícito; Raúl Salinas de Gortari, fue exonerado de cargos por enriquecimiento ilícito, y se le devolvieron 19 mdd depositados en 12 cuentas bancarias y 41 propiedades. Andrés Granier Melo, el ex gobernador de Tabasco fue detenido en 2013 por cargos de corrupción, malversación de fondos, evasión de impuestos y lavado de dinero; Tomás Yarrington, el ex gobernador de Tamaulipas fue acusado por cargos de crimen organizado y lavado de dinero en Texas. Fidel Herrera, como Gobernador de Veracruz hubo denuncias por conexiones con el grupo delictivo de los Zetas. Arturo Montiel, el ex gobernador del Estado de México fue acusado por la posesión de mansiones y transacciones millonarias. Por último, Alejandra Sota, la ex vocera del ex presidente Felipe Calderón se encuentra investigada por malversación de fondos y tráfico de influencias.

No es admisible, no debemos ni podemos ocultar la realidad en que vivimos, no es digno aceptar que siga la corrupción como si fuera una virtud con potestad. Insólitamente, en la actualidad existe la posibilidad de aclarar la riqueza inexplicable de los funcionarios y directivos a través de enredos judiciales, como las donaciones que indican en sus declaraciones patrimoniales y fiscales, para cumplir con la transparencia, y sin embargo todo sigue igual: la impunidad prevalece.

Otra penosa realidad que siempre queremos justificar es la de quienes les gusta eludir el pago de impuestos como una práctica competitiva y además tratan de explicar riquezas sospechosas o de dudosa procedencia, de forma tal que la flexibilidad ética y legal permitida logre confundir a la justicia, la cual dista mucho de las salvaguardas nuestro código de ética profesional ante amenazas a sus principios, necesarios para que los colegas que puedan o traten de relacionar con ilícitos, fraudes, evasión fiscal y lavado de dinero proveniente de la corrupción, delincuencia organizada, narcotraficante, asalta bancos, rateros, extorsionadores, trata de blancas o prostitución o cualquier malversación de mando de agrupaciones sin autorización o iniciativa para emprender un negocio dentro de la informalidad que le pueda perjudicar a su imagen o integridad financiera y patrimonial.

Profesionalmente los abogados y contadores tenemos el derecho a la confidencialidad con nuestros clientes, aunque desgraciadamente existen malvivientes facinerosos que asesoran a los delincuentes para evadir la justicia y el pago de impuestos, e incluso crean estructuras administrativas para el lavado de dinero. Existen gobiernos a través de la historia que han logrado acuerdos sustanciales con la delincuencia organizada, de ahí su nombre, es sabido por muchos que el narcotráfico se encontraba posicionado en más del 90% de las presidencias municipales del país, resultaría muy raro que no se incluyera a otros funcionarios o personajes coludidos.

Cabe recordar la necesidad de capacitarnos responsablemente en nuestro código de ética para identificar las amenazas a los principios fundamentales profesionales.

a) Integridad o rectitud honorable con claridad real y lealtad con respeto en las relaciones.

b) Objetividad o imparcialidad consciente para evitar los prejuicios y los conflictos de interés.

c) Competencia o calidad apta con servicios de conocimiento técnico y ético actualizado.

d) Confidencialidad y respeto a la confianza depositada para no revelar información.

e) Conducta apropiada en conciencia ética, responsabilidad técnica, financiera, legal, normativa y sustentable para evitar cualquier acción que pueda desacreditar la profesión.

La virtud del protocolo del Código de Ética se basa en poder cumplir con honorabilidad en la prestación de los servicios profesionales, ya sea en forma independiente o dependiente, sin afectar la transparencia y la rendición de cuentas a que dé lugar por el desempeño de los servicios prestados, ya sea en la preparación o revisión de los estados financieros.

Esperemos que algún día, nuestra querida profesión sea capaz de poder  preparar y  avalar estados financieros sustentables que incluyan la protección al medio ambiente, las aportaciones al bien común y sobre todo la conciencia ética y la responsabilidad financiera que de alguna forma se considera en nuestra carta magna.

 

 

C.P.C. Vicente Robleda Velázquez
Consultor en Conciencia Ética y Responsabilidad Profesional
Colaborador Permanente del Colegio de Contadores Públicos de México
cpcvicenterobleda@hotmail.com

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