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El valor agregado del contador

El valor agregado del contador
julio 01
2019

Vivir en una sociedad en la que la mayoría no puede cubrir sus necesidades básicas hace ver a los universitarios como superhéroes. La realidad es que ser estudiante en México implica el privilegio de formar parte de una élite y ser conscientes del compromiso de ser el mejor reflejo de lo que un profesionista podría ser.

El estudiante universitario que cur­sa la carrera en Contaduría es dinámico para aprender las técnicas contables y esto se debe a la facilidad que brinda la tecnología actual, la cual puede ha­ber aprendido en la universidad o en un ambiente laboral. No obstante, pro­bablemente el futuro contador tendrá a su alcance novedosas herramientas, más sencillas y rápidas, que le ayudarán en el análisis y la toma de decisiones que influyen en los estados financieros, las Normas de Información Financiera (NIF), los métodos de costeo y la interpreta­ción de las leyes fiscales, entre otros.

Una vez que sea licenciado en Contaduría, es probable que opte por especializarse en algún área (fiscal, auditoría, financiera, etc.) o que elija practicar una actividad ajena a la contabilidad. Sin importar el camino que tome, es probable que los efectos de las variaciones en los tipos de cambio de la moneda extranjera regidos en la Norma Internacional de Contabilidad (NIC) 21 sean distintos o se encuentre con una nueva forma de determinar el costo fiscal de las acciones. Por eso, es importante que, durante su etapa universitaria, el estudiante genere experiencias positivas que tengan mayor transcendencia personal y social, y que complementen el estudio. Así, la universidad dejará de ser sólo una fuente de conocimiento y pasará a ser el origen de varias experiencias que le darán valor agregado al contador público.

Buscar diferentes colectivos, integrarse a la sociedad de alumnos, al Colegio de Contadores Públicos de México o a otras instituciones que fomenten actividades atractivas para los estudiantes le permitirá aprender a trabajar en equipo, sin importar lo que se haga en la vida profesional. La preparación debe estar enfocada en dirigir personas, no sólo procesos.

Entrar al mundo laboral mientras se estudia facilitará la transición de la escuela al trabajo, podrá ser fuente de inspiración y generará oportunidades para aprender a enfrentar desafíos, trabajar en equipo y demostrar otras aptitudes. También será el punto de reflexión para saber en qué área podría desarrollarse el universitario. Será importante practicar algún deporte, cantar en el coro, participar en un intercambio, tocar algún instrumento o quizá formar parte de algún grupo social o cultural. Hay que enfocarse más en crear experiencias positivas, no sólo un currículum extenso.

Lo anterior no quiere decir que las calificaciones o el estudio no sean lo más importante, pero no se puede ser un profesional de calidad sin antes haber sido un estudiante de calidad. Las buenas calificaciones no significarán nada si no se complementó el estudio y el conocimiento técnico adquirido con las soft skills o habilidades blandas que se adquieran gracias a las experiencias positivas vividas durante la universidad.
Cada materia, cada persona y cada experiencia representará una inversión.

Hay que invertir en todo lo que se pueda y aprovecharlo. Se debe vibrar con todo lo que se hace y no resulta sencillo, pues es probable que se deba sacrificar la comodidad y trabajar en los tiempos libres. Las tareas, lecturas, prácticas e investigaciones sumadas a las responsabilidades adquiridas en las actividades mencionadas llevarán al estudiante a dividir la noche para trabajar y, si es posible, descansar.

La universidad está diseñada para que el estudiante trabaje bajo presión. No por eso se debe renunciar a esas experiencias que puedan reafirmar y juntar las partes del rompecabezas que conforman a los estudiantes y a los contadores como seres humanos integrales. No hay que buscar la zona de confort, como dijo alguna vez el expiloto de automovilismo italo-estadounidense Mario Andretti: Si todo parece bajo control, entonces no estás yendo lo suficientemente rápido.

C.P. Carlos Javier Villazón Camargo
Staff Chevez Ruiz Zamarripa
carlosjavier.villazon@gmail.com

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