Veritas Online

Affectio Societatis

El SNA y la rendición de cuentas

El SNA y la rendición de cuentas
marzo 01
07:15 2017

El artículo 2 de la Ley General del Sistema Nacional Anticorrupción (LGSNA) señala que uno de sus objetivos es “establecer las bases y políticas para la promoción, fomento y difusión de la cultura de integridad en el servicio público, así como de la rendición de cuentas, de la transparencia, de la ­scalización y del control de los recursos públicos (fracción VII)”. Pero como ya apuntábamos en artículos anteriores, el conjunto de leyes y reformas del Sistema no contiene de­nición ni concepto alguno sobre lo que el legislador entiende por rendición de cuentas. El ciudadano se pregunta, entonces, qué es lo que van a promover, fomentar o divulgar a este respecto.

En consecuencia, es necesario invitar de nuevo a convenir entre todos que rendir cuentas es responder por un mandato recibido. Se trata de un principio universal de conducta que consiste en dar satisfacción a lo que se propone y se acepta. No está de más abundar en ello y reiterar que la realización de dicho principio reconoce la participación de dos partes: una que propone o dicta el mandato, y otra que lo acepta y se compromete a cumplirlo. Esta norma regula desde hace tiempo la relación de las personas y de las sociedades en todo ámbito, tiempo y circunstancia, lo mismo en lo familiar, en la escuela y todo proceso educativo, en las empresas de los particulares con sus clientes y empleados y, por supuesto, entre los ciudadanos y sus gobernantes.

Con referencia a las relaciones de las dos partes en la gestión gubernamental, su marco regulatorio está cubierto por nuestra Constitución Política de la que emanan las demás leyes. Y concediendo que la norma genérica de la rendición de cuentas no se encuentre expresamente de­nida en dicho marco jurídico, su carácter obligatorio sí está implícito en el espíritu de todos sus ordenamientos y, vista su superioridad moral, en ella se condensa el conjunto total de las leyes y sus reglamentos. Es propiamente el fundamento en que se basa todo buen gobierno, es decir, la gobernabilidad.

Rendir cuentas es responder por un mandato recibido. Es un principio universal de conducta que consiste en dar satisfacción a lo que se propone y se acepta”.

Si estamos de acuerdo con que rendir cuentas es responder satisfactoriamente por un mandato, quienes asumen el compromiso se obligan a contar con los elementos básicos para ello; este es el fundamento de la responsabilidad. ¿Cuáles han de ser esos elementos básicos de la rendición de cuentas que en la administración pública asume el titular del Poder Ejecutivo y los múltiples componentes de su administración? Los contadores públicos tenemos la respuesta categórica: el Sistema Integrado de Control Interno.

Pese a lo antes comentado, sigo pensando que una conceptualización sería útil, y propongo la siguiente: Rendición de cuentas es la respuesta satisfactoria a un mandato superior aceptado con responsabilidad, la cual exige, en quien la asume, contar con los medios para cumplirlo. Estos medios son la estructura básica de una organización administrativa de la que el control interno es su componente fundamental.

A nuestro distinguido colega y expresidente del Colegio y del IMCP, Antonio Gómez Espiñeira, ahora llamado con otros ciudadanos a seleccionar a los integrantes del Comité de Participación Ciudadana del SNA están especialmente dirigidas estas reflexiones y confío en que al asumirlas pueda compartirlas con sus compañeros en tan importante proceso.

Dr. Jorge Barajas Palomo
Expresidente del IMCP y Secretario Técnico del SUG
sarajab@prodigy.net.mx

 

Facebook Comments

Related Articles

0 Comments

No Comments Yet!

There are no comments at the moment, do you want to add one?

Write a comment

Write a Comment

A %d blogueros les gusta esto: