Veritas Online

Nuestros Socios

El Pregonero

El Pregonero
enero 31
08:27 2018

Hoy estamos invadidos en todo momento de nuestra existencia de pregoneros, y no me refiero a aquel vendedor ambulante que gritaba que sus ungüentos daban la salud, el bienestar y la satisfacción total a aquel que las compraba, este personaje por medio de sus discursos trataba de convencer a aquel ciudadano o feligrés que se acercaba a oír su pregón cargado de un lenguaje cotidiano, sencillo y lleno de folclor. Hoy esos nuevos pregoneros ya están en la etapa de gritar sus cualidades, de algo que ofrecen y que nunca van a cumplir.

Algunos de estos pregoneros, cuando sabían que sus pomadas no servían, desaparecían por un tiempo de la localidad donde había pasado su fracaso; los pregoneros modernos no lo hacen, simplemente, carecen de vergüenza, fallan en sus gestiones, en sus campañas y se les señalan abiertamente como farsantes, mentirosos, corruptos y ladrones, y así regresan a ofrecer nuevamente sus servicios y ofertas; es abierto su afán de seguir viviendo del presupuesto público.

Había pregoneros que gritaban cambiar ropa, muebles o aparatos a cambio de losa o de algunos enseres. Estos señores, aunque no era equitativo el trueque, entregaban algo al gusto del que aceptaba la operación y eran bienes que ellos compraban con su dinero. Ahora nos ofrecen bonos, becas, seguridad, trabajo, servicios, bienestar y felicidad para todos si son elegidos, pero eso que ofrecen no es de su bolsa, sino dinero del patrimonio de los contribuyentes que tiene el país y que cooperan de manera obligada para una sana economía.

¿Cuántos de estos pregoneros todavía no terminan su compromiso de trabajo y ya están promocionando a nuevos cargos o puestos? No cumplieron como lo prometieron, ni como estaban obligados a hacerlo, sin embargo, se sienten con derechos suficientes para seguir buscando otra responsabilidad que seguro tampoco van a cumplir. De ser inicialmente pregoneros ahora se convierten en chapulines.

Aquellos pregoneros de antaño tenían tal éxito en su labor, que, además de convencer a los ciudadanos, se convencían a sí mismos de tener la cura para todos los males; que podían dar diagnósticos y recetar como médicos. Nuestros pregoneros modernos van por el mismo camino. Tienen la receta correcta para acabar con la inseguridad, con la pobreza, para repartir dinero a diestra y siniestra sin ningún mérito más que decirse pobre, y lo que sobre, queda para quienes lo repartieron; todo con la varita mágica que según ellos poseen.     La ideología que tenían aquellos pregoneros era clara: ganar dinero con su trabajo. Ya fuere vendiendo y convenciendo a sus compradores de las pomadas o ungüentos, era una ideología legítima y sana. Si vendían engaños al comprador, éste casi siempre lo sabía, pero era tal su economía, que se veían en la necesidad de adquirirlo y aventurar su cura, la cual, como dije antes, el comprador llegaba muchas veces por la fe que se tenía en lo adquirido; estos productos normalmente eran fabricados por los propios pregoneros y elaborados a base de elementos provenientes de la rica herbolaria mexicana.

Actualmente, la ideología de nuestros modernos pregoneros es totalmente falsa. Va de acuerdo con la música que le toquen. Si les ofrecen algún cargo en un color con una ideología “x” se van, aunque siempre pregonaron y juraron ser legítimamente de otra. Se dicen de izquierda y en la intimidad viven como los de la derecha. Presumen su autonomía, y cuando les conviene, se van a la cargada por el que más les puede ofrecer y convenir a sus intereses personales. Si hay necesidad pueden venderse al mejor postor, y ahí vienen los compromisos si son elegidos. Esto en la mayoría de los casos es peligroso, ya que se comprometen con la delincuencia conscientemente y después alegan que no sabían de los antecedentes de quien les ayudó.

Es tanto lo que se pregona, y tantos candidatos, que a veces hasta prometen cosas imposibles de realizar o inverosímiles de lograr. Ofrecen pactos a la delincuencia, prometen derogar leyes, regalar dinero, frenar obras avanzadas que consideran innecesarias para llevar a cabo otras que sí lo son. Son tantas promesas que sus argumentos de venta no tienen ningún sustento. Se presentan acompañados de personajes de todo tipo; profesionistas destacados, escritores, empresarios, artistas, deportistas, etc. En la intimidad, estos no ponen las manos en el fuego por ellos cuando es él caso.

Para el ciudadano común y corriente será difícil tomar la elección correcta. ¿A quién creerle si todos dicen lo mismo y también mienten igual? Debemos ser prácticos y tomar al mejor candidato por su trayectoria, su experiencia, preparación profesional, proyectos factibles, conocimiento de gobierno, inclinación política, educación de familia y quizá otros conceptos que sean viables como personas, como ciudadanos, como familia.

En fin, usted con quien se queda con aquellos que gritaban “dama, damita, caballero hoy les traigo un maravilloso medicamento de los Laboratorios Tampico, Fosfo Vitacal, el Fosfo Vitacal es para toda la familia, Fosfo Vitacal cura todos los males y padecimientos, señora si usted amanece con la boca amarga con sabor a centavo, como si hubiera comido polvo, paja, tierra o algodón Fosfo Vitacal. Cuantas veces su criatura tose, estornuda, se pone moradita, se quiere ahogar, Fosfo Vitacal…….. o prefiere a los pregoneros modernos.

C.P.C. y P.C.C.A. Rodolfo I. Pérez Martínez

Integrante de la Comisión de Contabilidad y Auditoria Gubernamental

rodpermar@hotmail.com

 

 

Related Articles

0 Comments

No Comments Yet!

There are no comments at the moment, do you want to add one?

Write a comment

Write a Comment

A %d blogueros les gusta esto: