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Económico y Financiero

El gran impuesto silencioso y regresivo

El gran impuesto silencioso y regresivo
octubre 05
2015

La gran ineficiencia e ineficacia del gobierno en una de sus grandes tareas que es proteger a su población, da lugar a un gran gasto que tienen que realizar los hogares para tratar de hacer lo que el estado no hace en materia de su seguridad. Esto, aunado al gran costo que representa la corrupción y la impunidad, que también están vinculados, afecta principalmente a los grupos de menores ingresos. Esto puede considerarse un impuesto silencioso que debe enfrentar la población por concepto de seguridad.

En este contexto, es evidente que la inseguridad, junto con la corrupción e impunidad, se ha convertido en uno de los principales factores que pueden inhibir el crecimiento de la economía, además de que representa un costo considerablemente alto para el país.

Recientemente el INEGI dio a conocer los resultados de la Encuesta Nacional de Victimización y percepción sobre la Seguridad Pública (ENVIPE), en los que se aprecia que la opinión de la población sobre los niveles de inseguridad sigue siendo preocupante.

Según los datos de la ENVIPE, durante 2014 se reportaron 33.7 millones de delitos asociados a 22.8 millones de víctimas, cifras que superan las observadas durante 2013, cuando se reportaron 33.1 millones de delitos asociados a 22.5 millones de víctimas.

Es claro que estos niveles de inseguridad generan importantes costos para la población, como pueden ser aquellos que representan la inversión de los hogares en medidas preventivas, como el cambio de cerraduras, la colocación de rejas protectoras, entre otras. Asimismo, están las pérdidas económicas resultado de la inseguridad y los gastos en salud que son consecuencia de sufrir algún delito.

En este entorno se tiene que según la ENVIPE, durante el 2014 la suma monetaria de todos estos costos fue equivalente a 226.7 mil millones de pesos, lo que representó 1.27% del PIB. Un año antes el costo de la inseguridad y el delito sumó un total de 213.1 mil millones de pesos, que como porcentaje del PIB también representó 1.27%. Esto podría considerarse como un impuesto adicional que tiene que pagar la población para destinarlo a medidas de seguridad.

Con estos resultados es natural que la opinión de la población de 18 años y más acerca de la seguridad pública no sea tan favorable, toda vez que 58% de este segmento considera la inseguridad y delincuencia como los principales problemas que afectan su entidad federativa. Aunado a esto, está el 73% de la población mayor de 18 años que considera que es inseguro vivir en sus Estado como consecuencia de los niveles de delincuencia.

Sin embargo, además de los problemas en materia de seguridad pública, se deben considerar también otros factores que tienen una incidencia negativa en la percepción de la eficiencia de las instituciones en el país, como son la corrupción, impunidad, la burocracia e incluso el sistema tributario, y que a final de cuentas ponen a México en una posición débil en materia de competitividad mundial, y por ende, ante la posibilidad de que los flujos de inversión no sean mayores a los que ya se reciben.

En este tema, el World economic Forum publicó su reporte sobre la Competitividad Global 2015-2016, en el que ubica a México en el lugar 57 de un universo de 140 países. Si bien este fue un buen resultado para el país, toda vez que significó un avance de cuatro sitios en el ranking mundial, es importante resaltar que en materia de instituciones se siguió observando resultados negativos que inhibieron una mejor posición.

El pilar 1 de los 12 que conforman el indicador global del WEF, referente a la importancia de las instituciones, que podría considerarse el más relevante, fue en el que nuestro país mantuvo posiciones considerablemente bajas en la tabla mundial a pesar de algunos modestos avances.

El rubro de crimen organizado, que si bien se recuperó 4 posiciones, ocupó el lugar 136, aún muy cerca del final de la tabla. Temas relacionados con la corrupción, burocracia y marco tributario mostraron un deterioro importante. Tal es el caso de la caída de 18 lugares en cuanto al favoritismo en las decisiones de los funcionarios del gobierno, para colocarse en el escalón 117. Por su parte, la eficiencia del marco legal tomó el lugar 102, después de haber perdido 14 posiciones. Asimismo, tanto la confianza en los políticos como en los derechos de propiedad bajaron diez escalones, con lo que ocuparon las posiciones 124 y 88 respectivamente. No obstante un aspecto que es preocupante es el costo que impone el crimen y la violencia, en donde nuestro país se ubica en el lugar 135 de un universo de 140.

Si bien México tiene que hacer esfuerzos para enfrentar la volatilidad de la economía mundial, con objetivo de fortalecer el mercado interno y estimular un mayor ritmo de crecimiento y generación de empleos, el esfuerzo deben ser mayor para erradicar los problemas de corrupción, ineficiencia de la burocracia gubernamental, así como el crimen y robo, que son los tres principales factores más problemáticos para hacer negocios que identifica el WEF para México.

Los avances en esta tarea sin duda tendrán un positivo efecto en la confianza de los inversionistas internos y externos. No obstante, el hecho de reducir la inseguridad, corrupción, delincuencia e impunidad, contribuirá también a liberar un poco de ese gasto que hacen las familias para medidas de seguridad y dedicarlo a actividades más productivas para las familias.

No hay que olvidar que el impuesto silencioso que esto representa y que afecta principalmente a los hogares de menores ingresos, es reflejo de la ineficiencia e ineficacia del estado para cumplir cabalmente con su obligación de ofrecer seguridad a la población.

MÉXICO

La debilidad del mercado interno, la difícil situación del mercado laboral, así como la volatilidad de la economía mundial, sin duda generan un entono complicado para una recuperación pronta de un mayor ritmo de avance de la actividad productiva, lo que sigue generando un entorno de incertidumbre para el corto y mediano plazo. De acuerdo con los resultados de la Encuesta sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía del Sector Privado correspondiente a septeiembre, el pronóstico de crecimiento del PIB se mantuvo a la baja, toda vez que para el presente año se estima un avance anual de solo 2.31%. Para el 2016, se anticipa un crecimiento de 2.83%, en ambos casos porcentajes menores a los del mes pasado.

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Después del importante repunte que tuvo la inversión fija bruta durante junio, en julio parece ser que retoma niveles más normales, lo cual significó que en ese mes reportara una caída mensual de 1.4%, aunque en términos anuales tuvo un avance de 4.5%, tras una aumento 7.7% del mes previo. La variación mensual negativa del indicador total de inversión, se debió principalmente a la caída mensual de 4.7% en la inversión en maquinaria y equipo. Por su parte, la inversión en construcción aumentó en el mes 1.1%.

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De acuerdo con cifras desestacionalizadas publicadas por el INEGI, durante agosto la tasa de desocupación del país se ubicó en 4.3%, mismo porcentaje del mes previo, pero medio punto porcentual por debajo del dato del mismo mes del año pasado. Sin embargo, el hecho de que la tasa de desocupación mantenga una tendencia a la baja, no quiere decir que el entorno laboral mejore, toda vez que quienes logran contratarse no precisamente lo hace en las mejores  condiciones. Esto se puede reflejar en el aumento que tuvo la tasa de subocupación al pasar de 7.5% en agosto del 2014 a 8.2% en el mismo mes del presente año. En el mismo lapso, la informalidad laboral aumentó de 57.5% a 57.9%.

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ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA

Prácticamente todas las señales anticipaban que en septiembre habría un repunte en el mercado laboral: los despidos y la solicitudes de desempleo prácticamente se acercaban a sus niveles mínimos en 15 años. Sin embargo, esto no sucedió e incluso el dato de creación de empleos fue menor, lo cual puede estar reflejando un dinamismo económico menor a lo esperado. De acuerdo con el Departamento del Trabajo, durante septiembre se crearon 142 mil empleos no agrícolas, cifra muy por debajo de los 205 mil que anticipaba el mercado. Asimismo, se debe considerar que la cifra de agosto se corrigió a la baja de una creación e empleos de 173 mil a 136 mil en el mes. A pesar de esto, la tasa de desocupación se mantuvo en 5.1%.

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El Departamento de Comercio señaló que durante agosto el ingreso personal tuvo un aumento de 0.3%, después del alza de 0.5% del mes previo. Por su parte, el gasto personal creció 0.4% por segundo mes consecutivo, lo que contribuyó para que en el mes resaltara la modesta disminución en la tasa de ahorro personal al pasar de 4.7% en julio a 4.6% en agosto. Este ligero descenso en la tasa de ahorro podría ser señal de que el crecimiento del consumo podría acelerarse pronto.

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De acuerdo con el Conference Board, en septiembre el índice de confianza del consumidor se ubicó en 103 puntos, superando el nivel de 101.3 puntos del mes previo, además de ser el más alto desde febrero pasado, cuando se ubicó en 103.8 puntos. Este comportamiento respondió en buena medida a que los consumidores restaron importancia a los efectos negativos del mercado de valores, centrándose en el beneficio percibido por menores precios de la gasolina, así como de un mejor entorno del mercado laboral.

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Agenda Económica: Octubre

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Indicadores financieros semanales

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Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP)

www.ceesp.org.mx

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