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El factoraje como servicio

El factoraje como servicio
enero 01
2020

Se analiza el uso de la tecnología para la inclusión financiera de los proveedores.

Un producto poco conocido, pero de gran utilidad para contribuir a solucionar la falta de liquidez de las pequeñas y medianas empresas (Pymes) es el factoraje financiero o factoring. Según la Asociación Mexicana de Factoraje Financiero y Actividades Similares, esta actividad se define como “un mecanismo de financiamiento a corto plazo que apoya el crecimiento de las empresas, al obtener el pago anticipado de las cuentas por cobrar de ventas a crédito de los clientes”. Otra definición es que se trata de la compra de facturas con una tasa de descuento.
En 2018 había cerca de 3 millones 952 mil Mipymes en México. Un 89% no contaba con financiamiento, lo que constituye una de las razones principales para que no operen por más de tres años, a pesar de ser el sector que genera hasta 42% del Producto Interno Bruto y 78% de los empleos.
Aunque la definición sea sencilla, hay que reconocer que su operación es compleja al participar tres entidades: proveedor, cliente y empresa de factoraje. Muchas veces con un volumen considerable de operaciones, donde sólo se puede lograr un buen control con la tecnología. En México, la obligatoriedad de la factura electrónica y nuevos modelos de negocios, como la financiación colectiva o crowdfunding, han revolucionado y abierto nuevas oportunidades tanto para inversionistas como para usuarios.
Un acercamiento a la tecnología puede contemplar procesos con inteligencia artificial (IA), la automatización robótica de procesos y los macrodatos o big data, todo soportado en documentos electrónicos. Para el caso del factoraje en particular se contempla la factura electrónica.
Ya existen en el mercado aplicaciones con la capacidad de automatizar todo el proceso. Un caso particular es el de Mac Factoraje, una plataforma que posibilita desarrollar de forma automatizada todas las operaciones e integrar el núcleo o core de la operación, la administración del negocio, la contabilidad electrónica, el cumplimiento fiscal y la administración de Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI), ya que contempla:

  • Núcleo de la operación. Subir las facturas electrónicas de los proveedores y con ellos su validación inmediata en el Servicio de Administración Tributaria (SAT) y la vigencia de los mismos, así como que no estén bajo los supuestos del artículo 69-B del Código Fiscal de la Federación (CFF) como incumplidos, no localizados o con operaciones simuladas.
  • Cálculo del descuento diario, facturación mensual a los clientes o en la fecha del cobro, registro del pago y cálculo de la devolución, así como generación automática de comprobantes.
  • Administración del negocio. Registro de todas las operaciones que cumplan con los requerimientos de la contabilidad electrónica, tanto de facturas emitidas como recibidas, a una velocidad de 100 documentos por minuto y con generación de reportes de información financiera, así como los propios del factoraje al proporcionar información útil para la dirección, soportada en toda la información que alimenta al sistema.
  • Tenencia de un almacén central de CFDI. Se convierte en un generador de búsqueda y procesamiento inmediato de cualquier información requerida por usuarios internos o externos, como pudiera ser el caso de la autoridad.
  • Operación de la plataforma por sólo una persona, desde cualquier lugar con conexión a internet, altos estándares de seguridad y sin todas las barreras de entrada al negocio.
  • Contar con mecanismos de apoyo para generar liquidez al sector Pyme puede impactar en los indicadores macroeconómicos al considerar que un gran porcentaje se excluye del financiamiento tradicional. El factoraje es una oportunidad para generar valor en este sector y disminuir retos de liquidez.

Conclusiones
El factoraje como servicio permitirá la incursión de las medianas y grandes empresas en este negocio, algo ya probado como producto redituable y de bajo riesgo por grandes empresas y la banca comercial, al proporcionar mayor inclusión a proveedores y las siguientes ventajas:

  • 48 HORAS  Liquidez inmediata.
  • DISPOSICIÓN  de financiamiento de forma revolvente hasta el límite aprobado como línea de factoraje.
  • CONVERSIÓN de las ventas a crédito en transacciones de contado.
  • VENTA de un activo muy valioso: cuentas por cobrar.
  • NO ENDEUDAMIENTO
  • NO REPRESENTA UNA DEUDA y fortalece su posición financiera ante acreedores y posibles inversionistas.

Dr. Orestes Gámez Díaz
Profesor de Negocios en el Tecnológico de Monterrey
CEO en Daily Support, S.A de C.V.
ogamez@tec.mx
Dr. Miguel Ángel Castro Morales
Profesor de Negocios en el Tecnológico de Monterrey
Líder de la iniciativa FinTech y Blockchain de la Escuela de Negocios Región CDMX
m.castro@tec.mx

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