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El despertar ciudadano

El despertar ciudadano
mayo 01
2015

Sencillo quejarse, todos nos quejamos y las charlas de café son inagotables. Menos sencillo, proponer soluciones; aquí la charla la acaparan unos cuantos y los demás escuchan y critican. Pero donde “la puerca tuerce el rabo” es cuando se intenta pasar de la propuesta razonada a la acción concertada. Solo unos cuantos se atreven, pero estos son los que quieren y pueden cambiar a México para bien.

Mi propuesta con la promesa, junto con mi compromiso, de llevar esto a la práctica en lo que sea de mi competencia, dentro de mis posibilidades; los ciudadanos comprometidos somos los primeros que debemos poner el ejemplo.

  • Cero corrupción ¡Basta! Queremos ver a los pillos en la cárcel, particular, pero no exclusivamente, a los que usan el poder para enriquecerse a través de prácticas ilícitas. No más prebendas. Castigo ciudadano a través de una sociedad que los rechaza y castigo judicial a través de los procedimientos legales aplicables. Los ciudadanos involucrados en estos reprobables actos deben acompañar a los funcionarios públicos a la cárcel. Y debemos integrar un Consejo Ciudadano que dé seguimiento al proceso legal y denuncie las desviaciones. En una página web controlada por la ciudadanía deben aparecer las fotos de los grandes pillos, una vez juzgados, como castigo social y público a sus fechorías.

“Mi propuesta es que se dé cabida a los ciudadanos para tratar asuntos más delicados, en donde tengan razón para omitir una opinión calificada”.

 

  • Que antes de nominar oficialmente al gabinete que acompañará al Presidente, se divulgue a través de los medios de comunicación el currículum vitae de los secretarios propuestos, bajo protesta de decir verdad y se sujete al escrutinio de la ciudadanía.
  • Que se incorpore a la Constitución la posibilidad de que la ciudadanía pueda solicitar la renuncia del Presidente y se establezcan las bases para su sustitución con el propósito de evitar una crisis política.
  • Que los ciudadanos nos organicemos para proponer modificaciones a las leyes o emitir propuestas a los dirigentes en turno, para optimizar la marcha de nuestro país y hagamos el cabildeo correspondiente, de cara a la nación, hasta obtener una respuesta razonada de los involucrados.
  • Que los partidos políticos den cabida a la presencia ciudadana para tratar los asuntos más delicados que pretendan abordar, en donde los dueños de este país —los ciudadanos— tengan razón para omitir una opinión calificada, sin que esto implique compromiso con partido alguno.
  • Que los colegios que agrupan a los profesionales de cada especialidad emitan cada uno de ellos su código de ética, de cumplimiento obligatorio y actúen en consecuencia.
  • Que lo mismo suceda con las instituciones de cualquier índole que agrupen a ciudadanos con el propósito de impulsar actividades en beneficio de las comunidades y del país en general.
  • Que el sector empresarial se comprometa con verdadera energía y entusiasmo a la formación de empresas socialmente responsables capaces de impulsar nuestra actualmente débil economía y ofrecer, entre otras cosas, empleos dignos a nuestra creciente población. Y que el sector público genere las condiciones para que esto sea posible.
  • Que los ciudadanos reconozcamos y hagamos nuestra la riqueza de la solidaridad, la subsidiaridad y, en general, el bien común como meta en nuestro actuar.
  • Por último, que surjan cada vez más organizaciones de la sociedad civil, sólidamente estructuradas, que tengan como propósito, como sucede en la actualidad, impulsar acciones concretas en favor de una mejor convivencia ciudadana, la atención a la población vulnerable, o la presión a los poderes públicos para que cumplan con su deber.

México será tan grande y generoso como grande y generosa sea la ciudadanía dispuesta a actuar y no solo a criticar y a proponer. El mayor cambio que necesita nuestro país es el de sus ciudadanos y de aquí estas propuestas que para algunos parecerán utópicas, pero que para otros constituirán un aliciente para actuar y dejar atrás su tradicional apatía.

C.P. Alberto Núñez Esteva

Presidente de Sociedad en Movimiento, AC

alberto.nunez.esteva33@gmail.com

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