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Educación superior, cómo enseñar fiscal a los universitarios

Educación superior, cómo enseñar fiscal a los universitarios
noviembre 01
07:37 2017

El estudiante puede mantener el interés hacia la capacitación fiscal de forma metódica, y lo podría hacer mejor si se usa una didáctica para que entienda lo importante y se motive a hacer suyo el conocimiento.

La impartición de esta materia en universidades, tanto públicas como privadas, debe basarse en la formación integral que obtendrán los estudiantes sobre esta importante área de la Contaduría Pública, la cual no ha tenido el enfoque más adecuado. Los factores que intervienen en esa formación pueden ser muchos, los cuales limitan el crecimiento y a la larga el desinterés.

Puede haber muchas situaciones, desde el desinterés natural que pueda presentar el alumno, por no contar con el perfil para enfrentarla; el mandato constitucional en el que muchos de los docentes no precisan que tenemos todos, –sí, todos– la obligación de contribuir al gasto público de la nación, y de ahí se derivan el Código Fiscal de la Federación (CFF) y las leyes impositivas que del mismo emanan; si a eso se le agrega la cantidad de tecnicismos que no concuerdan con el vocablo habitual, ameno y coloquial, hace que resulte más difícil de descifrar, provocando desconfianza y menos interés en el futuro colega. Otro punto muy importante es la forma en que se imparte por los docentes, quienes con su gran experiencia en prestigiadas firmas de consultores, transmiten la mayor parte de las veces los problemas que presentan los clientes que llevan, describiendo situaciones muy avanzadas de la materia, pero sin atender lo más básico.

Hay cuestionamientos simples que deben hacer los docentes como: ¿qué es lo que han visto hasta ahora?; y que los estudiantes al dar respuesta señalen: “Estamos aprendiendo a contestarle a la autoridad por una multa impuesta a un contribuyente, que se puede considerar no estar debidamente fundamentada y queremos ver de qué forma echamos a bajo el argumento de la autoridad”; el ejercicio suena atractivo, pero, ¿los estudiantes saben cuál fue el origen del problema?, lo más seguro es que no tengan la fundamentación que les permita identificar el procedimiento jurídico. Ahí surge la preocupación y la falta de atención a las nociones básicas en cuanto a la teoría fiscal.

Cabe mencionar que los programas académicos curriculares de esta área pueden implicar de dos, tres o hasta cuatro cursos de fiscal en la licenciatura, mismos que se encuentran muy completos. Entonces, ¿dónde está el error?

El docente que por primera vez se dirige a esta materia debe dejar muy clara la idea, al grado de considerarla como una importante lección, de que todos los que residimos dentro del territorio nacional y que desarrollamos una actividad económica, de forma individual (persona física) o en una sociedad de personas legalmente constituida (persona moral), estamos obligados a contribuir al gasto público de la nación. No es un “capricho” de nuestros gobernantes, es un mandato constitucional (Artículo 31, Fracción IV de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos).

Ese es el primer impacto que se debe dejar en los estudiantes, el significado de las dos siguientes palabras: obligación y contribuir. Pero lo primero que surgirá, es la duda de, ¿qué se hace con el dinero que nos obligaron a contribuir?: ese que pagan sus padres a la hacienda pública; ese que declaran mes con mes y de manera anual las empresas a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, de la que se requiere la participación directa de un contador público; ese impuesto directo que se paga por consumir y del que descuentan en la nómina, entre otros.

Respondiendo a la interrogante con dos leyes principales en la mano: Ley de Ingresos de la Federación y el Presupuesto de Egresos de la Federación, así como las obligaciones que tiene que asumir financieramente, en las que el docente debería presentar ambos documentos a los alumnos para mostrar el origen de los ingresos señalados en la ley, así como cuáles son los impuestos que tienen que pagar. Una técnica adecuada de enseñanza es el uso de los programas en video que se presentan en redes sociales o directamente de su origen, donde se aprueban las leyes.

Más interesante puede ser si se solicita que se hagan comparaciones de las citadas leyes del año actual contra el anterior, seleccionando algunas cuentas del gobierno y que los alumnos, a manera de ejercicio, encuentren las diferencias aritméticas de un año con respecto a otro. Les dará una idea clara del comportamiento de la recaudación o del aumento y del impacto que puede generar un aumento o disminución de las tasas impositivas, o si la aplicación del gasto público ha sido eficaz en algunos capítulos; permitiendo a este grado, generar el interés de consulta a otras fuentes.

Con este conocimiento adquirido, el alumno se encuentra listo para realizar el análisis del CFF y las leyes impositivas relevantes (ISR, IVA, IEPS, leyes estatales de recaudación, Ley Federal de Derechos, Ley del Seguro Social, Ley del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores, Ley del Sistema de Ahorro para el Retiro y otras leyes secundarias de carácter general).

El CFF y su reglamento, que debe enseñarse, partiendo del orden de los capítulos, a fin de que se haga más atractivo el acercamiento a una de las llamadas Comprender los conceptos principales: sujeto, objeto, base, tasa y tarifa, contribuyen a comprender las leyes impositivas.

En la enseñanza tradicional de esta materia se hace recomendable desagregar los índices temáticos del CFF, su reglamento y leyes jurídicas relacionadas, con esto se marca la pauta de lo que se expondrá en el curso y lo que tienen que enfrentar los estudiantes en lo sucesivo. Del CFF, como instrumento normativo de relevancia, se deben señalar los temas principales y después ir abordando las leyes del ISR, IVA, en los primeros semestres y conforme se vaya avanzando seguir con otras.

Se sugiere que el docente mediante proyección y conexión a internet, ingrese a la página de www.sat.gob.mx en una sesión de clase. Si hay una sala de equipos de cómputo dentro de la universidad, mucho mejor, ya que podrá interactuar y explicar qué representa cada link, en qué casos se puede hacer uso, para explicar cómo hacer declaraciones mensuales, anuales, informativas, factura electrónica y temas de relevancia y a los que acuden la mayor parte de los contribuyentes. Si el docente tiene un caso por resolver, sería ideal; solo debe cuidar los datos personales del contribuyente.

De esta forma es como el estudiante puede mantenerse cautivo hacia la capacitación fiscal de forma metódica y hacerlo un mejor fiscalista, la didáctica recomendada a aplicar no es cosa del otro mundo, pero es necesario para cada docente encontrar los puntos importantes de cada temática, cómo desean proyectarlo y que sus estudiantes se motiven.

La idea es que el alumno se enamore del tema, se interese, sea consciente de la importancia de cumplir con las obligaciones fiscales y esto lo transmita en todo el entorno que le rodea.

Mtro. Bartolomé Gabriel García Ortiz
Profesor de la Universidad Anáhuac México, Campus Sur
dongabo2910@hotmail.com

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