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Dispensas de rentas por COVID-19

Dispensas de rentas por COVID-19
septiembre 01
2020

Es evidente para todos. La pandemia por COVID-19 ha generado disrupciones al curso normal de los negocios. Una de las consecuencias ha sido un cambio en el uso de algunos de los activos de las empresas. Por ejemplo, muchos inmuebles no se están usando al 100%, ya sea porque los empleados están trabajando desde casa o, en otros casos, porque han cerrado temporalmente los puntos de operación o venta de bienes y servicios, como ha ocurrido con restaurantes y plazas comerciales. Por tal razón, en el caso de los activos que se usan bajo un esquema de arrendamiento, los arrendatarios han estado negociando dispensas de los pagos por este concepto, pues el bajo uso ha provocado la caída de ingresos y problemas de flujos de efectivo.

Para la NIF D-5, Arrendamientos, un cambio en el patrón de pagos podría deberse a:

  1. Una modificación del contrato original, cuestión que daría lugar a una remedición del pasivo por arrendamiento y, consecuentemente, del activo por derecho de uso (ADDU) relacionado.
  2. Rentas variables previstas incluso desde el inicio del contrato. En este caso, los efectos de los cambios en los pagos se reconocen directamente en los resultados del periodo y sin modificar por ello los valores del pasivo y del ADDU antes mencionados.

Ante la pregunta de ¿cómo deben reconocerse las dispensas de rentas directamente relacionadas con la pandemia?, el CINIF responde con la INIF 23, Reconocimiento de los efectos de dispensas de rentas relacionadas con la pandemia de COVID-19. Para ésta, las dispensas son disminuciones de los pagos de un arrendamiento en beneficio del arrendatario, las cuales pueden darse como una condonación parcial, como un diferimiento o como una combinación de ambas y considera que, en muchos casos, podrían representar una modificación a las condiciones originales del contrato. No obstante, ante el complejo entorno generado por la pandemia, estableció una solución práctica que permite opcionalmente al arrendatario:

  1. No hacer un análisis para determinar si una dispensa es consecuencia de una modificación al contrato original.
  2. Reconocerla directamente en los resultados del periodo como una ganancia, ajustando el pasivo, pero sin hacer cálculos de remedición del ADDU relacionado.

¿Por qué la INIF 23 permite una solución práctica?

Lo hace por considerar que en el entorno de la pandemia la dispensa no se está otorgando por tener la intención de modificar las bases originales del contrato, sino porque derivado de una negociación, el arrendador aceptó otorgarla para dar un alivio al arrendatario ante los problemas económicos generados por COVID-19. Por lo tanto, se considera que el ADDU, que representa el valor económico para una entidad del activo arrendado, no necesariamente tiene una baja de valor; sin embargo, las circunstancias que dieron lugar a la dispensa originada por la pandemia pueden representar un indicio del deterioro de dicho activo al haberse reducido las operaciones de la entidad.

¿Aplicaría en otra contingencia?

La INIF 23 es sólo aplicable en el caso de las dispensas otorgadas como consecuencia de la pandemia, dado que ha quedado claro que la gran mayoría de éstas se han otorgado como consecuencia del bajo uso temporal de los activos, cuestión que no ha afectado el valor de los ADDU. En consecuencia, se concluyó que es válido no castigarlos en su valor contable al reconocer la dispensa.

El CINIF considera que lo prudente es que cualquier nueva situación, aparentemente similar, sea evaluada para concluir si es razonable registrar una ganancia y no un castigo del ADDU ante una reducción de los pagos por arrendamiento. Por ejemplo, si ocurriera un temblor que dañara un inmueble arrendado, motivo por el cual su uso disminuyera, en principio lleva al CINIF a pensar que cualquier disminución negociada en los pagos por arrendamiento sería consecuencia de una baja del valor del inmueble y, por lo tanto, del valor del ADDU, por lo cual sería inapropiado reconocer una ganancia por este ajuste en los pagos. En este caso, la dispensa del pasivo debería reconocerse como una baja del valor del ADDU. En la pandemia, como ya se mencionó, la conclusión es que los bienes arrendados, en general, no han disminuido en su valor, por lo que se permite reconocer ganancias por las dispensas temporales.

La INIF 23 tiene una vigencia del 1.º de julio de 2020 al 30 de junio de 2021 (dado que se considera que la pandemia es temporal) y se puede encontrar en la página web del CINIF.

C.P.C. Elsa Beatriz García Bojorges
Investigadora e integrante del Consejo Emisor del CINIF
egarcia@cinif.org.mx

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