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Después de los sismos: consecuencias fiscales y apoyos

Después de los sismos: consecuencias fiscales y apoyos
diciembre 01
06:59 2017

Debido a las pérdidas, a las acciones de la sociedad civil y a los apoyos después de los sismos, en este artículo se mencionarán los principales efectos Fiscales, por lo que hace a la regulación prevista en el CFF, la LISR y la LIVA.

Los días 7, 19 y 23 de septiembre del año en curso tuvieron lugar diversos sismos con efectos catastróficos para nuestro país. Muchas personas perdieron la vida y otras su patrimonio. La magnitud de la tragedia despertó inmediatamente ese espíritu solidario que habita en el corazón de los mexicanos, llevándonos a apoyar de cualquier forma posible a nuestros hermanos en desgracia.

Mucho hay que reflexionar sobre lo vivido y muchos son los aspectos que habrá que abordar en esas reflexiones. Uno de esos aspectos son las consecuencias fiscales que corresponden a lo que nos deja el sismo: pérdidas sufridas, acciones tomadas por la sociedad civil y los apoyos, tanto brindados como recibidos, que no se hicieron esperar un segundo.

El tema es sumamente extenso por lo diverso de las posibilidades y las limitaciones editoriales no nos permiten abordar exhaustivamente el tema, por lo que solo abordaremos los principales aspectos fiscales de los efectos derivados de los sismos, por lo que hace a la regulación prevista en el Código Fiscal de la Federación (CFF), la Ley del Impuesto Sobre la Renta (LISR) y la Ley del Impuesto al Valor Agregado (LIVA). Desde luego, hay más efectos fiscales que son relevantes y que no alcanzaremos a mencionar, como pueden ser los relativos a los decretos específicamente creados como consecuencia del sismo o aquellos que corresponden a las contribuciones de seguridad social, entre otros.

Por lo que hace al CFF, tenemos los siguientes aspectos a considerar:

  • Días inhábiles. La Regla 2.1.6. de la Resolución Miscelánea Fiscal para 2017 considera inhábiles los días 20, 21 y 22 de septiembre para el Servicio de Administración Tributaria (SAT) en la Ciudad de México, así como en el Estado de México, Morelos y Puebla. La misma regla prevé la posibilidad de considerar esos días como inhábiles para el ejercicio de facultades de comprobación en forma coordinada por los estados, siempre que las autoridades estatales o municipales declaren días inhábiles, según sus circunstancias y necesidades. Esta regla afecta el cómputo de términos y plazos para efectos de cumplimiento de diversas obligaciones fiscales, incluidas las de pago de contribuciones, actos de autoridad (como los de fiscalización) y de los distintos medios de defensa que se hubieren interpuesto en contra de resoluciones emitidas por las autoridades fiscales.
  • Pérdida de la contabilidad por causa de fuerza mayor. Ante un derrumbe o afectación grave de un edificio es posible que la contabilidad se pierda o destruya. En tal caso, el artículo 35 del Reglamento del CFF permite la reconstrucción de la contabilidad, pudiendo realizar los ajustes por concentración. Es importante conservar el documento público en el que consten los hechos ocurridos hasta en tanto no se extingan las facultades de comprobación de las autoridades fiscales.
  • Pérdidas de bienes por caso fortuito o fuerza mayor. Estas pérdidas normalmente se reflejan en el efectivo, en los inventarios, en los activos fijos o en otros bienes de los contribuyentes, que fueron considerados como gastos deducibles en su momento. Estas pérdidas pueden deducirse conforme a la fracción V del artículo 25 de la LISR. Si los bienes estaban asegurados, las cantidades obtenidas como indemnización son ingresos acumulables en términos de la fracción VI del artículo 18 de la LISR. De haber sufrido robos o saqueos posteriores a los sismos, las pérdidas obedecen a un caso fortuito y aplicarían las mismas consideraciones, siendo aplicable el criterio normativo 18/ISR/N “Deducción de pérdidas por caso fortuito o fuerza mayor”. En todos estos casos hay que cuantificar correctamente la pérdida y documentarla de la mejor manera posible, a fin de lograr la convicción necesaria en caso de un acto de fiscalización.

En el caso de pérdida de bienes del activo fijo es aplicable el artículo 37 de la LISR que permite deducir el saldo pendiente por depreciar (deducir) del activo perdido. Hay que tener presente las reglas especiales para activos asegurados por los que las compañías aseguradoras hubiesen pagado la indemnización correspondiente.

La pérdida de bienes es relevante para el Impuesto al Valor Agregado (IVA), pues conforme al artículo 8 de la LIVA, se entiende por enajenación, el faltante de bienes en los inventarios de las empresas, presunción que admite prueba en contrario. El artículo 25 del Reglamento de la LIVA establece que no se considerarán faltantes de bienes en los inventarios de las empresas, aquellos que se originen por caso fortuito o fuerza mayor, así como las mermas y la destrucción de mercancías, cuando sean deducibles para los efectos de la LISR. Así tenemos que la adecuada documentación para sostener la procedencia de la deducción para el Impuesto Sobre la Renta (ISR) será también fundamental para evitar la presunción de enajenación para efectos del IVA.

DONATIVOS A DAMNIFICADOS

 La deducción de los donativos es posible siempre que se cumplan los requisitos aplicables, entre los que destacan: (i) Que no sean onerosos ni remunerativos; (ii) que se hubieren otorgado a las personas indicadas en los incisos a) al f) de la fracción I del artículo 27 de la LISR (Principalmente: la Federación, los estados, los municipios o donatarias autorizadas); (iii) Obtener el Comprobante Fiscal Digital por Internet (CFDI) que ampare los donativos otorgados; y (iv) cumplir con los límites establecidos para esta deducción (hasta 7% de la utilidad fiscal obtenida por el contribuyente en el ejercicio inmediato anterior, y hasta 4% sobre la misma base en el caso de donativos otorgados a las personas indicadas en el inciso a) del artículo antes citado, sin que la suma de ambos montos excedan del 7% de la base indicada). Sobre los límites, ojalá que las autoridades fiscales los amplíen de manera excepcional durante este ejercicio fiscal y el siguiente, pues la ayuda que se requerirá será mucha y seguramente se prolongará al próximo año.

Por los donativos otorgados en bienes, habrá que cuidar que no se efectúe una doble deducción, debiendo observar lo dispuesto por el artículo 38 del reglamento de la LISR, según el rubro que correspondía al bien donado (inventarios, terrenos, activos fijos, etcétera).

La deducción de los donativos es posible siempre y cuando se cumplan requisitos aplicables, entre estos, que no sean onerosos ni remunerativos”.

Los donativos otorgados por personas físicas serán deducciones personales si cumplen con todos los requisitos de la fracción III del artículo 151 de la LISR y en las demás reglas aplicables. En términos generales, podemos decir que los requisitos son similares a los comentados.

Los donativos otorgados a las personas damnificadas por los sismos también pueden generar consecuencias para el IVA. La LIVA grava la enajenación de bienes y al donar, se están enajenando bienes. Sin embargo, el segundo párrafo del artículo 8 de la LIVA establece que no se considera enajenación (gravable) la transmisión de propiedad que se realice por donación, salvo que esta la realicen empresas para las cuales el donativo no sea deducible para los fines del ISR. Así tenemos que por aquellos donativos que cumplan los requisitos de deducibilidad para el ISR, no se tendrá problema en materia del IVA, pero cuando los donativos no resulten deducibles por falta de algún requisito, los mismos se considerarán como enajenación gravable para efectos de la LIVA, debiendo calcularse el impuesto sobre el valor de mercado (o avalúo) de los bienes donados.

Desde luego, habrá que estar atentos a la naturaleza de los bienes donados para determinar la tasa impositiva o exenciones aplicables. Finalmente es importante destacar que los donativos otorgados por personas físicas que no realicen actividades empresariales no se considerarán como enajenaciones para efectos del IVA, en ningún caso.

  • Indemnizaciones por daños a terceros por causa de fuerza mayor. Como excepción a la regla general, la LISR permite deducir las indemnizaciones por daños y perjuicios, así como las penas convencionales, cuando la ley imponga la obligación de pagarlos por provenir de causa de fuerza mayor como lo fueron los sismos.
  • Donativos o apoyos percibidos por personas morales afectadas. Las personas morales que reciban donativos, ya sea en efectivo, en bienes o en servicios, deberán considerarlos como ingresos acumulables en el momento y por el monto en que incrementen su patrimonio. A partir de 2017, los apoyos económicos o monetarios que reciba una persona moral, provenientes de los programas previstos en los Presupuestos de Egresos de la Federación o de las entidades federativas, no se considerarán ingresos acumulables, siempre que se cumplan ciertos requisitos y condiciones. En este supuesto podrían ubicarse los apoyos que se reciban provenientes de los programas de apoyo para reconstrucción o vivienda otorgados por la Federación y las diferentes entidades federativas, en la medida que cumplan con los requisitos establecidos para no considerarlos como ingresos acumulables.
  • Donativos o apoyos percibidos por personas físicas que sufrieron afectaciones por los sismos. Las personas físicas que recibieron donativos, deberán declararlos como ingresos por adquisición de bienes. Para determinar el monto del ingreso, tratándose de donativos en bienes, se requiere de un avalúo practicado por persona autorizada por las autoridades fiscales. Es conveniente mencionar que el artículo 93 de la LISR, en su fracción XXII, establece algunas exenciones para ciertos donativos recibidos de familiares y una pequeña exención generalizada. Ojalá que las autoridades se sensibilicen y otorguen una exención plena para las personas damnificadas, que sea congruente con la solidaridad mostrada por quienes los ayudaron con tales donativos.

A partir del ejercicio 2017, las personas físicas tampoco considerarán como ingresos los recursos obtenidos por apoyos económicos o monetarios que reciban a través de los programas previstos en los presupuestos de egresos de la Federación o de las entidades federativas que cumplan ciertos requisitos y condiciones.

Los apoyos económicos que reciba una persona moral de los programas previstos en los PEF o en las entidades, no se considerarán ingresos acumulables”.

OTRAS CONSIDERACIONES RELEVANTES

Las restricciones editoriales nos obligan a solamente mencionar los siguientes puntos que también son fiscalmente relevantes para la ayuda proporcionada ante las afectaciones sufridas por los sismos:

  • La inclusión (en la declaración fiscal) de los ingresos percibidos por indemnizaciones o recuperaciones provenientes de compañías de seguros.
  • La correcta documentación, control y aplicación fiscal de depósitos de dinero recibidos por personas físicas en cuentas propias para canalizar ayuda a personas damnificadas por los sismos.

La emisión de los Decretos de beneficios fiscales y facilidades otorgadas por el gobierno a los contribuyentes afectados por los sismos, publicados en el Diario Oficial de la Federación (DOF) los días 11 de septiembre y 2 de octubre de 2017. Adicionalmente hay que considerar las reglas de la Resolución Miscelánea Fiscal para 2017 que fueron publicadas en el mismo medio el 21 de septiembre, así como aquellas que hasta la fecha se han dado a conocer como anteproyectos en la página de internet del SAT.

C.P. y Lic. Christian R. Natera Niño de Rivera
Integrante de la Comisión Fiscal Internacional e integrante
del Consejo Editorial de la revista Veritas
cnatera@natera.com.mx

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