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Control interno y de riesgos. La corrupción y el papel del contador público

Control interno y de riesgos. La corrupción y el papel del contador público
febrero 12
2019


INTRODUCCIÓN

La corrupción no puede ser medida con la precisión con que se evalúan los ingresos o costos de una empresa, sin embargo, en México existe a gran escala. Entre los intentos de medir la corrupción el más aceptado es el de los índices de percepción como el realizado por Transparencia Internacional (TI). En dicho índice, México ocupa el lugar 135 de los menos corruptos, es decir, se percibe más corrupto que otras economías emergentes como Turquía, Brasil, Egipto e India.

Tanto en la literatura académica como en la opinión pública se habla de los altos costos de la corrupción y del daño que causa a la sociedad. Si bien, es un fenómeno presente en muchos países, el problema es particularmente grave en México debido a que estas conductas han permeado a las instituciones y se han convertido en la regla.

Las consecuencias de los actos de corrupción pueden ser tan graves como los documentados en la Ciudad de México después del sismo de septiembre de 2017. Algunos mexicanos sufrieron consecuencias letales debido a las construcciones fuera de las especificaciones de protección civil, como el helipuerto en la calle Nuevo León 238 y el jacuzzi en la escuela Rébsamen .

Tampoco fue la primera vez que los actos de corrupción terminaron con vidas humanas como indica Max Kaiser, “Una de las cosas terribles que nos dejó el caso de Ayotzinapa es precisamente eso, que la corrupción mata cuando un cuerpo de seguridad está relacionado con el crimen organizado” 

La corrupción en el día a día puede parecer menos importante, sin embargo, afecta la credibilidad de las instituciones, lo que se traduce en mayores costos de financiamiento y menor inversión para el país. El propósito de este ensayo es analizar las teorías sobre corrupción y proponer al Contador Público como pieza clave en la solución del problema.

LA CORRUPCIÓN: CONCEPTO Y ORÍGENES

De acuerdo con la definición de TI la corrupción “consiste en el abuso del poder para beneficio propio. Puede clasificarse en corrupción a gran escala, menor y política, según la cantidad de fondos perdidos y el sector en el que se produzca”. Con el fin de precisar el concepto se debe diferenciar de otros términos desarrollados en ciencias sociales que a veces se usan de manera indistinta. La corrupción relacionada con el soborno, el ‘moche’ o ‘mordida’ como decimos los mexicanos, es distinta del cabildeo y de los buscadores de rentas (rent seekers) .

El cabildeo es una práctica legal, que utiliza los recursos de algunos privados para beneficiar a toda una industria cambiando leyes de carácter general. Por otro lado, la corrupción sólo beneficia a la persona que soborna y no cambia las reglas para otros ciudadanos en la misma situación legal. Durante el primer año de la administración del presidente Trump, las empresas en Estados Unidos gastaron 3.9 billones de dólares en 50 mil casos para tratar de influenciar las decisiones sobre comercio e impuestos .

Por otra parte, los rent seekers se apropian de recursos legalizando la extracción de rentas. Un ejemplo, son las licencias y regulaciones injustificadas sobre los servicios de transporte o taxis. La regulación no justificada de licencias limita la oferta, mantiene cautivos a los consumidores y permite la apropiación de rentas. Nuevamente, el beneficio es para todo un grupo que busca protección legal, lo que es diferente a la corrupción.

Además, del ámbito público, la definición de TI puede ampliarse para incluir actos corruptos de los privados. Una propuesta es la de Rivera Loret de Mola que clasifica estos actos en “corrupción de ellos, nosotros y todos” . En este sentido, existe una justicia selectiva al referirse a los actos corruptos de otros como trampa y oportunismo, mientras que al referirse a los actos propios se usan adjetivos como habilidad y astucia.

LOS ORÍGENES

Las explicaciones tradicionales sobre el origen de la corrupción se pueden ubicar en un espectro entre las explicaciones culturales y las explicaciones racionales. De la escuela de pensamiento institucionalista, Avner se proponen tres categorías para clasificar las explicaciones sobre la calidad de las instituciones. La primera, con gran inclinación a la explicación cultural es que las reglas del juego están dadas y poco pueden hacer las personas para cambiarlas.

La segunda categoría, a la mitad del espectro, es la estructural debido a que las instituciones se determinan por las características iniciales de una sociedad. Por ejemplo, un país rico en recursos naturales tendrá muchas personas tratando de apropiarse de esos recursos, las instituciones serán débiles permitiendo a algunos apropiarse de esos recursos, pero cuando los recursos se acaban las instituciones permanecen débiles por su origen.

La tercera categoría, inclinada a los incentivos, es funcional ya que las instituciones son producto de la voluntad general debido a que éstas son producto del conjunto de decisiones individuales.

Una de las explicaciones que prefiero, ubicada a la mitad del espectro, es el modelo de demanda por un estado de derecho de Stiglitz . Aunque no fue pensado originalmente para describir actos de corrupción, es útil para entender que existe una oferta y una demanda por dichas prácticas.

En el modelo de Stiglitz los individuos deciden crear valor o saquear activos y posteriormente votan por el estado de derecho que quieren tener. Los que deciden saquear prefieren un estado de derecho débil, mientras que los que crean valor prefieren un estado de derecho fuerte. Existen dos equilibrios, una sociedad se encontrará en alguno dependiendo de las habilidades de las personas para crear valor o saquear, así como de las expectativas que cada individuo se hace sobre las decisiones de los demás votantes.

El primer equilibrio resulta de una mayoría que decide crear valor y cree que los demás optan por crear valor, por tanto, se instaurará un estado de derecho fuerte. En el segundo equilibrio sucede lo contrario, se cree que se optará por saquear y el resultado es un estado de derecho débil.

En términos de corrupción, el modelo es equivalente a participar o no en actos de corrupción y posteriormente decidir la efectividad de las instituciones para perseguir y castigar la corrupción. Si se cree que la mayoría optará por conducirse corruptamente, se preferirá participar en actos de corrupción y se elegirán instituciones débiles. En esta explicación se tiene el nivel de corrupción elegido de forma racional, mientras que puede existir un elemento cultural en la generación de expectativas.

En resumen, el nivel de corrupción es una profecía auto cumplida que dependerá de las decisiones de cada individuo, sus expectativas sobre la corrupción que tiene el país y sus habilidades para realizar actos corruptos.

COMBATE A LA CORRUPCIÓN 

Entre las razones para combatir la corrupción se encuentra el argumento ético de igualdad ante la ley. Desde un punto de vista más pragmático, se busca que las instituciones den certidumbre y no se recurra a prácticas corruptas para convivir.

Existen dos posturas sobre las consecuencias de este fenómeno. La primera es que la corrupción puede promover la economía cuando existen muchos trámites burocráticos, mientras que la segunda argumenta que en que a largo plazo estas prácticas afectan más de lo que pueden beneficiar.

Los estudios empíricos demuestran que, si la corrupción es sistémica, se reflejará en un mayor nivel de incertidumbre, menor inversión y un bajo crecimiento económico. Al final, medido en agregados macroeconómicos o considerando el día a día de las empresas y personas, la corrupción daña más de lo que beneficia.

En los últimos meses, ha incrementado la incertidumbre en torno a un mayor proteccionismo y las tensiones geopolíticas. El panorama de México es más grave debido a que no ha logrado fortalecer sus instituciones . En este contexto, el país se encuentra en un punto de inflexión donde puede elegir mejorar sus instituciones o continuar con una corrupción institucionalizada y sus consecuencias.

HERRAMIENTAS DE SOLUCIÓN

Las herramientas de solución dependerán del marco teórico que se adopte, si se piensa que es un problema cultural la solución radicará en hacer fuertes campañas de reeducación. En cambio, si se acepta una visión totalmente racional se optará por aumentar la magnitud de los castigos al mismo tiempo que se incrementa la probabilidad de que se cumplan para poder reducir los actos de corrupción.

Estas dos soluciones son preventivas y llevadas al extremo implicarían que el éxito del combate a la corrupción radica en vigilar y reportar cada actividad de los funcionarios públicos. No obstante, este escenario no es deseable porque la implementación sería muy costosa y no hay un plan de acción para eventos posteriores. Otra característica deseable de la solución es que sus costos no excedan los beneficios. En este sentido, Nieto Morales está en contra de la visión tradicional de monitoreo argumentando su ineficacia y sus altos costos.

Recientemente, ha surgido una corriente en la concepción de la corrupción que la coloca al nivel de un accidente. Esta teoría deja a un lado los orígenes para concebirla como un problema normal, es decir, un evento que puede suceder y al que se está expuesto constantemente. Considerar de este modo el fenómeno de la corrupción es equivalente a compararlo con un accidente de auto, algo que puede suceder y para lo cual se debe estar prevenido .

Al concebir los actos de corrupción como un accidente, la solución se limita a mitigar las consecuencias cuando estos suceden. Sin embargo, el extremo de esta visión es un programa de contingencias reactivo que solamente actúa después de que se descubrieron los hechos de corrupción lo que tampoco es deseable porque existen beneficios de prevenir desde la generación de incentivos.

La solución es sin duda más compleja en la práctica que en la teoría debido a que la corrupción es multifactorial. Sería iluso pretender reducir la corrupción con una sola estrategia porque se manifiesta en formas que exigen tratamientos diferentes. En la práctica, un cambio en las reglas debe acompañarse de una campaña de educación que comunique los objetivos y las estrategias para alcanzarlos.

Una solución integral se asemeja a la implementación de buenas prácticas de control interno para la prevención de fraudes. La solución desde esta visión considerará la identificación de posibles actos, la prevención y el monitoreo, sin dejar a un lado las estrategias cuando ocurren los eventos. Esta solución tiene compontes de las diferentes visiones al incluir probabilidad de detección, constante monitoreo, comunicación de los objetivos y estrategias de mitigación.

VENTAJAS COMPARATIVAS DEL CONTADOR PÚBLICO


El papel del Contador Público toma mayor relevancia en el combate a la corrupción dentro de las organizaciones porque la profesión tiene ventajas comparativas al implementar herramientas que previenen razonablemente los fraudes. Un marco de control interno reduce la exposición de la empresa a ciertos eventos a través de la implementación de un ambiente de control, el administrar riesgos y el realizar actividades de supervisión.

El marco regulatorio de control interno más aceptado es el modelo COSO, que publica el Comité de Organizaciones Patrocinadoras de la Comisión Treadway. Este marco puede adaptarse para fiscalizar y auditar a las instituciones públicas, lo cual es clave para reducir la corrupción. Es importante recalcar que ningún marco de control interno logrará reducir a cero los actos de corrupción y los fraudes porque ningún sistema es infalible. En este contexto, se han conocido fraudes en firmas multinacionales como Volkswagen y HSBC, pero cabe recalcar que gracias al control interno se detectaron y castigaron.

En los últimos años, se han hecho esfuerzos para combatir la corrupción, en México se aprobó el Sistema Nacional Anticorrupción (SNA) y en 2016, se obligó a los funcionarios públicos a presentar declaración patrimonial y la Auditoria Superior de la Federación (ASF) publicó un marco integrado de control interno que deben cumplir las dependencias a nivel municipal, estatal y federal.

Hay una paradoja en México, aunque existen acciones para el combate a la corrupción, éstas no han tenido el éxito deseado. La falta de confianza en las instituciones o falta de percepción de un cambio puede deberse a varios factores. Una explicación es que la implementación de las soluciones ha sido lenta y no se han materializado los beneficios.

Otra razón es que falta una adecuada difusión de información lo que también lleva a proponer al Contador Público como pieza clave en la solución. La profesión contable ha implementado marcos de control interno en el ámbito privado, además cuenta con la formación para comunicar y sintetizar información para la adecuada toma de decisiones. Por lo tanto, es responsabilidad de la profesión contable implementar las mejores prácticas de control interno para combatir la corrupción, pero también comunicarlas a la mayoría de la población.

Cambios importantes en la actitud de la sociedad hacía temas específicos pueden empezar dentro de un gremio como fue el caso documentado por la profesión médica en 1847 sobre la higiene en las manos. En estos años, una de cada seis mujeres moría después de dar a luz en un hospital, la tasa de mortalidad era absurdamente alta, incluso las madres que daban a luz fuera de un hospital tenían mayores probabilidades de sobrevivir .

El problema, era la falta de higiene de los doctores ya que podían atender un parto después atender a otro enfermo o estar en contacto con cuerpos en descomposición, lo que infectaba a la madre y le causaba la muerte. Con el tiempo, la profesión se volvió rigurosa en la higiene de las manos e incluso hoy los pacientes exigen manos limpias y material esterilizado.

A pesar de las notables diferencias que existen entre los gérmenes en las manos y la corrupción, la lección del gremio de los doctores es que el compromiso con la implementación de buenas prácticas puede mejorar significativamente las condiciones de vida de toda la sociedad.

Cabe la posibilidad de que el nivel de corrupción y estado de derecho en México sea el que en efecto se demanda. Sin embargo, los recientes esfuerzos para combatir los actos de corrupción indican lo contrario. En este contexto, la profesión contable debe ser pieza clave en el combate a la corrupción porque entiende los aspectos de control, prevención, auditoría y monitoreo, al mismo tiempo, que cuenta con la formación para proporcionar información de forma comprensible, pertinente y confiable.

Jorge Antonio Aguileta
Estudiante del Instituto Tecnológico Autónomo de México

Ganador del Primer Lugar del 13er. Concurso Universitario, Carlos Pérez del Toro

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