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Consideraciones de la homologación del IVA aplicable a la región fronteriza

Consideraciones de la homologación del IVA aplicable a la región fronteriza
enero 02
10:06 2014

C.P. Roberto López Ortiz

Integrante de la Comisión de Investigación Fiscal del CCPM

rlopez@paras.com.mx

 

Bajo un escenario ideal, México debería contar con una Ley del Impuesto al Valor Agregado que no incluya tratamientos preferenciales ni excepciones, para lo cual en fechas pasadas el Ejecutivo Federal propuso modificaciones a dicho ordenamiento con la finalidad de acercarlo a ese ideal.

Dentro de las modificaciones que se deben llevar a cabo para estos efectos, se encuentran los ajustes en tasas para que resulte aplicable la tasa general del impuesto al valor agregado, las cuales en ocasiones derivan en una problemática temporal que se generan de la aplicación de los procedimientos transitorios.

La Ley del Impuesto al Valor Agregado vigente establece un tratamiento fiscal preferente para aquellas actividades gravadas de dicho impuesto que sean realizadas por residentes en la región fronteriza, siempre que la entrega material de los bienes o la prestación de servicios se lleve a cabo en la referida región, el cual consiste en la aplicación de una tasa preferente del 11 por ciento para la determinación del impuesto al valor agregado derivado de las referidas actividades, y no así la tasa general del 16 por ciento.

Para estos efectos, la “región fronteriza” comprende, en términos generales, la franja de 20 kilómetros paralela a la frontera de México, en el norte con los Estados Unidos de Norteamérica y al sur con Guatemala y Belice, así como los estados de Baja California, Baja California Sur y Quintana Roo, como algunos otros municipios y zonas especificados en la Ley de la materia.

Con fecha 8 de septiembre de 2013, el Poder Ejecutivo Federal presentó ante el H. Congreso de la Unión, la “Iniciativa de decreto por el que se reforman, adicionan y derogan diversas disposiciones de la Ley del Impuesto al Valor Agregado, de la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios y del Código Fiscal de la Federación”, el cual incluye modificaciones a los citados ordenamientos que entrarían en vigor a partir del 1° de enero del 2014.

Como parte de la iniciativa anteriormente referida, el Presidente Enrique Peña Nieto propuso la aplicación de la tasa general del 16 por ciento a las operaciones realizadas por residentes en la región fronteriza con la finalidad de homologar el tratamiento fiscal de las actividades gravadas que se lleven a cabo en dicha región con las que se realicen en el resto del País.

De acuerdo con lo señalado en la exposición de motivos del Poder Ejecutivo Federal, en su momento, la incorporación del beneficio fiscal bajo análisis respondió a la necesidad de mantener la competitividad entre los contribuyentes que residen en la citada región con respecto a aquellos que se encontraban ubicados en el resto del País, en virtud de que las poblaciones fronterizas eran consideradas regiones aisladas del país.

Al respecto, se menciona que dado el crecimiento de la infraestructura de comunicaciones y los avances tecnológicos, se ha generado una igualdad de circunstancias para todas las regiones del territorio nacional, incluida la fronteriza, por lo que el Ejecutivo Federal ya no considera necesario mantener un beneficio que pretenda promover la competitividad de ciertas zonas.

Asimismo, como sabemos, la aplicación de dicha tasa era usualmente justificada para dar competitividad a la región fronteriza con respecto a los bienes enajenados y servicios prestados por los países vecinos, que como sabemos en ciertos casos ofrecen una mayor diversidad de productos y servicios que además cumplen con altos estándares de calidad.

No obstante, como apunta el legislador, la aplicación de una tasa diferenciada para un cierto grupo de personas resulta en un tratamiento inequitativo con respecto a operaciones similares realizadas por residentes del resto del territorio nacional, tratamiento que además dificulta la administración del impuesto para el contribuyente y los procesos de fiscalización para las autoridades fiscales.

En adición a lo anterior, si bien, la aplicación de una tasa de impuesto al valor agregado diferenciada pretende que los productores y comercializadores establezcan precios menores con respecto a las otras regiones o países, en la práctica se ha observado que en la mayoría de los casos se ha distorsionado el fin, ya que estos han convertido dicho apoyo en un margen de utilidad, en virtud de que se establecen precios que incluso resultan mayores a los de otras zonas.

Asimismo, en la citada exposición de motivos, el Ejecutivo Federal señala que México es el único país que aplica una tasa preferencial en su región fronteriza, lo cual no genera un impacto positivo en las actividades gravadas que se llevan a cabo en esa región, lo cual puede ser observado claramente en el caso de los Estados Unidos de Norteamérica, en donde los impuestos al consumo los fijan los estados sin que se genere un arbitraje por las diferencias en las tasas del impuesto al consumo.

A la fecha, el Congreso de la Unión ha aprobado las modificaciones planteadas por el Poder Ejecutivo Federal en relación con la eliminación de la tasa preferencial del impuesto al valor agregado del 11 por ciento aplicable a las actividades realizadas en la región fronteriza, y únicamente se encuentra pendiente la publicación en el Diario Oficial de la Federación por parte del Ejecutivo Federal, para que entren en vigor el 1° de enero de 2014.

Disposiciones transitorias

Resulta evidente que las actividades gravadas que se contraten a partir del 1° de enero de 2014 en la región fronteriza por un residente en dicha región, no tendrán problemática alguna en virtud de que tanto los comprobantes fiscales que amparan dicha transacción como el pago correspondiente a las mismas se efectuarán el ejercicio 2014, y por lo tanto, les resultará aplicable la tasa del 16 por ciento.

No obstante, la disposición transitoria señala que, en principio, las actividades que se acuerden en la región fronteriza por un residente en dicha región, con anterioridad al 1° de enero de 2014, cuya entrega de bienes o prestación de servicios se haya efectuado antes de dicha fecha, estarán afectas al pago del impuesto al valor agregado de conformidad con las disposiciones vigentes en el momento de su cobro, es decir, a la tasa general del 16 por ciento, si el pago de la contraprestación se efectuara con posterioridad a la fecha de entrada en vigor de las modificaciones en la tasa.

Si bien el impuesto al valor agregado se causa conforme a flujos de efectivo, es decir, en el momento en el que la contraprestación es cobrada por el enajenante de los bienes, prestador de servicios o arrendador de bienes, también es cierto que si con anterioridad al 1° de enero de 2014 ya se hubiera acordado e incluso llevado a cabo la actividad gravada, en caso de pretender aplicarse la tasa general del impuesto al valor agregado a las operaciones efectuadas en la región fronteriza, se pudiera argumentar que la aplicación de dicha disposición transitoria quebranta el principio de irretroactividad constitucional debido a que el hecho imponible ocurrió al amparo de una Ley que tenía una consecuencia distinta, es decir, la actividad gravada se acordó cuando se encontraba vigente una tasa de impuesto menor, y por lo tanto, el contribuyente pudiera señalar que ya tenía un derecho adquirido.

El referido artículo transitorio continúa señalando que no obstante lo anterior, los contribuyentes, con respecto a la enajenación de bienes, la prestación de servicios y el uso o goce temporal de bienes que con anterioridad a la fecha de entrada en vigor del Decreto, hayan estado afectas a una tasa del impuesto al valor agregado menor a la que deban aplicar con posterioridad a la citada fecha, podrán calcular el impuesto al valor agregado aplicando la tasa que corresponda conforme a las disposiciones fiscales vigentes con anterioridad a la fecha de entrada en vigor, siempre que los bienes o los servicios se hayan entregado o proporcionado antes de la fecha mencionada y el pago de las contraprestaciones respectivas se realice dentro de los 10 días naturales inmediatos posteriores a dicha fecha.

Cabe señalar que la aplicación de la opción a que se refiere el párrafo anterior otorga a los contribuyentes la posibilidad de aplicar la tasa anterior con respecto a actividades acordadas y llevadas a cabo en el ejercicio fiscal de 2013, siempre y cuando efectúen el pago a más tardar el día 10 de enero de 2014, con lo cual el legislador pretende que las reformas en este sentido no violen el principio de irretroactividad constitucional, reconociendo que el impuesto se generó con base en una actividad contratada y documentada en el ejercicio fiscal de 2013, aun cuando el pago que detona la causación del impuesto se efectuó hasta el ejercicio de 2014.

Por otro lado, con base en el texto que a la fecha se conoce de las disposiciones transitorias aplicables a las actividades efectuadas en la región fronteriza por un residente en dicha región, consideramos que se generarían ciertos problemas prácticos que deberían ser resueltos mediante reglas de carácter general, tales como son las siguientes:

a) Se deberá definir si el consumidor será quien cubrirá el incremento en el impuesto al valor agregado o si la diferencia en el referido impuesto sería absorbido por quien realiza la actividad gravada, como un costo adicional, y

b) Se deberá establecer la forma en la que se documentará el incremento en la tasa del impuesto al valor agregado, en el entendido de que durante el ejercicio de 2013 se debió emitir el comprobante que ampara la transacción.

A continuación se describe la forma en la que es previsible que las autoridades resuelvan dichos temas prácticos, con base en la forma en la que éstas resolvieron una situación similar derivada de las reformas a la Ley del Impuesto al Valor Agregado para el ejercicio de 2010, mediante las cuales se modificó la tasa general del 15 por ciento al 16 por ciento y la tasa de dicho impuesto aplicable a la región fronteriza del 10 por ciento al 11 por ciento.

Al respecto, es previsible que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público publique en el Diario Oficial de la Federación, ciertas reglas que modifiquen a la Resolución Miscelánea Fiscal en las que consideramos se establecerá lo siguiente:

a) Con respecto a las operaciones en las que las partes hayan convenido un precio sin considerar el impuesto al valor agregado que hayan sido celebradas con anterioridad al 1° de enero de 2014, por las que se hubiera emitido la documentación soporte con anterioridad a dicha fecha, los contribuyentes podrán expedir por cada operación, que efectivamente fuera cobrada con posterioridad a la entrada en vigor de las modificaciones a la tasa, un comprobante complementario en el que se traslade el impuesto al valor agregado adicional. Para ello se debería señalar de manera expresa en este último que se refiere un comprobante fiscal expedido con anterioridad al ejercicio 2014.

Bajo este supuesto, es posible que se establezca que en caso de que las contraprestaciones fueran liquidadas mediante cheque nominativo, tarjeta de crédito, de débito o de servicios o traspasos de cuentas en instituciones de crédito o casas de bolsa, no se requerirá la expedición del referido comprobante complementario, a menos que fuera solicitado por quien efectúe el pago. En caso de que no se emitiera el citado comprobante adicional, se debería conservar como documentación soporte de la transacción, tanto el comprobante expedido con anterioridad a la entrada en vigor de las nuevas tasas como el estado de cuenta correspondiente.

b) Con respecto a las operaciones, en las que las partes hubieran convenido un precio final considerando el impuesto al valor agregado, que fueran celebradas con anterioridad al 1° de enero de 2014 por las que se hubiera emitido la documentación soporte con anterioridad a dicha fecha, y cuyas contraprestaciones sean efectivamente cobradas con posterioridad a dicha fecha, pudiera señalarse que los contribuyentes podrán emitir una nota de crédito que disminuirá el precio de la operación en una cantidad tal que el nuevo precio incrementado con el impuesto a la tasa modificada, dé como resultado el monto total de la factura que haya sido emitida con anterioridad a la entrada en vigor las modificaciones.

Para estos casos, en adición a la nota de crédito, el contribuyente pudiera estar obligado a emitir un comprobante fiscal complementario que incluyera la contraprestación total ajustada e incluyendo el impuesto al valor agregado que se trasladó, señalándose expresamente los comprobantes a los que estaban referidos.

Es previsible que las autoridades fiscales, inmediatamente después de la publicación del Decreto que modifica las disposiciones fiscales en materia de impuesto al valor agregado, emitirán las reglas de carácter general que aclaren la forma en la que se subsanarán los problemas que en la práctica se presentarían por la realización de actividades durante el ejercicio fiscal de 2013 que no fueran pagadas a más tardar el día 10 de enero de 2014, y que pudieran ser emitidas en los términos señalados en los incisos anteriores en virtud de que es la forma en que fueron solventados los aspectos particulares derivados de las modificaciones a la tasa general del impuesto al valor agregado del ejercicio fiscal de 2010.

No obstante, se deberá estar al pendiente de las publicaciones de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público en el Diario Oficial de la Federación a efecto de identificar si existe alguna formalidad que en su caso debiera cumplirse para estar en posibilidad de aplicar la tasa del 11 por ciento, en vez de la tasa general del 16 por ciento para las operaciones acordadas en la región fronteriza por residentes en dicha región con anterioridad al ejercicio fiscal de 2014.

Asimismo, se deberá estar al pendiente de las reglas de carácter general publicadas, ya que derivado de las modificaciones al Código Fiscal de la Federación que entrarán en vigor a partir del ejercicio fiscal de 2014 en materia de comprobantes fiscales digitales por Internet, se deberá contar con los medios para emitir la documentación comprobatoria en los plazos señalados por dicho ordenamiento, así como verificar si se requiere la emisión de comprobantes complementarios y las formalidades que deberían cumplirse para su emisión.

Finalmente, es probable que con la entrada en vigor de dicha reforma se incrementará el precio de los bienes o servicios, adquiridos, prestados o entregados para su uso o goce temporal, para quien efectúa el pago de las contraprestaciones, ya que es evidente que en virtud de que se trata de un incremento del 5 por ciento adicional en el impuesto, el enajenante, prestador o arrendador será difícil que decida absorber el impuesto que se derive de la operación, y por el contrario, lo trasladaría a sus clientes.

Si bien, la homologación de la tasa aplicable a la región fronteriza resulta un paso fundamental hacia la eficiencia del impuesto al valor agregado de México, en virtud de que el ideal es la existencia de un impuesto al consumo aplicable de manera general a todas las actividades, sin excepciones ni tratamientos preferenciales para los contribuyentes, también es cierto que la transición debió ser paulatina, ya que la implementación inmediata de dichas modificaciones posiblemente generarán algunas distorsiones, como es el incremento de manera significativa en el precio de los bienes, lo cual irá en contra del poder adquisitivo de los consumidores finales.

Asimismo, es preciso que si un residente en la región fronteriza acuerda, con anterioridad al 1° de enero de 2014, efectuar alguna operaciones gravadas con el impuesto al valor agregado con respecto a bienes o servicios que serán entregados o prestados en dicha región, deberá acordar de manera clara ciertos aspectos tales como son: quién absorberá el incremento en el impuesto al valor agregado a efectos de que la contraparte correspondiente presupueste debidamente dicho monto como una cantidad adicional que deberá erogar para estos efectos, principalmente si la fecha de pago se prevé que excederá del 10 de enero de 2014.

Por otro lado, se recomienda estar al pendiente de las reglas de carácter general que serán publicadas en la Resolución Miscelánea Fiscal, en relación con el régimen transitorio por las modificaciones en las tasas de impuesto al valor agregado aplicables a transacciones efectuadas por un residente en la región fronteriza, cuya entrega o prestación se haya llevado a cabo en dicha región, las cuales, como ya fue mencionado, pudieran ser similares a las que se derivaron de la reforma a las tasas de impuesto al valor agregado del ejercicio fiscal de 2010.

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1 Comment

  1. Anabel
    Anabel febrero 11, 13:34

    Hola a tod@s. Me ha gustado mucho lo que has escrito, pues lo has espresado muy bien. Cuando se tiene problemas en una vivienda, lo digo por experiencia, lo mejor es mudarse a otra casa. Hay gente que no hace caso a los indicios, pero si leeis este artículo sobre cuando mudarse de casa lo tendreis claro. Un saludo y me encanta vuestro blog!!

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