Veritas Online

Opinión

Confianza

Confianza
septiembre 01
00:39 2014

Un joven de 25 años, llamado Alejandro Magno, derrotó con 35 mil hombres al ejército más poderoso en aquel momento, comandado por Darío III que contaba con alrededor de 100 mil soldados, en la célebre batalla de Issos. Ahí, en las orillas del río Pínaro, en el año 333 a. C. se inició la conquista de Persia. Alejandro confió en sus hombres y sus hombres confiaron en él. Apoyado en la confianza en sí mismo y entre él y su ejército, ese joven líder logró una hazaña que pareciera imposible de realizar.

Siempre se ha dicho, y con razón, que la confianza es difícil de obtener, fácil de perder y casi imposible de recuperar. ¿Cómo quieres que otros confíen en ti, si tú no tienes confianza en ti mismo? Esto es lo primero que debes alcanzar para después conquistar con tu comportamiento –a través de los hechos y los logros–, la confianza de los demás.

Nunca ofrezcas lo que no puedes cumplir, al contrario, en su momento, ofrece alcanzar diez y logra 11, nunca nueve. Como líder, contagia de entusiasmo a tus seguidores y siembra la confianza entre los integrantes de tu grupo. Nadie puede faltar a su palabra ni al compromiso adquirido. Debes confiar en los demás. El que no pueda con el encargo, tiene el deber de señalarlo oportunamente. La sinceridad también es un valor muy apreciado.

Sobre la confianza se construye una familia, una organización, un país… y tu persona

La confianza en ti mismo y la confianza del grupo en alcanzar sus objetivos, se reflejará en la actitud, en el semblante y en el diario actuar de las personas ¡Qué diferente es ver a una persona que no te mira a los ojos, que camina viendo hacia abajo con las manos en los bolsillos, o a su colega que camina erguido, con paso firme y al saludarte te mira a los ojos y aprieta tu mano firmemente!

La persona que confía en sí misma lo revela en su rostro al decir lo que piensa. No titubea, está seguro de lo que dice y lo transmite con vehemencia, aunque a veces la vehemencia se transmita en voz baja y sin gesticulaciones. También es un recurso. Lo importante son la sinceridad e integridad de la palabra y la convicción de aquel que la pronuncia.

A través de la confianza conquistarás lo más importante: la autoridad moral. Cuántos altos funcionarios están en su puesto por compromiso político o por amistad o por cualquier otra cosa no relacionada con su capacidad. Tiene la autoridad real, pero al no tener la autoridad moral su actuar dejará, sin duda, mucho que desear.

Y para conquistar la autoridad moral, la valiosísima autoridad moral, es indispensable que consideres a la corrupción y a la mentira como dos formidables enemigos que te harán tropezar y caer si te atrapan. Estos dos enemigos se alimentan el uno al otro y destruyen la confianza.

La confianza en ti mismo te ayudará a enfrentarte a los problemas grandes y pequeños que siempre aparecen en la vida. Atiéndelos con presteza antes de que crezcan y si estos son demasiado grandes o inevitables, como por ejemplo la pérdida de un ser querido, afróntalos con entereza haciendo todo lo que esté al alcance de tu mano. No más, pero tampoco menos.

Nunca peques de exceso de confianza, pues puedes caer en la soberbia traicionándote a ti mismo. Aprende a dar las gracias, aprende a decir ¡No!, y no pretendas compararte con otros, pues siempre habrá alguien mejor que tú y otro menos afortunado. Compite sólo contigo mismo para superarte día con día.

Y aprende una cosa: si confías en Dios, confías en el prójimo en el que puedes confiar y confías en ti mismo, estás en el camino de la felicidad. Y alcanzar la felicidad debe ser, finalmente, el propósito de tu vida. ¡Libra ya la mejor de tus batallas: conquista la confianza en ti mismo y la de tus semejantes!

C.P. Alberto Núñez Esteva

Presidente de Sociedad en Movimiento A.C.

alberto.nunez.esteva33@gmail.com

Related Articles

0 Comments

No Comments Yet!

There are no comments at the moment, do you want to add one?

Write a comment

Write a Comment

A %d blogueros les gusta esto: