Veritas Online

Ejercicio Profesional

Conciencia educativa al usar equipos de comunicaciones

Conciencia educativa al usar equipos de comunicaciones
noviembre 01
00:10 2014

¿Sabe respetar los buenos modales en el uso de equipos de comunicación?

Independientemente de la respuesta, es difícil llegar a un consenso ante la falta de un código de ética que deberían obligar a los usuarios a tener mayores consideraciones con las demás personas con quienes convive, no se pretende imponer criterios prudenciales que para algunos puedan mejorar su calidad vida.

Hay que recomendar y creo que simplemente nos falta disciplina y respeto para hacernos más conscientes entre nuestros semejantes. Cabe destacar que se ha hablado mucho sobre las atenciones e inconveniencias del uso indiscriminado de la televisión, Internet y telefonía celular (TIC), en muchos de los casos nos han alejado de poder disfrutar la naturaleza, familia, amigos, admiración a la naturaleza, respeto al planeta y medio ambiente, seguimiento de tradiciones y valores que nos han legado padres y abuelos.

En su inicio, el origen del uso de la tecnología llego a unir a la familia y aproximar las tareas laborales y colegiales de estudiantes, comerciantes y profesionales. Por desgracia mucha gente se ha vuelto indecente e imprudente por faltar a las reglas de urbanidad y buenas costumbres, no obstante, todos debemos reeducarnos de forma constante y tomar consciencia del compromiso que conlleva respetar de forma prudente unas reglas mínimas de cortesía y buena educación sobre las consideraciones que se deben tener en la sociedad, y sobre todo dentro de la responsabilidad profesional y la admiración ética derivada principalmente de la obligación de quienes hemos tenido la suerte de poder seguir estudiando para adquirir la sabiduría de emitir buenos ejemplos de conducta.

Quizá, las normas sobre esas reglas o códigos no escritos, se ubican y se dictan en el sentido común, el sentido lógico razonado y el sentido de una consciencia de valores y principios morales basados en los buenos modales. Por desgracia en ocasiones, hay llamadas telefónicas en lugares públicos que los parámetros de comportamiento se basan de forma jerárquica autoritaria o intereses monetarios, o de poder superfluo, o de arrogancia egocéntrica, o de supuestos negocios o de la simple desconsideración de hablar en voz alta y presumir algo que a las demás personas no les importa y simplemente contaminan el ambiente con sonidos innecesarios.

Es innegable que nos falta auto respetarnos en nuestros tiempos y espacios de las actividades de vida por culpa de la TIC, argumentando descanso para ver la Tv., estudio o trabajo para el uso excesivo del Internet, en fin son muchas las situaciones que como imanes nos apegamos a los equipos de comunicaciones. Sin embargo para no perder el piso, hay que recordar que la clave es que no dejes que tu vida se valla por el uso del TIC, sin que fortalezcas y cuides cuando menos los siguientes aspectos:

  1. El poder de tu mente con un buen libro.
  2. El poder de tu físico con ejercicio rutinario.
  3. El poder de tu saludo con una sana y programada alimentación.
  4. El poder emocional con sanas relaciones con cortesía y calor humano.
  5. El poder descansar para aprovechar mejor la mente, el cuerpo y las emociones.
  6. El poder convivir con tu familia y amistades de forma condescendiente y fraterna.
  7. El poder dar servicios gratuitos para dar alternativas de ayuda y bienestar social.
  8. El poder disfrutar la naturaleza y conocer las tradiciones e historia de los pueblos.

Es evidente que hay que trabajar para vivir y no vivir para trabajar, descubriendo que la esencia del existir también es el amor que complementa la vida misma, con el actuar adecuado y equilibrado de uno mismo, para poder otorgar algo bueno a los demás.

Pasemos a comentar algunas faltas de educación muy evidentes que todos podemos cometer sin darnos cuenta, claro, hasta que otra persona las comete, porque nosotros tenemos el pretexto o la salvaguarda que nos permite explicar falsamente nuestro mal comportamiento y lo peor es cuando alguien se atreve a observarnos la falta y nos salta en automático el ogro que llevamos dentro o la indiferencia del ego para auto justificarnos por nuestra falta de tacto o educación. El gran problema de la gente supuestamente preparada es que busca los razonamientos de su lógica, que en ocasiones su altanería pretende redefinir el sentido común y el buen sentido de la decencia ante su actitud presumida o prepotente, o la sutil indiferencia por asumir su responsabilidad en el decoro y buen comportamiento dentro del medio ambiente en que se encuentre.

Se pueden consideran faltas de tacto a las buenas costumbres y a la inteligencia ética educativa profesional y social, los siguientes aspectos:

  1. Estar en Internet y la televisión y desatender sus obligaciones y responsabilidades.
  2. Llamada telefónica por más de 10 minutos de forma imprudente (quejas y criticas).
  3. Hablar por el celular en elevadores, restaurantes y lugares que incomode a otros.
  4. No apagar el celular en cursos, clases, cine y eventos que incomoden a otros.
  5. Usar el celular al caminar y manejar un vehículo, incluso puede causar accidentes.
  6. Usar el celular en compañía de otras personas, sin pedir permiso y separarse.
  7. Usar el celular a la hora de la comida o reunión de trabajo, respetemos tiempos.
  8. Hablar por el celular con voz fuerte en lugares públicos que enfade a otros seres.
  9. No contestar un correo de alguien conocido o que le diste tu dirección, es de más educación ética contestar con un no gracias o gracias, seguimos en contacto.
  10. Mandar correos electrónicos más de tres veces a alguien que no te contesta, después de verificar que dicha persona se encuentra bien y ante la aplicación del punto anterior, debemos ser respetuosos de quienes no tienen buena educación.

En el uso de la telefonía por supuesto que existen muchas cosas peores, incluso delitos como la intimidación e intentos para chantajear, cobrar, secuestrar, amenazar, insultar, engañar o cometer fraudes diversos ante la inocencia o bondad caritativa, etc.

Cuando hizo aparición la televisión a color a mediados del siglo pasado en los hogares del mundo, las familias se reunían enfrente del aparato para ver algún programa de interés común. Actualmente este mismo medio es motivo de la separación familiar, incluso cada integrante, en muchos de los casos,  tiene un aparato televisivo, el caso es que ya ni a los padres le hacen caso, esos hijos que se encierran en su cuarto para estudiar, y con honor a la verdad en muchos casos están en la TV, en el teléfono o en el Internet. Definitivamente las reglas son necesarias para sanear y recobrar la sana convivencia.

El teléfono móvil inteligente.

Desde 2006 la evolución de los celulares ha crecido constantemente a pasos agigantados, recuerdo la existencia de un aparato (Microgestel) que podía servir de móvil y localizador con GPS, lo interesante es que se vendía como parte de un equipo de seguridad y localización. Permitía escuchar y monitorear a las personas, en ocasiones no lo sabían, claro también tenía una función de avisar del peligro o emergencia silenciosa, el caso es de que se permitía usar como un medio de espionaje y vigilancia, no se puede negar su efectividad al evitar miles de injusticias, incluyendo lamentables divorcios promovidos por las parejas celosas. Bien dice el dicho que el que busca encuentra.

Lamentablemente no hay un código de ética para regular y moderar el uso de los teléfonos inteligentes, pero si hay un sentido común que brinda una buena educación sobre un código no escrito que debería ser aceptado por los usuarios de este dispositivo de comunicación, que se basa en el respeto y cortesía a la consideración con quienes convivimos. En algunos sitios públicos como bancos, cines, aulas, auditorios, etc., hay advertencias sobre la conveniencia de silenciar o apagar el teléfono portátil, pero no hay una normativa específica sobre su utilización, ya que para unos individuos el teléfono inteligente es parte de la extensión de su cuerpo, lo llevan a todas partes sin separarse. Desconozco si existe una ley para no usar el celular cuando se trabaja, pero quizá no la haya, porque como explicarían nuestros legisladores estar hablando por el móvil en sesiones o comisiones de trabajo.

Actualmente existen muchas gamas de modelos de equipos con interconexión de comunicación, telecomunicación, telemetría e Internet que incluyen múltiples funciones desde un reloj, unos lentes o equipos que les puedes hablar y te contestan. El uso del teléfono moderno debe generar a corto plazo, un manual o código de reglas mínimas de educación y aceptación, para que todos los usuarios deban respetar espacios, tiempos y circunstancias en consideración del bien social y dejar el esnobismo circunstancial.

En virtud de la atención que amerita un bien necesario para estar conectado en el ámbito familiar, laboral, profesional y redes sociales es indispensable tomar en cuenta algunas normas de cortesía y respeto a las buenas maneras de sentido común para el uso de equipo de comunicación, específicamente el teléfono inteligente.

1. Atienda sus tres rutinas de carga; energía eléctrica, pago tiempo aire y uso.

Por disciplina, evite cargar en distintos lugares su teléfono, destine una conexión junto a un mueble en particular para restablecer la energía eléctrica, mantenga atención a las formas de pago para cargar tiempo aire y procure cargar su equipo en un lugar determinado de su ropa o cuerpo. Seguramente le parecerá hasta ilógico mencionar estos pasos tan obvios, sin embargo esto le ahorrara tiempos, dinero y precauciones de un posible extravío. Para darle la debida importancia ante los interlocutores, es fundamental no quedarse a medias o intercomunicado por falta de energía, pago u olvido.

2. Atención a llamadas o mensajes.

Distíngase por su importancia propia que le brinda la cortesía, no permita vivir atado al equipo, respete acuerdos tiempos y espacios, es claro que le preocupen las llamadas o mensajes, más aún si espera una llamada o mensaje importante o de urgencia, de lo contrario evite por favor estar mirando la pantalla o atendiendo en todo momento o de forma continua su apreciado móvil inteligente, sea más que él, es penoso, inapropiado y carente de cortesía para quienes están en su compañía, claro tratándose de personas maduras, respetuosas y bien educadas, difícilmente esto aplicaría a los adolecentes a esa edad son muy impacientes, al parecer es nuestra obligación orientarlos. Por favor seamos más corteses y respetuosos para que poco a poco podamos recibir lo mismo, evite la incomodidad de estar molestando atendiendo a su celular, de lo contrario solo demuestra  su falta de tacto y consideración hacia las personas que están alrededor brindado su compañía y atención.

3. Atención en la duración del tiempo de conversación.

Debemos ser considerados en la duración del tiempo en las llamadas, hay que recordar que el teléfono se invento para ahorrar tiempo, y no para gastarlo. Procure ser concreto, preciso y elocuente. Cuando haga una llamada desde su móvil, procure anticipar sus cuestionamientos, como; ¿Dónde?, ¿Cuándo?, ¿A qué hora?, etc., así evitará respetar el tiempo de su interlocutor y el suyo. Si está acompañado, lo mejor es que sea breve y conciso, sin alargar demasiado la conversación, incluso, en el caso de que no esté con otras personas, el teléfono es un medio para comunicar mensajes, avisos o recados, no para tener conversaciones innecesarias y debates prolongados que no dan resultados apropiados.

En algunos casos es necesario terminar una conversación, porque la misma se alarga demasiado o tiene cierta prisa por hacer otra cosa. Lo mejor es ser franco, pero si su piedad y consideración es elocuente puede utilizar algún tipo de excusa, discreta y creíble, Vgr.: “Perdón, tengo una llamada importante que hacer. Le tengo que dejar”. “Lo siento, ahora mismo estoy entrando en el coche y no puedo hablar mientras conduzco”. Con estas excusas, o similares, se puede dar por terminada una conversación. Debe procurar no llegar a cortar la llamada de forma brusca, diciendo que se ha cortado. E incluso la falta de cobertura, salvo casos muy puntuales, no es una excusa demasiado apropiada ni creíble.

Actualmente se distingue a las personas con buena educación refinando sus modales y consideraciones para elevar sus buenas maneras con ejemplos de respeto y cortesías, dándose valor para trasmitir las normas de conducta que permitan irse adecuando ante la barbarie de violencia que se vive en algunos sectores de la sociedad.

4. Atención a la frecuencia de llamadas.

Cuando estamos acompañados, es inevitable en muchas ocasiones atender o realizar una llamada importante, sea cortes atienda de forma breve o posponga, mucho menos no lo tome como excusa para hacer más llamadas de pendientes, recuerde que los que roban el tiempo a otras personas, no tienen defensa de quienes lo hacen. Edúcate, ubícate y respeta, seguramente serás admirado por tus buenos modales.

Otra enorme falta de educación es hacer esperar a otras personas por estar hablando por celular en el tiempo de inicio de una exposición, comenzar una reunión, para empezar a comer u otra actividad social que incomode a otras personas.

Se recomienda evitar llamadas innecesarias que puedan incomodar o quitar el tiempo a otras personas, en el entendido de que en la actualidad la mayoría de las personas se encuentran muy ocupadas, toda llamada debe tener un objetivo específico dependiendo del ámbito y relación de quien se le llama.

5. Atención en lugares públicos.

No es correcto hablar por el móvil en teatros, cines y otros espectáculos, ceremonias, conferencias, etc. y en general en muchos sitios, principalmente cerrados, donde tiene lugar un acto o evento que requiera silencio y atención. En casos de mucha necesidad, puede abandonar el recinto o asiento y salir de forma discreta para atender su llamada o posponer la conversación, incluso hacer uso de la tecnología para que el equipo conteste de forma automática mediante un mensaje de texto o el conocido Whats App.

También es de mal gusto e impropio hablar dentro de los ascensores, en vagones de metro, en el autobús, etc. Imagínese si todo el mundo estuviese hablando por el móvil en estos lugares, sería una locura escuchar cientos de conversaciones, independientemente del nivel cultural o educacional. Obviamente a toda regla existe una excepción, en caso de urgencia es inevitable el no atender o hacer una llamada.

Sea cortes, respete y evítese problemas, lo mejor es que el móvil permanezca apagado en la mayor parte de todas estas situaciones, salvo que tenga un empleo o responsabilidad determinada que le haga necesario estar en comunicación.

6. Atención a mensajes de texto.

Toda norma debe ser consistente y aceptada dentro del marco ético de la buena conducta, sin embargo hay que atender los casos excepcionales, como lo son los jóvenes al utilizar el moderno lenguaje de las abreviaturas en sus mensajes. Aunque le tome más  tiempo, es mejor que el mensaje sea perfectamente legible y comprensible para las partes, además de que de esa forma respetamos el idioma.

7. Atención a la insistencia de contactarse.

Hay que ser muy atentos al realizar una llamada de móvil a la que no contestan, salvo que sea de urgencia o gran importancia, no la repita. El destinatario de la misma puede no haberla contestado por no encontrarse en el sitio adecuado o en el momento más oportuno, incluso quizá sin carga u otra circunstancia imprevista. Recuerde, el mismo se pondrá en contacto con usted en cuanto revise su teléfono móvil. No hay que ser insistentes pudiendo importunar al destinatario de la llamada, le recuerdo la gente puede ignorar su llamada si no tiene educación para contestar, guarde testimonio si lo considera prudente para explicaciones futuras.

8. Atención al valor intrínseco del móvil.

Como se comento anteriormente, ya existen teléfonos en distintas presentaciones que se han inventado para adaptarse al cuerpo, como son los anteojos y relojes por citar algunos. Existen personas que el móvil forma parte del vestuario. El móvil siempre bien guardado en el bolso, en el maletín, en el bolsillo del pantalón o de la chaqueta del traje o en cualquier otro lugar. No es muy elegante andar todo el día con el móvil luciéndolo encima de la mesa del comedor, de la mesa de reuniones o bien simplemente teniéndolo a la vista de los demás, solo muestra ineptitud, ansiedad, falta de cortesía y consideración. Uno de los valores importantes de la humanidad es la discrecionalidad, el bullicio de la presunción es un antivalor que contamina a los buenos modales.

9. Atención a la posición del equipo.

Es recomendable tener buen criterio y sentido común para saber cuándo tener un móvil encendido o no. Pero como, en algunos casos, las personas no saben prescindir de su móvil, es por ello que en muchas ocasiones los propios recintos indican con carteles u otros avisos, sonoros o escritos, la conveniencia e, incluso, obligación de apagar los móviles. Aunque los avances técnicos hacen que cada vez sean menos problemáticos los móviles encendidos en ciertos entornos, todavía en muchos aviones, en algunos hospitales y en otros muchos lugares el teléfono móvil debería permanecer apagado por respeto a las personas, uno de los valores más importantes es la paz.

10. Atención al tono.

Hay que atender, tanto el tono del equipo, como al tono de voz que se usa, seguramente le ha tocado presenciar un sonido poco agradable de un celular y una plática en algún restaurante u otro lugar público, incomodando notoriamente a los que se encuentran alrededor. Cuando se habla por el teléfono móvil y se tiene lugar una conversación con otra persona, resulta nada cortes usar un tono de voz alto, si las condiciones no son las óptimas, por culpa del ruido ambiental o mala cobertura, lo mejor es posponer esa conversación para un momento posterior más adecuado para las partes.

Conclusión

Por favor difundamos más respeto y cortesía para evitar usar los teléfonos celulares cuando estemos en una cita o compromiso adquirido, es de muy mal gusto desatender un compromiso previo por mandar o recibir llamada o mensaje, debemos aprender a ubicarnos, respetar para que nos respeten y exista una mutua valorización.

Son de muchos niveles y ventajas los equipos de comunicación que sorprenden actualmente por su alta tecnología, pero más sorprende es la falta de educación para todos los niveles sociales o culturales, es imprescindible influir para que se defina por las autoridades correspondientes para que se establezcan las normas sociales de cortesía asociadas con las conductas de urbanidad y buenas costumbres. Es evidente que se requiere una relación de preceptos que nos permitan convivir en paz, con respeto en un marco congruente de lógica educativa en el uso de las comunicaciones.

Promovamos el uso de un código de cortesía y de buenas maneras, aportemos dignidad en hechos de buena conducta, dejemos de tratar como si no existieran problemas de comunicación, respetemos nuestro nivel profesional, vendamos y regalemos consciencia ética financiera sustentable a favor de la sociedad.

 

C. P. C. Vicente Robleda Velázquez

Consultor de Ética Financiera Sustentable, Socio y Colaborador del Colegio de Contadores Públicos de México

cpcvicenterobleda@hotmail.com

Facebook Comments

Related Articles

0 Comments

No Comments Yet!

There are no comments at the moment, do you want to add one?

Write a comment

Write a Comment

A %d blogueros les gusta esto: