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Comunicación interpersonal, una vía para el éxito profesional

Comunicación interpersonal, una vía para el éxito profesional
julio 01
08:00 2018

La habilidad de la comunicación se ha convertido en una de las características clave para que los profesionistas contables puedan desarrollarse en el ámbito laboral e interactuar con otros, pero también para tomar decisiones adecuadas y ejecutarlas.

La feroz competencia que impera en el mercado laboral del siglo XXI nos exige mayor y mejor preparación. En ese mercado los desafíos para encontrar trabajo y permanecer en él son claramente distintos a los que predominaron en décadas pasadas y hoy, quien se forma en las aulas universitarias requiere desarrollar conocimientos y habilidades que desde un enfoque convencional no solíamos considerar fundamentales o que se obtendrían a través de la práctica y la experiencia laboral.

La formación académica de todas las profesiones se centra en la enseñanza y aprendizaje de conocimientos fundamentales para el trabajo. Esta preparación es esencial y define la calidad del profesionista que egresa de una institución educativa. También permea nuestras probabilidades de conseguir empleo y por supuesto para destacarnos en él. Precisamente en este punto es que la preparación centrada en conocimientos, habilidades o competencias inherentes a una profesión resulta insuficiente.

La de la Contaduría no es la excepción. Esto ha sido identificado y señalado en diversos centros de trabajo e instituciones educativas, constituyendo un área de oportunidad. Así, paradójicamente, la formación de contadores demanda una visión de su ejercicio profesional tan amplia como especializada y tan técnica como humanista.

Todo profesionista que se destaca lo hace, en primer lugar, por la solidez de su formación. Es decir, un contador tiene mayor o menor éxito laboral por el dominio y aplicación de los conocimientos. Se destacará más quien también cuente con habilidades sociales que le permitan extender sus horizontes.

En este sentido, en nuestro ejercicio profesional tenderemos a conciliar nuestras habilidades duras o técnicas, con las blandas o suaves. En el caso de las primeras, nos referimos a las que provienen de conocimientos preferentemente legitimados y respaldados por instituciones educativas, organismos colegiados y asociaciones gremiales. Esta legitimación es fundamental para velar por una correcta y ética práctica profesional.

En las segundas se incluyen aquellas que favorecen la construcción y desarrollo de las relaciones humanas. Estas son esenciales para la realización de tareas complejas que solo se logran a través del consenso y la colaboración entre personas distintas, sobre todo en entornos multidisciplinarios. Además, tienen un impacto notable en aspectos como la productividad y el bienestar –o malestar– en los centros de trabajo. Entre estas habilidades podemos mencionar las que tienen que ver con el pensamiento crítico, la creatividad y la innovación, el liderazgo y el trabajo en equipo, o bien, como nos ocupa en esta ocasión, las relacionadas con la comunicación, específicamente con la interpersonal.

LA HABILIDAD DE LA COMUNICACIÓN

En general, hablar de habilidades de comunicación implica las destrezas desarrolladas para comprender y generar mensajes, donde resulta fundamental nuestra capacidad para leer, escribir e interactuar con otras personas. En el ejercicio profesional podemos asumir que los años dedicados al aprendizaje en las aulas debieran ser suficientes para dar por sentado que, quien posee un título universitario, sabe leer, escribir y relacionarse con los demás de manera más que eficiente. Sin embargo, no todos los universitarios tienen acceso a oportunidades que les permitan desarrollar en todo su potencial sus destrezas sociales. Además, hoy en día, aunque la mayoría de los egresados de carreras universitarias deben acreditar su capacidad para, al menos, comprender lecturas básicas en otro idioma –y que, en muchos trabajos, se les exigirá el dominio de una lengua extranjera–, en realidad no cuentan con esta destreza.

De esta manera, cualquier profesionista descubre pronto que, si por alguna razón adolece de habilidades que le permitan comprender textos diversos, redactar con fluidez y claridad el más breve de los mensajes escritos, el más complejo reporte técnico o inspirador de los discursos; o sea, sentirse cómodo en distintas situaciones de convivencia social –en su lengua materna o en otra–, tendrá que remediar esta situación a la brevedad.

La comunicación va más allá de un proceso de transmisión de información y se cristaliza cotidianamente como vía de interacción entre las personas que coinciden en las organizaciones. Implica la búsqueda de lo que tenemos en común con “los otros” a través de lo que nosotros mismos somos. De ahí que, para abordarla, necesariamente evocamos conceptos y explicaciones propias de disciplinas como la administración, la psicología, la lingüística, la semiótica, la pedagogía, la sociología y otras tantas que han buscado definir a la comunicación, como mediadora de las relaciones humanas y también como un instrumento de poder e influencia.

Comprender la comunicación interpersonal como competencia social implica reconocer la importancia que tienen las decisiones que tomamos respecto al tipo de información que compartimos y cómo la compartimos. Aquí entran en juego otras destrezas como la asertividad, la empatía y la escucha activa, así como el conocimiento del entorno laboral en el que nos desempeñamos. Evidentemente no es lo mismo comunicarnos en una pequeña y mediana empresa (Pyme), que en una empresa trasnacional, multicultural y con amplia dispersión geográfica. De esta forma, las habilidades comunicativas más finas también son fundamentales en el ejercicio laboral, pero por no ser tan evidentes, no las detectamos con la misma facilidad con la que percibimos o damos a notar que tenemos dificultades para leer o escribir.

En el terreno de la comunicación interpersonal, estas decisiones rebasan nuestra destreza o dominio de un idioma y apelan a nuestra capacidad para reaccionar al ambiente y a las circunstancias en que nos comunicamos. Un ejemplo sencillo es la decisión de hablar “de usted” o “de tú”, en la que entrarán en juego nuestras competencias lingüísticas, sociolingüísticas, discursivas, estratégicas, socioculturales y sociales. En otras palabras, la competencia comunicativa implica también la serie de decisiones que tomamos cuando interactuamos con otros, la forma en que ejecutamos esas decisiones e incluso cómo ajustamos o corregimos nuestro proceder, en función de los efectos que logramos percibir que tienen, considerando de manera consciente o no, aspectos culturales, sociales e incluso, económicos, de nuestra persona y de los demás.

Es importante señalar que en la última década el interés en el desarrollo de habilidades comunicativas centradas en el uso de herramientas tecnológicas se ha desplazado a la comunicación interpersonal. Esto podría explicarse tomando en cuenta que los adultos jóvenes que comienzan a destacarse como líderes empresariales pertenecen a una generación empapada en recursos tecnológicos, por lo que la enseñanza del uso de herramientas para la comunicación podría ya no parecer esencial en el mundo laboral. Sin embargo, la alta incidencia en el uso de tecnología podría haber tenido ya un efecto negativo en la capacidad de los nuevos líderes –considerados nativos digitales– para interactuar con las personas en ausencia de tecnología. Lo anterior podría manifestarse en un descenso en las competencias comunicativas relacionadas con el lenguaje hablado y la socialización, cuyo impacto está aún por verse.

CONCLUSIONES

La comunicación interpersonal se centra en una relación de interlocución y, dependiendo de la situación y de nuestra capacidad para comprender su contexto y nuestro lugar en ella en un momento preciso, tomaremos decisiones y actuaremos de formas que impactarán la relación que tenemos con los demás. Sin duda, he aquí una importante tarea para la formación de los profesionales de la Contaduría en el siglo XXI.

 

Dra. Verónica Torres Sandoval
Integrante de la Comisión de Educación del Colegio
v@unam.mx

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